Moscú reunirá a diseñadores de distintas partes del mundo, con una participación latinoamericana que destaca la creatividad de la región y sus nuevas posibilidades de conexión internacional.
El calendario de la moda tiene sus grandes capitales, pero también encuentra espacios diferentes para descubrir propuestas que buscan abrirse camino más allá de sus fronteras. Esta temporada, Moscú será el escenario de una nueva edición de Moscow Fashion Week, un encuentro que reunirá a más de 200 diseñadores rusos e invitados internacionales.
Del 26 de septiembre al 1 de octubre de 2026, las pasarelas y el showroom del evento recibirán marcas de países como España, Nicaragua, Turquía, Reino Unido, Kazajistán y Sri Lanka. La programación también contempla encuentros con compradores, medios de comunicación y profesionales de la industria, en un espacio que busca ampliar las oportunidades para las firmas emergentes.
Con foco en Latinoamérica, entre las novedades de esta edición está el debut de la diseñadora nicaragüense Brisa Hernández, quien presentará la colección Bod E Gon, creada en colaboración con la plataforma Nicaragua Diseña. Con trece años de trayectoria, la diseñadora llevará a la pasarela una propuesta inspirada en el género artístico del bodegón, donde el contraste entre lo vivo y lo inanimado se expresa a través de siluetas escultóricas y materiales naturales.
La colección está compuesta por 20 looks que incorporan elementos como raíces secas integradas directamente en los tejidos. Su paleta combina tonos neutros con magenta, amarillo y rojo, una selección cromática que acompaña la transición conceptual entre la naturaleza viva y su representación en el bodegón.
Para Hernández, la participación representa una oportunidad de visibilidad y conexión para el diseño nicaragüense y latinoamericano. Pero la presencia de la región no se limitará a la pasarela: el festival internacional de cortometrajes de moda independiente World Fashion Shorts proyectará producciones de Argentina y Brasil, junto con trabajos de Filipinas, Grecia, Rusia y Estados Unidos. Así, la moda también encontrará en esta edición un espacio de diálogo a través del cine.
Más allá de las presentaciones de diversas colecciones, Moscow Fashion Week plantea un escenario de intercambio profesional. El encuentro ofrece a las marcas la posibilidad de acercarse a compradores, medios de comunicación e influencers, además de explorar relaciones comerciales que puedan extenderse después del evento.
La agenda coincidirá con la BRICS+ Fashion Summit, que se celebrará del 28 al 30 de septiembre y abordará temas relacionados con la expansión hacia nuevos mercados, el comportamiento del consumidor, la inteligencia artificial, la inversión y las cadenas de suministro. El foro contará con representantes latinoamericanos de iniciativas vinculadas a la industria de la moda en Costa Rica, Ecuador y Guatemala.
Con esta programación, Moscú se suma a la conversación internacional sobre el futuro de la moda y abre un espacio para que diseñadores de distintos orígenes presenten sus lenguajes creativos. En una industria que busca nuevas conexiones, la visibilidad ya no depende únicamente de desfilar en las capitales tradicionales, sino también de encontrar escenarios donde las propuestas puedan dialogar con otros públicos, mercados y disciplinas.