¿Por qué adelgazar es difícil, pero mantener el nuevo peso es aún peor?

Fucsia.co, 27/11/2017

Finalmente la ciencia se pronuncia al respecto y nos deja con tres valiosos consejos para poner en practica

Foto: Pinterest

A veces sentimos que nuestro cuerpo y la báscula no nos dan tregua: aunque perder peso es ya de por sí todo un reto, mantenernos sin esos kilitos extra es aún más difícil. Pero ¿por qué insisten en volver? Por más que quisiéramos apuntarle el dedo a nuestro cuerpo, lo primero que tenemos que entender es que el pobre no tiene la culpa. ¡La evolución lo ha programado para engordar!

Si pusiste atención en tus clases de biología, recordarás que la evolución es un proceso que asegura que los individuos mejor adaptados a su entorno sean los que sobrevivan. Con esto en mente, es fácil entender por qué estar lo suficientemente nutrida es un must para el “homo sapiens” que llevamos dentro.

Si de cada bocado dependía nuestra permanencia en el planeta, aquel que más calorías (es decir, energía) aportara era especialmente apreciado. Así que nuestro cuerpo desarrolló formas de que los buscáramos con más ganas. ¿Cómo? Haciendo que nos sepan especialmente ricos. ¿No te has preguntado nunca por qué la comida con muchas calorías te sabe tan bien, y la comida sana, ni fu ni fa? Pues ya sabes la respuesta. 

¡Pero el mundo ya no es el mismo de antes! La alimentación ha cambiado, los nutrientes ya no escasean, y encontrar comida no es difícil- de hecho, es más fácil encontrar comida calórica que sana-. Nuestro cerebro sin embargo no ha cambiado porque la evolución va mucho más despacio: nos siguen gustando las calorías y ahora están por todas partes. Por eso cuesta tanto cambiar nuestros hábitos alimenticios por uno más saludable en el que no le demos a nuestro cuerpo todas las calorías que le gustaría, sino solo las que necesita. 

Así que si, difícil sí es, ¡pero no es imposible!

No hagas dieta extrema

El principal problema a la hora de perder peso es el método con el que lo hayas conseguido. Si sigues una dieta estricta, siguiendo los consejos de Khloe Kardashian por ejemplo, puede que bajes de peso, pero más temprano que tarde descubres que no es sostenible. A la larga es mejor cambiar nuestros hábitos alimenticios, aunque verás resultados más lentos te costará mucho menos mantenerte. 

No te retires de las canchas

Lo mismo que sucede con las dietas extremas aplica para el ejercicio. La mayoría encuentra que perder peso es el mayor motivante para hacer ejercicio, por eso, una vez que lo consiguen, dejan de renovar su mensualidad en el gimnasio. Lo que no tenemos en cuenta es que como dejamos de quemar las calorías que solíamos dejar en el gimnasio, aunque comamos igual (o menos) el cuerpo las acumula y se convierten en kilitos extra.

No te obsesiones

Está claro que si te esforzaste perdiendo el peso lo último que quieras es recuperarlo. Pero debes asegúrate que no se te convierta en una obsesión malsana. ¿De qué te sirve haber perdido el peso para vivir el día a día sufriendo? Céntrate en seguir un estilo de vida saludable sin convertirte en tu peor enemiga.

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