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Dama en la calle, vulgar en la cama

Dama en la calle, vulgar en la cama Foto: Thinkstock

Es la frase para definir a la mujer ‘ideal’: “dama en la calle y una cualquiera en la cama”, dos maneras de asumir la vida y la sexualidad, sin embargo, ellos afirman que es la mezcla perfecta para una esposa porque al mismo tiempo que domina las artes de la alcoba, se sentirán orgullosos de ella por su comportamiento en sociedad.


Dama
Auténtica: el amor es un estado caprichoso de la mente, por lo general ocurre cuando nos enfrentamos a una persona que muestra algo completamente diferente y llamativo, uno se enamora de personas únicas. Siendo esto así, la mujer auténtica no es aquella que sigue unos estándares y quehaceres sociales coyunturales, sino la que se siente cómoda con lo que es y en esa medida se diferencia del resto. De acuerdo con el filósofo argentino Hugo Landolfi, estas son las pautas para expresar autenticidad.

1.    Identifica tus aspiraciones profundas, aquellas que corresponden con nuestro ser auténtico
2.    Identifica quién eres en realidad, una vez hayas descubierto tus aspiraciones profundas
3.    Mientras te encuentres discerniendo acerca de qué voz interna escuchar, fíjate si sientes compulsión a seguir un modo particular de hacer las cosas. Autenticidad no es necesariamente compulsión.

Generosa: bien es sabido que la generosidad es la inclinación a anteponer el decoro a la utilidad y el interés personal. Esta virtud encierra todo un estilo de vida que consiste en dar y entender a los demás, desde pagar la cuenta hasta darle gusto en la cama, desde permitirle los espacios con sus amigos hasta hacerle regalos a mano; la generosidad es un hábito que siempre va a ser deseado por la pareja.

Inteligente: no se trata de ser una calculadora humana, ni de tener una vida académica; la agudeza mental está relacionada con el entendimiento del mundo y la capacidad de raciocinio, comunicación, aprendizaje y la habilidad para resolver problemas. Una persona inteligente es capaz de poner las cosas en perspectiva, no se ahoga en un vaso de agua, tiene buen sentido del humor e incluso puede burlarse de sí misma, se interesa por nuevas experiencias y conocimientos, entre muchas otras cualidades que completan a una mujer.

Elegante: el tema de la distinción trasciende al comportamiento que tenga la mujer dentro  y fuera de casa. Tener buenos modales, llegar a tiempo, utilizar ropa y maquillaje adecuado, ser prudente, etc., son características que dan distinción a una mujer y la hacen deseable.

Vulgar
Igual que en cualquier arte u oficio, la cualidad de ser bueno en la cama descansa sobre la paciente práctica, regular y abierta, del acto sexual. No se trata de estar con uno y con otro con el fin de ganar experiencia, sino de aprovechar al máximo cada encuentro para aprender cosas nuevas y despertar inquietudes.

Cuando los hombres afirman que les gusta más las mujeres arriesgadas en la cama, quiere decir que disfrutan mucho más cuando son desinhibidas, cuando muestran la disponibilidad tanto para explorar como para proponer, cuando es evidente que disfrutan del encuentro y específicamente de la compañía.
1.    Muestra las ganas: muestra algo de iniciativa  y toma el liderazgo. Es verdad que el juego del ‘forcejeo’ es interesante, pero a ellos los excita mucho cuando es evidente que son deseados, el entusiasmo siempre es bien recompensado.
2.    No esperes que te diga qué hacer: experimenta, prueba nuevas cosas; en el sexo siempre hay espacio para el ensayo y el error, no te preocupes demasiado por parecer todas las veces la ‘biblia del sexo’, allá solamente llegarás experimentando.
3.    Haz algo de ruido: demuéstrale que estás disfrutando el momento. Todo es permitido, desde enfocar tu agitada respiración en su oreja hasta decirle palabras excitantes.
4.    No grites como una actriz porno: el exceso de pornografía puede alterar tu percepción de lo que los hombres disfrutan en la cama, la idea de que una mujer tenga que estar gimiendo si le tocan el busto es irreal. Los gritos exagerados y forzosos pueden incluso intimidar a muchos hombres. Si no te surge como consecuencia de la excitación, no grites.
5.    Asegúrate de que las sábanas estén limpias: nada más desmotivante que malos olores o manchas.
6.    Traga
7.    Dile lo que deseas: algunas mujeres disfrutan mucho dando placer, pero siempre van a existir inquietudes sexuales que la pareja no llena, porque no sabe que las tienes.
8.    Déjate ir: él no está pensando si tienes muslos gruesos o los senos pequeños, él está feliz de poder disfrutar de ese momento.
9.    Varía lo que haces: practica algo mientras sientas que él lo disfruta, luego para y prueba algo más.
 

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