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¿Por qué no podemos tener hijos? Mitos sobre la infertilidad

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¿Por qué no podemos tener hijos? Mitos sobre la infertilidad Foto: Ingimage

Por años se ha especulado sobre las causas, consecuencias y la forma de vencer la infertilidad. Un experto en salud sexual y reproductiva los desmiente y explica el porqué de esta condición.

El desconocimiento de la infertilidad es la principal causa de la especulación acerca de esta condición.  El  ginecólogo Juan Luis Giraldo, en su libro Buscando un bebé, expone un listado de los mitos más comunes.

La ansiedad por conseguir un embarazo produce infertilidad. Definitivamente falso. Según Giraldo, “la ansiedad es más un efecto que una causa de infertilidad”.

El estrés es el causante. No hay ninguna relación entre estrés e infertilidad. No obstante, si alguno de los miembros de la pareja está estresado, su desempeño en las relaciones sexuales puede desmejorar y, como consecuencia, los encuentros íntimos serán menos placenteros.

El uso de pastillas anticonceptivas produce infertilidad. Por el contrario, tomar estos medicamentos ayuda a reducir el riesgo de padecer quistes ováricos. (Muchas veces causantes de problemas de fertilidad) Además, afirma Giraldo, el 90% de las mujeres, después de terminar una terapia con anticonceptivos orales, recupera su función ovular normal; el otro 10% experimenta otros problemas pero ninguno relacionado con esta condición.

Levantar las piernas luego de una relación sexual ayuda a que se dé el embarazo. Lo único que aconseja el especialista es no ponerse lavados vaginales después de las relaciones íntimas. Adoptar posiciones específicas no tiene ninguna influencia en el proceso.

No funciona cuando no existe compatibilidad en los grupos sanguíneos. El RH de la pareja solo afecta una vez concebido el bebé, pues este influirá en su tipo de sangre, mas no antes de que se genere el embarazo. Ya en ese momento se debe realizar un seguimiento a mamá y feto.

Si una mujer no ha tenido un embarazo a sus 30 años, seguro sufre infertilidad. Aunque, con el paso de los años la potencia fértil de una mujer tiende a disminuir, no hay evidencia de que sea nula, a menos de que se encuentre en la etapa de la menopausia. “Entre los 30 y 34 años el porcentaje de infertilidad es aproximadamente del 15%, mientras que de los 35 a los 39  aumenta a un 35%.

Ambos ovarios no pueden ovular al tiempo. Cada mes varios óvulos crecen en los ovarios, pero solo uno de ellos -el dominante- sobrevive y es liberado por uno de los dos (puede ser el derecho o el izquierdo).

Una mujer sin útero no puede tener un hijo. Si la paciente tiene dos ovarios pero carece de útero, puede lograr la formación de embriones por fecundación in vitro, que, posteriormente serán transferidos al útero de otra mujer, mediante el mismo procedimiento de fertilización artificial.  De esta forma la mujer puede ser la madre genética del bebé.

El ejercicio puede causar infertilidad. La práctica de actividad física regular y moderada tiene grandes beneficios para la salud, por lo que, evidentemente no afecta la fertilidad.

Los ciclos menstruales irregulares. Un ciclo menstrual femenino tiene un lapso de 25 a 34 días, según el experto. No hay que preocuparse cuando se tienen variaciones pequeñas entre periodo y periodo; por el contrario, cuando son repetitivos se puede sospechar de un trastorno ovulatorio, que sí  podría ser causa de infertilidad.

Abortos. Cuando una mujer se ha practicado un aborto en algún momento de su vida y, como consecuencia ha padecido infecciones pélvicas generadas por procedimientos hechos en condiciones médicas inadecuadas, es posible que sufra, a largo plazo de problemas para concebir hijos.

La menopausia. Aunque una mujer que ya se encuentra en su etapa de menopausia no puede quedar en embarazo, puede acudir a un tratamiento con donación de óvulos, pues su útero es perfectamente receptivo para que se desarrolle un feto. Sin embargo, aunque se dé el embarazo, a mayor edad, mayores complicaciones, que deben ser supervisadas cuidadosamente por el médico.

La masturbación masculina. Este es uno de los mitos más populares, pero a este, Giraldo responde que no, asegurando que es “un fenónemo normal de desarrollo sexual que no afecta la producción de espermatozoides o la función testicular”.

El experto recomienda que, ante un diagnóstico médico confirmado de infertilidad masculina o femenina, existen métodos y tratamientos para ayudar a la fecundación que, según se piensa, son muy costosos. Esto es una falsa creencia, pues asegura, “el 80% de las parejas con infertilidad obtienen un embarazo por medio de tratamientos de baja complejidad y costo”; solo el 20% restante necesitan acudir a la reproducción asisitida que, además de ser mucho más complejos, tienen costos más altos.

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