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¡Muero de hambreeeee!

¡Muero de hambreeeee! RevistaFucsia.com te ayuda a reconocer los cuatro errores que confrecuencia cometes.

Algunos errores comunes pueden llevarte a perder el control sobre lo que comes. Aprende cómo calmar esos ataques de hambre.

¿Sientes que a pesar de haber comido “bien” el hambre te ataca constantemente?, ¿Sabes que debes comer cada tres horas e intentas ser disciplinada pero la ansiedad te desespera? Eso quiere decir que en algún punto de tu rutina de alimentación estás fallando.

RevistaFucsia.com te ayuda a reconocer los cuatro errores que confrecuencia cometes. Así lograrás controlar tu ansiedad, y por supuesto, tu peso. Identificarlos te será muy útil tanto para desarrollar buenos hábitos alimenticios, como para sentirte satisfecha por más tiempo.

Es HORA de comer
Y cuando decimos HORA DE COMER es porque el tiempo que dedicas a alimentarte debes destinarlo única y exclusivamente para esto. Aunque no lo creas, si continúas trabajando, lees un libro o una revista, ves televisión o navegas en Internet no estás concentrada en lo que estás haciendo y mucho menos en lo que estás comiendo. Es así como ingieres los alimentos de afán, sin masticarlos correctamente y mucho menos sin saborearlos.

En consecuencia tu cerebro no alcanza su punto de saciedad y en poco tiempo sientes deseos de comer nuevamente. En conclusión el tiempo para comer es para comer y debes parar tus otras actividades.

Más fibra
Busca que tu menú tenga frutas, verduras y cereales, es decir, alimentos ricos en fibra que te hacen sentir más llena por más tiempo porque tienen una propiedad que “recubre” el estómago haciéndote sentir que no está vacío. Además contribuyen a mejorar la digestión y a que el metabolismo funcione correctamente.

Prefiere agua
Seguramente has experimentado esa sensación de tener el estómago muy lleno y casi a punto de estallar, pero que en pocas horas se desinfla haciendo que el hambre regrese. Los expertos atribuyen esta condición a acompañar tus comidas con jugos o gaseosas. La ingesta de estos líquidos te hace sentir hinchada por lo que, aunque no parezca, comes menos de lo recomendado y en poco tiempo estás desesperada del hambre.

La recomendación es tomar agua sólo después de haber terminado tu ración y en lo posible, tomar un té o una aromática para facilitar la asimilación en el organismo.

Apetito = estado de ánimo
La ansiedad, la depresión, el estrés laboral y hasta el mal genio, pueden generarte incontrolables ganas de comer. Cuidado con esto porque buscar consuelo en la comida al contrario de hacerte sentir mejor, tiende a generarte sentimientos de culpa e inconformismo con tu cuerpo. Nadie te conoce mejor que tú misma, así que aprende a identificar esos momentos de tensión y a controlarlos con otras soluciones como hacer ejercicio o cambiar de actividad.

Los trucos
*Come cada tres horas, es decir entre cinco y seis comidas al día. 
*Crea horarios para cada merienda y para cada cena. Esto te ayudará a estar preparada y así no recurrir a la comida rápida.
*Siempre ten en la cartera una fruta, una barra de cereal o unas galletas integrales.
*Si identificaste que tu problema con la comida no es por desordenada sino por tus estados de ánimo, entonces busca ayuda profesional para canalizar esos sentimientos.

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