8M2022

8M: ¿qué es ser mujer? Un vistazo a la diversidad

Fucsia.co, 8/3/2022

Saca las flores y también las pañoletas, el Día de la Mujer es una fecha donde cabemos todas.

Conmemoración Día de la Mujer en Bogotá
Conmemoración Día de la Mujer en Bogotá - Foto: Catalina Olaya

Es magnífica la celebración de chocolates, flores y cena. Sin embargo, el Día de la Mujer va mucho más allá de una exaltación al hecho de serlo, porque en varias ocasiones no sabemos ni qué significa ser mujer o no aceptamos la idea de que haya más de una definición.

Esta fecha, como conmemoración, se cree que inició hace mucho más de un siglo, en 1857, cuando trabajadoras de una fábrica de textiles en Nueva York se alzaron para pedir mejores condiciones laborales un 8 de marzo.

Desde ahí, encontramos hitos como la Huelga de las Camiseras en 1909, las Guerras Mundiales como escenarios de cambio en los trabajos tradicionales femeninos y las luchas recientes por la despenalización del aborto como signo de la libre decisión sobre el cuerpo.

¿”Todos los días son el día de la mujer”?, ¿como está escrito en las tarjetas pomposas de supermercado? No. Más bien, si te identificas como mujer, no te comas el cuento de que “todos los días son el día de la mujer”, sino que cada día que pasa interioriza qué se ha conseguido y también qué hace falta.

La periodista de género, Luz Lancheros, explicó para Fucsia que para ser una mujer “no hay una definición única, ya que por siglos el patriarcado nos dio una que nos llevó a las violencias y anulación de lo que podemos ser. Ser mujer es construir múltiples formas de ser, verse y expresarse”.

La posibilidad de escoger

En la sociedad, nos han enseñado que una mujer es quien tiene pelo largo, usa faldas, maquillaje, tiene vagina y senos. Pero dicha determinación quedó enterrada. “No hay una definición de ser mujer, es un significado muy personal e irrefutable. Ser una mujer me hace decir que soy mujer, porque es mi experiencia, es algo muy natural”, dice Flor Chavela, quien también asegura que es mujer antes que ser trans.

“Eres un hombre disfrazado”, “Necesitas ayuda, ubícate”, “¿Cómo es que te tengo que llamar?, ¿él, ella, perro o gato?”, “Con tetas, te creo el teatro”, son los tipos de comentarios que ha recibido Marta Gómez de 56 años, en la calle, centros de salud e, incluso, en su entorno familiar por ser una mujer transgénero.

Para quien aún no entiende los términos dentro de la diversidad de la identidad de género, tranquilo. Aquí te deconstruimos. Una persona transgénero no se identifica con el sexo asignado al nacer, pero no necesita de una intervención médica para la construcción de dicha identidad, a diferencia de quien es transexual.

El movimiento feminista en sus ideales se ha propuesto desde hace décadas conseguir una igualdad material en todos los campos en los que hace presencia: laboral, social, familiar. En un país como Colombia, donde la violencia apresa sin discriminación y las costumbres patriarcales dan el empujón, las mujeres quedamos acorraladas entre lo que queremos y lo que nos arrebatan.

Protestas, Paro Nacional, Día de la violencia contra la mujer. Universidad Javeriana. Foto: León Darío Peláez / Semana
Protestas, Paro Nacional, Día de la violencia contra la mujer. Universidad Javeriana. Foto: León Darío Peláez / Semana | Foto: Leon Dario Pelaez

La ONU Mujeres publicó en 2015 un tratado sobre la situación de los Derechos de la Mujer en nuestro país y era alentador. En el documento se asegura que en Colombia estamos al día en tratados internacionales, aumentó la participación política femenina del 6 % al 11 %, también disminuyó la brecha salarial y de participación laboral.

Sin embargo, la aceptación en un papel se ve truncada cuando las mujeres se creen el cuento de poder ser libres y la realidad social les hace zancadilla.

“Los comentarios de la familia, duelen, Los comentarios de extraños, duelen. Hasta que entiendes quién eres y te respetas a ti misma por cómo te sientes. No necesito haber nacido con una vagina para ser mujer, tampoco necesito de unas tetas gigantes. Lo único que necesito es sentirme como una mujer para aceptarme, amarme y seguir con mi vida. La gente le pone tanta importancia a definirte y cuando tú misma te defines y no les gusta, eres un desecho”.

Diversidad conservadora

¿Quiénes somos mujeres? Quienes nos sentimos si creemos la idea feminista de poder elegir, quien elige el camino de ser madre, ama de casa, católica, apostólica y romana, cabe en la definición de ser también una mujer que merece ser respetada sin importar su elección de vida diferente, la diversidad no tiene que ser siempre diversa.

Carmenza Sánchez tiene 61 años, ha estado en Bogotá desde que sus papás la trajeron a ella y a su hermana a la capital por nuevas oportunidades y se casó a los 16. El hogar de Carmenza está compuesto por su esposo, dos hijos de 43 y 38 años, y un gato.

“Cuando veo en las noticias a las niñas marchando, digo: ‘Dios santo, qué pasa en el mundo. Dónde están sus padres, cómo son sus hogares’. Yo no critico sobre lo que no sé, pero sé que no cambiaría lo que elegí para mi vida. Mi vida es ir a misa, jugar con mis amigas, llamar a mis hijos a ver si están bien y cuidar de mi esposo. Me siento feliz y no debería ser criticada tampoco por eso”.

“El feminismo no busca volvernos a todas de axilas de colores, que todas abortemos o ‘muerte a los penes’. Busca que todas las mujeres sean quienes quieran ser y puedan conseguirlo en igualdad de condiciones que los hombres, que han tenido este privilegio por siglos. Y que no sean violentadas o silenciadas por ello”, reafirma Lancheros.

Carmenza hace parte del grupo mayoritario que conforma nuestra sociedad y quien, quizá, representa construcciones represivas que se han intentado replantear. Pero es importante replantear nociones, no personas. Las decisiones de vida de las mujeres como Carmenza deben ser parte del conglomerado de libre elección que el concepto de diversidad respeta.

La feminista Paula Núñez habló para Fucsia sobre la presunta desestimación que, incluso, pueden tener estas mujeres ‘fachas’ en medio de la pluralidad: “Yo no diría que hay un rechazo. Y si alguien en verdad rechaza a estas personas, que se detenga. Yo lo que creo es que estamos en etapas de la historia donde hay problemas que deben ser atendidos. Si una casa se quema, vamos a apagar el fuego. Pero no le vamos a echar agua a toda la cuadra”, concluye Núñez.