Entrevista
Vistiendo a Elle Woods en los 90: ‘Legalmente Rubia’ y su moda en el Seattle de los 90
FUCSIA habló con Sara Byblow, diseñadora de vestuario de la serie “Elle”, donde la rubia más icónica de la cultura pop contemporánea tiene sus años formativos en los 90.

Por: Luz Lancheros
Aparte de que ‘Legalmente Rubia’ es un poema al feminismo moderno (sobre todo si se trata de juzgar por la apariencia), el personaje principal, Elle Woods, muestra en todo momento que su amor por la moda, el rosa y la expresión no le quita seriedad. Es más, la empoderan.
Lo mostró siendo interpretada por Reese Witherspoon en las dos películas anteriores. Witherspoon ahora es productora de la precuela que ya está en Prime Video Latam, ‘Elle’, donde la determinada, amable y siempre optimista rubia -ahora interpretada por Lexi Minetree tiene que enfrentarse a un ambiente quizás algo más hostil que Harvard o el Capitolio: el Seattle contestatario de los años 90, donde cualquier indicio de “verse como Los Ángeles” (o como esas imágenes que adorábamos en Colombia de Beverly Hills 90210) era símbolo de tener poco intelecto.
Así, Elle Woods afronta su luminosidad frente al gris y al grunge de la ciudad que fue el centro cultural global de comienzos de la década de los 90. Y como el vestuario es tan importante —así como lo fue para crear su historia antes—, Sara Byblow creó su mundo y su lenguaje y su historia a través de su vestuario, donde la apariencia es importante y tiene su propia narrativa.
Para los fans de la moda de los 90 y de la misma Elle, la serie es una delicia por las referencias nombradas (y usadas por las actrices). Y para quienes quieren ver al personaje enfrentarse a ‘Darias’, en potencia, el vestuario aún toma más protagonismo. Es así como FUCSIA habló con la diseñadora de vestuario, quien muestra cómo es este universo previo de una de las rubias más queridas de la cultura pop.
FUCSIA: Creo que es increíble lo que has hecho con las siluetas y materiales de la ropa de Elle y su mamá en Los Ángeles.
Sara Byblow: Es una mezcla. Queríamos hacer nuevos a estos personajes. Ella no es la misma persona que conocimos en las películas, ya sabes, ya que son sus años formativos. No queríamos intentar recrear lo que estaba sucediendo en las películas, sino traer algo que se sintiera muy nuevo y muy fresco, pero con un poco de sentimiento nostálgico.
Creo que Elle en sí misma se caracteriza por su optimismo y determinación. Eso lo refleja en su ropa y ella comparte varias siluetas de los 90 entre ella y su madre de manera contemporánea con ese toque de nostalgia.
F: Es muy importante igual la ropa, porque Elle sigue usando a través de la misma (como hizo con el pelo de Chutney en el juicio de la película) las claves para resolver casos. También es evidente el lenguaje audiovisual: es ver a Elle destacar en un ambiente monocromático, como pasó en Harvard o en el Capitolio. Así que, ¿cómo has manejado todas las claves que hemos visto en las dos películas anteriores?
SB: Creo que una parte de eso es el gran guión y que desde el comienzo queríamos que Elle se sintiera como un pez fuera del agua. Queríamos que ella se levantara y que el público sintiera esa vulnerabilidad que ella está sintiendo. En esos términos, vienen el contraste de colores y la narración visual. Al comienzo la vemos muy segura de sí misma en Los Ángeles, feliz en su mundo perfecto.
Contamos esa historia a través del color y la textura. Luego, cuando se mudan a Seattle, quería marcar el contraste para mostrar la vulnerabilidad que ella sentía y que el público lo sintiera también. Eso fue lo que también me ayudó a contar sus vaivenes durante toda la temporada.
F: Uno de los detalles más encantadores es la ropa de Bruiser.
SB: Bruiser tenía más patrones que nadie más en el show para la primera temporada. Construimos casi todos los trajes y le hicimos a Bruiser los patrones como a los otros actores, e hizo las pruebas para que pudiésemos trabajar con él (es adorable).
También, con trozos de material que eran para Elle hicimos piezas para Bruiser. Incluso para piezas statement que ella usa.
F: ¿Cómo fue construir ese Seattle de los años 90? ¿Qué referencias usaste?
