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¿Justin Bieber pagó por una dama de compañía?

Revista FUCSIA

 ¿Justin Bieber pagó por una dama de compañía? Justin Bieber en su concierto en Guatemala/Foto: Efe

El ídolo adolescente llega a Colombia envuelto en un escándalo, pues un diario amarillista de Panamá publicó una entrevista con una supuesta prostituta, que revela detalles íntimos del cantante.

La veracidad de la entrevista de esta mujer, cuya identidad se desconoce, aún es incierta. El diario Crítica de Panamá publicó una entrevista en la que la mujer da detalles del tamaño del sexo del adolescente y lo que hicieron y dijeron durante la noche en la que él envío a su equipo de seguridad a un prostíbulo para contratar a diez mujeres.

Este diario es conocido en su país por ser un tabloide amarillista, que acostumbra a abrir su portada con cadáveres y mujeres semidesnudas en la contraportada.

Sea o no verídica la información, lo que sí es cierto es que Justin Bieber tiene tantos seguidores como detractores. Los primeros lo consideran mitad humano, mitad deidad. Mientras los segundos, un adefesio comercial con cara de niña. Y con ese halo de amor odio llega a Colombia, donde sus fanáticos ya se agolpan en el hotel donde se hospeda y en el estado El Campín en Bogotá, al grito de "Justin te amamos".

Ante esta visita que remueve a los adolescentes, revista FUCSIA creó un listado de las 5 razones para amar y odiar al cantante canadiense.

1. El fenómeno de YouTube


El canadiense aprendió desde los seis años a tocar guitarra de oído. También es hábil con el piano, la batería y la trompeta. A los 12 quedó de segundo en un concurso musical en Stratford, Ontario. Su orgullosa mamá puso los videos en YouTube con la intención de que sus familiares vieran las presentaciones y sus prácticas caseras, sin saber que así empezaría a reclutar sus primeros fans.

Con ganas de ir a Disneylandia, al niño se le ocurrió cantar en la calle frente a un teatro local y recaudó 3.000 dólares. Un espectador lo grabó y añadió otro video. El empresario musical Scooter Braun estaba en Atlanta navegando en la red cuando se topó con este material e inició una búsqueda desesperada para ubicar al pequeño, hasta que se contactó con su colegio y pudo comunicarse con su mamá.

El resto es historia: hoy el niño que aspiraba a ser carpintero sueña con ser como Michael Jackson, pues se precia de compartir “un estilo similar” al del artista.

2. Su mamá, su heroína

A sus 37 años, a Pattie Mallette le cuesta lidiar con que su hijo de 19 sea el adolescente más famoso del momento: “Es difícil dejarlo ir aunque tengo que confiar en sus decisiones y que haya aprendido de mis errores”. Se refiere a una vida de excesos con drogas y alcohol.

En su autobiografía (porque aprovechando su condición de mamá de celebridad escribió una) cuenta que sus adicciones fueron consecuencia de haber sido violada a los 4 años por un amigo de su abuelo. Confiesa que trató de suicidarse lanzándose al paso de un camión. A los 17 quedó embarazada de Jeremy Bieber, un noviecito con el que tenía una relación intermitente y, aunque se lo sugirieron, nunca pensó en abortar.

“Cuando lloró al nacer, sonó como si estuviera cantando”.  Crió al niño por su cuenta, en viviendas de interés social y a punta de trabajos de bajo sueldo, porque el padre, pese a que siguió en contacto, se fue de la casa y tuvo otros dos hijos. “Mi mamá es la mujer más fuerte que conozco”, opina Bieber. “Hizo suficientes cosas malas para los dos. Por eso yo no necesito hacerlas. El hecho es que cambió su vida por mí”.

3. Pecados adolescentes

“¿Me van a seguir queriendo aunque vomité en el escenario?”, preguntó Bieber a su público después de tener un ataque de náuseas durante una presentación en Arizona. Sus fans asintieron. No pasó lo mismo en el O2 de Londres, a donde llegó con dos horas de retraso, dicen que por estar entretenido con un videojuego.

Forman parte de su prontuario, fotografías fumando supuestamente marihuana, videos orinando en un balde a la salida de un restaurante y rociando con líquido de limpieza una imagen de Bill Clinton. Le incautaron a su mono Mally en Alemania, por no tener los permisos necesarios y hasta le ha tocado desmentir demandas de paternidad. Un 30 por ciento de los norteamericanos imagina a Bieber en centros de rehabilitación para cuando tenga 30 años. 

4. Endiosado

“Nunca he hecho una canción mala”, expresó alguna vez. También se le salió lo egocéntrico al visitar el Museo de Anna Frank y asegurar que ese símbolo del holocausto hubiera sido una “Belieber”, como llama a sus seguidoras. Otro síntoma son sus habituales fotos sin camisa. “No es muy grande ni muy chica, es perfecta para ser mi primera casa”, se le ocurrió decir de su mansión de siete habitaciones con sala de cine.

Pero el que peca y reza empata: ha confesado ser un cristiano que lee la Biblia. El cantante, que se educó en casa, es claustrofóbico y tiene déficit de atención. Entre sus cualidades destaca el romanticismo: cuando la actriz Selena Gómez era su novia pidió prestado el Staples Center para una cena a la luz de las velas, acompañada de la película Titanic en pantalla gigante. Reconoce ser competitivo y se enorgullece de armar el cubo de Rubik en minuto y medio. Lo cierto es que es fácil ser megalómano para un jovencito tan adorado por sus fanáticas, que hasta discuten acerca de su zona genital, bautizada como “Jerry”.  

5. Las cifras no mienten

Según Forbes, su fortuna supera los 80 millones de dólares y está ampliando su marca al invertir en compañías tecnológicas como Stamped y en su propia línea de productos. Su fragancia Someday, por ejemplo, vendió 60 millones en sus primeros meses en el mercado.

La revista calcula que su gira generará otros 80 millones. No es para menos, el año pasado en Oslo, la biebermanía ocasionó una estampida con 49 heridos. “Con el anuncio del concierto en Colombia, el #justinbieberenbogota se ubicó en los Trending Topics de Twitter en el país, durante quince días”, dijo a FUCSIA Luz Ángela Castro, gerente de Ocesa, la empresa que trae al artista el 29 de octubre al Campín.

Él está acostumbrado a los números altos: en 2010 el video de su éxito pop “Baby” (My World 2.0) se convirtió en el más visto de la historia de YouTube, y ya cuenta con cerca de mil millones de visitas. Fue la celebridad más buscada en Google, y según Twitter el 3 por ciento de su infraestructura se dedicó a manejar el tráfico (número de seguidores en la web) que él generaba.




En 2012 su tercer álbum, Believe, vendió 375.000 copias en una semana y lo hizo merecedor del título de mejor artista del año en los American Music Awards. El documental de sus conciertos Never Say Never produjo 100 millones de dólares, el más taquillero en su género. Al parecer a su corta edad tiene mucho que decir, porque además ha escrito dos autobiografías.

No todas las cifras lo apoyan; en Facebook existen clubes de repudio como “I Hate Justin Bieber” con más de 450.000 fans. “Canta como una niña” y “maneras de matarlo” son sus temas de discusión. La página web del cantante fue atacada por bromistas que manipularon una encuesta en la que se preguntaba a dónde debería ir de gira. El resultado: medio millón de personas habrían votado por enviarlo a Corea del Norte. “Gracias por apoyarme con su odio. Cuando escriben mensajes recibo más dinero”, es su respuesta.


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