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Aprende mientras duermes

Aprende mientras duermes Aprende mientras duermes, foto: Thinkstock

La disciplina, la responsabilidad, la constancia son esenciales para un buen aprendizaje. Sin embargo, hay algo mucho más importante: el sueño. Revista Fucsia te cuenta por qué.

Por RevistaFucsia.com

Llevas trabajando toda la semana para esa reunión con tus colegas que vienen de casa matriz, desarrollando un informe que tú misma debes presentar mañana a primera hora. Lo has preparado repetidamente pero llegas a tu casa y crees que debes repasarlo un par de veces más, aunque te mueras de sueño. Hagas lo que hagas, no te quedes despierta durante la noche. Descansa. Mañana estarás alerta.

Así lo demostró un experimento de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. Las personas que se trasnocharon demostraron poco progreso en su desempeño. El experimento funcionó de esta manera: 24 voluntarios fueron entrenados en nuevas tareas. Mientras que la primera mitad del grupo se mantuvo despierto hasta la segunda noche del estudio, a la segunda mitad se le permitió dormir. Después, a todos los participantes se les permitió dormir durante la segunda y tercera noche del estudio. Durante la cuarta noche del experimento, aquellos que durmieron la primera noche demostraron un mejor desempeño, y quienes permanecieron despiertos no demostraron desempeño alguno. Por eso se conoce que el sueño no se recupera. Si no duermes 3 días seguidos y para recuperarte duermes 4 días seguidos más, no estarás recuperando los días que no dormiste.

De manera similar, un estudio canadiense encontró que los estudiantes que estudiaron intensamente de día para un examen, tuvieron mejores resultados que quienes estudiaron durante la noche.

¿Qué pasa en el cerebro?
Cuando aprendes algo nuevo o estimulas tu cerebro en cierta manera, tus neuronas se disparan en un patrón específico. Luego, cuando duermes, tu cerebro recuerda lo que has aprendido y crea memorias. Lo anterior es posible porque el cerebro repite y reactiva los mismos patrones en los que las neuronas se dispararon mientras aprendiste algo despierta. Este efecto se ha observado en las ratas, cuyos cerebros son muy similares a los de los humanos, a través de una tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés). Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts encontraron que las ratas soñaban con los laberintos a los cuales habían sido expuestas mientras despiertas. ‘Lo que pasa con las ratas es lo mismo que sucede con los humanos’, afirma un investigador de la Universidad de Liege en Bélgica. Los científicos tomaron imágenes PET de gente de 7 individuos que aprendieron sobre un programa de computador, en el cual tuvieron que presionar botones de acuerdo a lo que veían en la pantalla. Posteriormente, los científicos observaron que las áreas del cerebro que estuvieron activas mientras éstos dormían se activaron, sugiriendo un vínculo entre el sueño y la memoria. De acuerdo a los mismos, el sueño profundo ayuda a guardar lo que aprendemos de manera permanente en el cerebro.

Cuando no dormimos
¿Qué pasa cuando no dormimos? Los científicos afirman que interferir con el sueño profundo (REM – Rapid Eye Movement), a través del cual tenemos sueños, tiene un efecto negativo en el aprendizaje. Cuando no duermes profundamente pierdes enfoque mental y estás menos alerta. De acuerdo a otro estudio, se demostró que si interrumpes este tipo de sueño 60 veces en una misma noche, no lograrás aprender nada.

Sin embargo, también se descubrió que cuando dormimos, pero no soñamos (non-REM sleep) también puede ser importante para nuestro aprendizaje, aunque en menor grado. La Universidad de California realizó un estudio con gatos: los gatos que durmieron 6 horas después de que su visión de un ojo fue bloqueada por varias horas, presentaron el doble de conexiones cerebrales que los gatos que no pudieron dormir. Por lo tanto, el sueño, aunque no sea profundo, también ayuda a construir conexiones que son críticas para el aprendizaje y la memoria.

Otros beneficios del sueño
Por eso, aprovecha cada vez que puedas para tomar una siesta, y organiza tu tiempo para que duermas por lo menos 8 horas diarias. El sueño:
- Te ayuda a resolver problemas específicos
- Fortalece tu capacidad de recordar
- Te ayuda a recuperarte del estrés
- Las siestas te hacen más productiva (algunas compañías alientan a sus empleados a hacer ‘power naps’ durante el día)
- Largos periodos de sueño durante el desarrollo de un bebé ayudan a mejorar el desarrollo del mismo









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