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El talentoso señor Luhrmann

Revista FUCSIA

El talentoso señor Luhrmann Fotos: Cortesía Warner Bros.

Magia, glamur y derroche, así es la nueva versión de El gran Gatsby, un clásico de la literatura norteamericana que fue resucitado con el toque moderno del director Baz Luhrmann.

Robert Redford fue indiscutiblemente el galán de los años setenta. Su figura alta y robusta e impecable dentadura lo convirtieron en un símbolo sexual y también, rápidamente, en un ícono del cine norteamericano. Su interpretación del típico dandy en El gran Gatsby, en la versión de 1974, lo consagró como un actor multifacético y un eterno conquistador. Pero el Romeo contemporáneo y el jovencito que se proclamó como el rey del mundo en Titanic, Leonardo DiCaprio, le arrebató contundentemente a Redford esa imagen del millonario misterioso que F. Scott Fitzgerald creó en su novela en los años de la Gran Depresión.

Llevada al cine en cinco ocasiones, El gran Gatsby es una de las adaptaciones cinematográficas más elogiadas por la crítica, y no solo por la historia del triángulo amoroso en el que se basa la novela, sino por la riqueza visual que cada director ha sabido expresar en sus piezas fílmicas. El director australiano Baz Luhrmann, recordado por el célebre musical Moulin Rouge y la adaptación moderna de Romeo+Julieta, se encargó de desempolvar este viejo clásico y convertirlo en una moderna fábula costumbrista llena de excesos y música pop. 

Escenarios rimbombantes, vestuarios dignos de lucir en las fiestas y actuaciones caricaturescas son el resultado de esta impresionante producción, que será develada en la inauguración de la edición número 66 del festival de Cannes.

El desfile de estrellas de esta megaproducción incluye a la nominada al premio Oscar Carey Mulligan, que hace el papel de Daisy, la eterna enamorada de Gatsby, interpretado por DiCaprio. En la versión de los años setenta, la actriz Mia Farrow encarnó toda la inocencia y la dulzura de Daisy, luciendo hermosos trajes en colores pastel que marcaron un hito en la moda de aquella época. También los acompaña el mejor amigo de Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, que interpreta a Nick Carraway, el intrépido ayudante de Gatsby.

A viva voz, el director del filme cambió, junto con su equipo de producción y vestuaristas, todos los rezagos que podían establecerse con las versiones previas de la historia, es por eso que varios elementos contemporáneos integran maravillosamente la estética que rodea al magnífico señor Gatsby.

Brook Brothers fue uno de sus grandes aliados, pues la firma de trajes confeccionó una colección entera para el reparto masculino de la película, en la que predominan los cafés, verdes y azules, además del inmaculado rosa pálido que luce Leonardo DiCaprio en una de las escenas más importantes de la historia. Para Catherine Martin, diseñadora de vestuario de la película, este fue un vínculo fantástico porque Fitzgerald usó originalmente prendas de Brook Brothers, y toda esa aura de sofisticación quedó plasmada en cada detalle de sus ajuares.

Tiffany & Co. se encargó de las joyas de Carey Mulligan, pues su personaje, una mujer casada de la clase alta de Long Island, representa toda la suntuosidad característica de la aristocracia americana, razón por la cual todos los accesorios que luce Daisy son delicados y valiosos, inclusive
el juego de té, que fue fabricado por la famosa compañía joyera.

Por su parte, la marca de lencería Fogal también logró una pequeña participación en la cinta. Las media-media hasta la rodilla, originales de los años veinte, fueron traídas de vuelta para apelar a ese símbolo de liberación sexual a través de los personajes femeninos. 

El visionario director de El gran Gatsby, muy fiel a su estilo, dispuso una banda sonora impensable que acompañaría cada escena de la película. Música de Beyoncé, Lana del Rey, Florence Welch, Fergie, Jay Z, Gotye y Will.i.am, entre otros artistas actuales, dominan el sonido del filme, olvidando un poco el jazz, un ritmo que marcó una era durante 1920.

Pese a los críticos que atacan el cine de Luhrmann, este director ha logrado mezclar gloriosamente imágenes épicas en su filmografía con música contemporánea, hecho que ha estimulado a generaciones enteras a asistir al teatro y disfrutar de una creación visual sin precedentes. Su nueva película no es la excepción, pues esta versión de El gran Gatsby marcará la pauta como una de las primeras cintas que, sin pertenecer al género de acción, está hecha para ser disfrutada con la magia de la tercera dimensión. 

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