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Silvia Tcherassi “Siempre busco la elegancia sin esfuerzo”

Fucsia.co

Silvia Tcherassi “Siempre busco la elegancia sin esfuerzo” Fotos @Alejandra Martinez Díaz

Una historia que lleva 30 años y se sigue escribiendo. ”Si revisan sus archivos, desde las primeras ediciones podrán reconocer que he evolucionado, pero sigo siendo fiel a mi estilo”, dice en esta íntima entrevista.

Pasar de tener un stand en Colombiamoda con unas camisas blancas a un showroom en París es toda una aventura. ¿Cómo describe su historia?

Silvia Tcherassi: Está llena de grandes momentos, no necesariamente en orden cronológico. Podría citar mi primer desfile individual en Colombiamoda; el premio al New Star in Fashion, en Miami; los desfiles en Milán y París, y la Orden de las Artes y las Letras otorgada por el Gobierno francés. También recuerdo la apertura de las boutiques de Miami, Madrid, y del Tcherassi Hotel. La incursión en el wholesale que fue en el momento correcto, ya que me permitió estar en las grandes capitales del mundo en menos de dos años: almacenes como Saks, en Nueva York, y Harrods, en Londres, exhiben mis diseños en sus vitrinas simultáneamente, como pasó hace poco.

Así inició su marca...

S.T.: Nació sin un business plan, pero con un potencial y una visión clara de aquello en lo que podía convertirse. Con esfuerzo y mucho trabajo hemos consolidado una marca de lujo independiente con presencia internacional, exitosa desde su comienzo y hoy más relevante y vigente que nunca. Una marca que orgullosamente es Made in Colombia, que trascendió la moda y se proyectó a otros campos como la hotelería. Que durante este tiempo ha impuesto tendencias y creado nuevas categorías de productos, y es reconocida como innovadora y pionera en muchos aspectos. Desde el comienzo, la marca se ha inspirado en proponer un lujo casual, sin excesos ni pretensiones… Siempre estoy buscando esa “elegancia sin esfuerzo”, porque para mí, si no es natural, no es elegancia. 

¿En qué países vende?

S.T.: Tengo presencia en todo el mundo a través de legendarios almacenes por departamentos como Harrods, Saks Fifth Avenue, Lane Crawford, Harvey Nichols y Selfridges, boutiques multimarcas en más de cincuenta países y en los más exclusivos destinos online de compras, como Moda Operandi y Net-A-Porter, además de mis doce boutiques ubicadas en Colombia, Estados Unidos y España. 

¿Cómo describiría su experiencia con los clientes extranjeros?

S.T.: Los clientes extranjeros valoran mucho mi trabajo, porque lo encuentran diferente y de alta calidad. Yo no diseño para una mujer de una edad ni nacionalidad específicas, sino para quien valora las cosas buenas, los pequeños detalles y que disfruta la moda sin ser víctima de ella. Para esa mujer en Madrid, Nueva York, Londres o Dubái que no quiere estar “uniformada”, mis propuestas son una buena opción. Además, me gusta que ella tenga otra percepción de sí misma cuando usa mis prendas. Pasó con Jennifer López hace unos meses, y más recientemente con la reina Rania de Jordania: ambas usaron looks poco convencionales para su estilo y recibieron muy buenos comentarios.

¿Y los colombianos?

S.T.: Los clientes colombianos han evolucionado mucho desde que comencé. Ahora toman muchos riesgos y están dispuestos a explorar más en términos de moda. Para ellos, además, vestir Silvia Tcherassi tiene un valor simbólico y es un motivo de orgullo, porque sienten mis éxitos como propios, porque hay una conexión emocional con la marca. Ellos saben lo que representa y eso me llena de emoción. Eso trasciende cualquier aspecto estético o estilístico.  

¿Cómo trabaja una colección?

