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Celosa compulsiva, ¿eres una de ellas? Síntomas y cura

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Celosa compulsiva, ¿eres una de ellas? Síntomas y cura Foto: Thinkstock

Si de armar historias llenas de intriga, odio y venganza se trata, eres la indicada. Una mujer celosa no es peligrosa: es agotadora y fastidiosa hasta el límite. Vigila tus intereses, pero no cales en la figura de la mujer insegura e inestable de la que ellos tanto corren.

No hay nada más eficaz para acabar con la paciencia y el amor de un hombre que una novia cantaletuda y que se crea la jefe del Departamento de Inspección de su vida entera. Puedes ponerte lencería más sexy, regalarle el mundo entero y darle sexo cada vez que lo pida, pero cuando despierta la celosa compulsiva que hay en ti, él no te verá más que como un monstruo al que hay que callar por largas horas.

Vivir pensando en cómo, cuándo y dónde tu novio te está poniendo los cachos, es más exhaustivo que dos horas de gimnasio sin parar. Y no vas a adelgazar: solo vas a rellenar tu cabeza de miedos, complejos y retahílas. No caigas en una de las trampas más aterradoras de cualquier relación sentimental: los celos.

Pero no todo es malo. Según psicólogos y estudiosos del tema, los celos son un signo de los valores ligados a la monogamia y el alto grado de compromiso de una persona: fidelidad, amor, honestidad, sinceridad, unión y proyecciones a futuro en la construcción de un hogar estable. Obviamente, los celos constantes no son el camino correcto para llegar a este fin.

Señales de emergencia

•    Revisas su celular cada vez que se te presenta la oportunidad, además de aprenderte casi de memoria todo el listado femenino de su directorio telefónico.
•    La mayor parte del tiempo pensamos que nuestra pareja a perdido interés en nosotras y que con el pasar de los días será peor.
    Le tememos a cualquier mujer que nos parezca más atractiva que nosotras.
    Solo te caen bien las amigas de tu novio que también son tus amigas.
    Ingresas al Facebook de tu pareja (y no precisamente a escribirle mensajes de amor) por lo menos 3 veces al día, como mínimo. Y ahí a que se atreva a agregar como amiga a alguna mujer: le pondrás el ojo y no descansarás hasta saber de quién se trata.
    Constantemente sueltas preguntas sobre su percepción sobre ti: “¿Todavía me quieres? ¿Cuánto me quieres? ¿Te parezco bonita?¿Qué tan bonita? ¿Te aburro?¿En verdad sí te gusta estar conmigo? ¿Me parezco a tu antigua novia? ¿Soy mejor o peor que tus parejas anteriores?
    Te molestas cuando te cuenta sobre una nueva compañera del trabajo o de la universidad. La ves como una potencial amenaza que llegará a coquetearle a tu novio con su gracia y sentido del humor durante toda la jornada laboral.
•    En una fiesta no lo sueltas ni en el baño. Quieres demostrarle a todo el mundo que eres la oficial.
•    Te gusta hacer planes no para compartir tiempo con él, sino para controlarlo y asegurarte que no está en ningún otro lado con alguien más.
•    Has seguido a escondidas cada uno de sus movimientos por lo menos más de una vez.
•    Revisas su ropa, billetera, maleta y archivos de su computador.  
Operación “Contrólate”

Para erradicar los celos obsesivos, el primer paso es el menos sencillo: aceptar que sufres de tal trastorno. De nada valen las excusas soportadas en “es que mi sexto sentido no falla”, o el popular “Es mejor prevenir que lamentar”. Solo hasta que seas consciente del problema, podrás solucionar, primero, tus conflictos internos, y, segundo, hacer que vuelva la armonía en tu relación.

1.    No obedezcas a tus pensamientos celosos: Dejarse llevar por la euforia del momento es la ficha del dominó que desencadena toda la lista de actitudes “locas” que puedes llegar a hacer. Si algún pensamiento negativo se cruza por tu cabeza, detente y no actúes si no estás 100% segura.
2.    Confiésaselo: De frente y directamente, habla del tema con tu pareja. De nada vale admitírtelo tu misma si sigues negándoselo a los demás. Y así como eres directa al momento de revelar tus verdaderos sentimientos, también sé clara al momento de tener exigencias coherentes sobre la relación: qué esperar de tu pareja, planificar cosas a un futuro cercano y lejano, qué no te gusta de su trato hacía ti, etc. Eso te hará sentir más segura de lo que pueda pasar y de tus mismos sentimientos.
3.    Canaliza la ansiedad a través de otras actividades: Los celos también son señal de estrés, ansiedad e hiperactividad. Emplea esa energía en hacer cosas que te gustan, practicar un nuevo hobbie, mantenerte ocupada y trabajar por tu proyección como persona, tanto en el ámbito profesional como laboral.
4.    Establece límites: Reconoce junto con ti novio/esposo cuáles son las cosas que te molestan y si realmente tienen justificación tantas objeciones. Una vez determinen los NO rotundos, hazlos respetar, pero de igual forma, sé abierta a lo que él te pida. Es un juego de toma y dame.
5.    Calla por un ratito: No le pidas explicaciones innecesarias: Una excelente forma de tu  buena voluntad es dejar de interrogarlos por cada cosa que hacen. Compartan, dialoguen sobre su día, pero no le preguntes cada detalle con el fin de saber un poco más.
6.    Un break: No le temas a esta palabra. Un tiempo separados no significa terminar para siempre si lo hacen bajo cierta condiciones y espacios. Estar un tiempo a solas no solo refresca la relación sino que te permite analizar las consecuencias de tus actos y ver desde el otro lado de la barrera qué tanto exageraste o no ciertas situaciones.

Datos celosos
    En el 2003, un equipo de investigadores de la Universidad Sunderland (Reino Unido) concluyó que los brasileros son los hombres más apasionados pero más celosos del planeta.
•    ¿Y a qué parte del mundo debes dirigirte entonces para que tu media naranja no sea un controlador compulsivo? El mismo estudio determinó que los japoneses y los suecos son los menos preocupados por este tipo de conflictos y/o por el sexo. Los primeros son más indiferentes ante la infidelidad.
•    Facebook nos vuelve más celosos según una universidad canadiense. Exponerse y exponer a la pareja a todo ese contenido personal que se revela a través de esta red social, aumenta las sospechas sobre quienes interactúan a través de la red con nuestra pareja. Para los amantes de estas páginas, no hay nada que genere tanta inseguridad como que si novio/novia coloque una foto donde aparezca muy atractiva y sea un objeto de deseo para sus amigos y colegas de trabajo.
•    Para el 2008, una investigación holandesa-española identificó que los hombres bajitos son más propensos a ser celosos que los hombres altos. El mismo informe concluye que las mujeres con altura promedio son más fértiles y saludables, mientras que las mujeres o muy bajitas o muy altas son más inseguras .


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