SB: La ciudad en esa época era la meca del street style y la música grunge, así que fui más allá. Encontramos libros antiguos de 1995 en las escuelas de Seattle, encontramos libros antiguos de Beverly Hills de 1995, y los compré para ver qué era lo que los chicos estaban usando entonces, porque siempre tenemos recuerdos de ese tiempo, pero con nuestra propia visión moderna, así que fuimos a esas referencias para ver qué era lo que usaban realmente en su cotidianidad. Y fue realmente genial.
F: ¿Cómo fue vestir a James Van Der Beek? ¿Cómo fue darle ese aire de político moderno?
SB: Increíble. Él era uno de los actores más amables con los que he trabajado. Él fue tan adorable, tan colaborativo. Él venía y nos contaba historias hermosas. Éramos tan afortunados: trajo a su hija a Seattle, y ella vino a una de sus pruebas de vestuario y me ayudó a elegir lo que creía que era lo mejor para la escena.
Ella le preguntaba tantas cosas y él era tan positivo y lleno de vida. Una vez le preguntó qué quería hacer y ella propuso unas cuantas cosas. Él dijo “hagámoslo todo”. Que haya estado en el programa es mágico y me duele el corazón porque ya no está con nosotros, pero estoy muy agradecida de haber podido trabajar con él.
F: ¿Cómo fue, por otro lado, customizar esa camiseta de Nirvana?
SB: Nuestros guionistas pusieron eso en el script, pero no era cualquier camiseta y no estaba originalmente planteado así. De este modo, miramos todo lo que estaba disponible de la banda en ese momento y esa camiseta fue icónica. Al final terminamos con siete versiones de la misma.
Fue demasiado divertido el resultado final y enviamos una foto a nuestros productores, escritores y directores, que la amaron. Así que luego de ver cómo lo hicimos, lo añadieron de esa forma al script. El show es muy colaborativo. Nuestros guionistas escriben algo, nosotros lo diseñamos y les encanta, así que lo transforman, lo que es genial.
F: Amo también a la mamá de Elle, pero ella no se transforma tanto. Insiste en sus colores pasteles. Todo lo contrario a su papá
SB: Queríamos contar cómo Elle se convirtió en ella misma, siendo tan singular y tan específica. Y queríamos tener a un personaje que la hubiera inspirado y esa es Eva, tan similar a su hija. Solo June Diane Raphael podría haberla interpretado así: ella es tan divertida y tan hermosa, y es tan suave para conseguir lo que quiere, pero a la vez tan determinada. Wyatt, por su parte (Tom Everett), se siente mucho más feliz que Eva y se relaja más. Pero poder ver a estas dos mujeres en sus aventuras de descubrimiento y en donde Eva está fuera de su zona de confort es increíble.
Además, Elle pasa por toda la experiencia de la escuela, pero su refugio en su casa es su madre. Y es el lugar suave que ella construye —también de manera visual— donde ella se refugia. Así, vemos en sus historias y trajes las formas en que descubren su nueva vida.
F: ¿Cuáles fueron las referencias de las marcas que usa y nombra Elle?
SB: Honestamente, fue una gran mezcla. Creo que para nosotras, Elle es una persona muy ecléctica. Ella ve algo que le gusta y lo compra, y no importa si es diseñador o no. Queríamos que fuera una gran selección, por lo que hay un grupo de diseñadores famosos en el show, pero hay piezas que creamos también y otras son vintage que hallamos y dijimos “esto es tan Elle, ella amaría esto”.
Terminamos nuestra temporada con ropa de Vivienne Westwood, que es tan hermosa. Y ella fue tan icónica, especialmente en los 90. Y yo quería eso, que termináramos la temporada con una pieza así, representativa.
F: Al final del día, esta historia muestra cómo las mujeres pueden ser lo que quieran. El rosa sí es una personalidad. ¿Cómo mostraste que lo es y que las mujeres que lo usan son tan inteligentes como las otras personas a las que no les gusta?
SB: Creo que es más un tema de... Puede ser cualquier color. Para nosotros, el rosa siempre ha sido visto como femenino y suave. Y no tiene que ser así. Podemos ser chicas de rosa y todavía ser mujeres fuertes e independientes. Creo que el personaje en sí realmente enseñó a muchas chicas que pueden ser quienes quieran ser. Y ese sentimiento de empoderamiento femenino a través del rosa es genial.
Definitivamente se ve en una luz diferente gracias a ella, y es hermoso. Sobre todo para las niñas que quieren vestirse de rosa: pueden ver este show y a este personaje y decir “quiero vestirme como ella, pero también quiero ser amable como ella y determinada como ella, ya que puede hacer cualquier cosa”. Es nuestra Barbie real, de alguna manera.