S.T.: Hay colecciones que nacen con un concepto inicial más claro que otras. Las telas son mi punto de partida, ellas me inspiran, disfruto mucho desarrollándolas en Italia... Es un proceso tan mágico como diseñar un vestido. Luego empiezo a crear unos prototipos en un maniquí, utilizando varios conceptos. Así, poco a poco, surgen algunas piezas y de pronto aparece una conexión entre ellas que puede terminar en algo totalmente diferente a lo que había pensado. Esa es la ventaja cuando no trabajas con sketches, como es mi caso, porque el proceso es más libre y fluido. Al establecer esa conexión, el resto es muy orgánico. Después de tener la colección viene la parte de edición y luego el styling, que refuerza la identidad de las prendas.

¿Cómo es su proceso de inspiración, las telas, la historia?

S.T.: He desarrollado colecciones inspirada en obras de arte, piezas de mobiliario, obras arquitectónicas, personajes de la literatura y hasta sentimientos, como la felicidad. Esto demuestra que la inspiración puede venir de cualquier parte, pero se debe tener la disposición para capturarla. Esta colección otoño/invierno 2019-2020, por ejemplo, tiene un espíritu poético y nostálgico. Quise crear un mood glamuroso y sofisticado, pero desde el comienzo sabía que me tomaría ciertas licencias, porque no quería una poesía de rimas perfectas. Esta línea es de versos libres que no están agrupados en estrofas. Es más bien una expresión lírica de los sentimientos asociados al amor y a la belleza. A estas alturas de mi carrera, me gusta seguir tomando riesgos y crear narrativas para que puedan ser apreciadas por los que tengan una sensibilidad especial y una verdadera pasión por lo artístico. Esta colección es para aquellos amantes de la moda que van más allá de las simples apariencias. 

Volver a tener un desfile en Colombia es emocionante. ¿Cuándo y cómo tomó la decisión?

S.T.: En las últimas temporadas solo he utilizado el formato de desfile para presentar colecciones cuando hay una obra benéfica de por medio o por un motivo especial. Después de quince años sin realizar un desfile en Bogotá, pensé que era el momento correcto. Y la oportunidad de participar en un conversatorio con Nina García y Edgardo Osorio, a quienes aprecio muchísimo, fue otra razón importante. Cuando recibí la invitación de la Cámara de Comercio de Bogotá, a finales del año pasado, acepté con gusto. Espero, con mi presencia, apoyar a la industria de la moda en el país e inspirar a la nueva generación de creadores para que sigan soñando, ¡pero con los pies bien puestos sobre la tierra! 

Usted, que es pionera de la moda en Colombia, ¿cómo ha visto la evolución de los diseñadores nacionales?

S.T.: No me canso de insistir en que el mejor producto de exportación de Colombia es su talento, y en las disciplinas creativas y artísticas, con mucha más razón. Hoy vivimos un buen momento. En la moda, Edgardo Osorio, Esteban Cortázar y Johanna Ortiz son prueba de ello. En general, veo que en los últimos años los diseñadores jóvenes del país están más interesados en trascender fronteras y hacer presencia en el mercado internacional. También, se ve que quieren desarrollar un lenguaje propio y ese es el camino correcto, porque solo los que son originales y tienen una visión individual tienen la oportunidad de crear marcas que permanezcan en el tiempo.

Una puntada para los que vienen...

S.T.: Después de tantos años, he visto subir y bajar marcas. Conocí diseñadores que sienten que han tocado el cielo con las manos para después desaparecer. Solo quienes están enfocados, tienen una visión clara, no confunden la fama con el éxito y están dispuestos a trabajar cada día más que el anterior, son los llamados a triunfar. Si algo les puede servir de ejemplo, es que a pesar de todos mis logros, me sigo levantando con la misma motivación del primer día. No me quedo dormida en los laureles ni sentada esperando a que me lleguen las oportunidades. Por eso, después de tantos años, Silvia Tcherassi sigue siendo relevante, tiene el espíritu aventurero e innovador de una marca recién creada con el heritage de un sello de tradición... ¡Creo que esa es una buena combinación!.

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