Opinión

¿Estilo o instinto de supervivencia?

Tatiana Moreno Penagos, 2/11/2023

El estilo puede se una cuestión de vida o muerte

Tatiana Moreno Penagos, columnista invitada Fucsia | Foto: Fucsia

Con este título quizá estarás pensando: Tatiana ahora sí se enloqueció, que tiene que ver lo que me ponga con mantenerme vivo.

Y sí, si se trata de vivir a costa de lo que sea en una situación extrema por supuesto que el tema de la ropa pasa a segundo plano, pero si estamos hablando de VIVIR, así en mayúscula y disfrutar de la vida, de nuestro entorno y de quienes somos dentro y para él, quizá el estilo SI sea una cuestión de vida o muerte.

¡Tatiana explícate por favor!

Para empezar quiero poner sobre la mesa esa dualidad constante que existe entre el ser individual y el ser social que somos los humanos, donde se hace explícita esa lucha o negociación constante entre la necesidad natural de una persona por ser reconocida como valiosa y única versus la necesidad instintiva de pertenecer para sentirse segura, sobrevivir y desarrollarse, pues al fin y al cabo los humanos somos biológicamente animales de manada.

¿Y eso que tiene que ver con mi estilo?

¡Todo! Pues eso que suena tan biológico, primitivo e instintivo, es precisamente lo que pasa en tu mente cada vez que eliges qué usar para presentarte ante el mundo, pues hoy en día la ropa es tu “piel social” y aunque hoy no te enfrentes a mamuts o grandes bestias que amenazan directa y físicamente tu integridad física, si te enfrentas día tras día a las bestias emocionales del “qué dirán”, del “ser perfecta”, verme profesional, coherente, amorosa o ___(introduce aquí el calificativo que más se te viene a la cabeza al momento de vestirte)__; que tu cerebro interpreta como si fuera una amenaza igual de letal, como el mamut hace miles de años, como lo ha podido probar la neurociencia.

Para tu mente, correr el riesgo de no ser reconocida es lo mismo que “ser un miembro no valioso de la tribu, susceptible a ser prescindible y desechado” y no pertenecer es lo mismo “que no contar con la seguridad y el apoyo suficiente de nuestra tribu”. Ambas opciones te dejan sola a tu suerte, o sea, corriendo un peligro que sin duda pone en riesgo tu supervivencia. Algo que instintivamente tu cerebro buscará evitar a toda costa, pues su misión es mantenerte a salvo y con vida.

¡Tatiana explícate!… ¿Entonces dónde entra la ropa?

Pues precisamente ahí, es en este punto donde muchas personas de forma consciente o inconsciente recurren a encajar, ‘disfrazandose’ de lo que deberían ser, para conseguir ese reconocimiento y/o esa pertenencia, incluso desconociendo quiénes son realmente, literalmente por puro instinto de supervivencia.

La cuestión aquí llega cuando vuelves a la calma de tu espacio seguro, el instinto de supervivencia se apaga y entra tu esencia para decirte: qué cansancio tener que ser así y tratar de encajar todo el tiempo, solo para que me acepten, quieran, valoren, etc.

Porque sin duda no poder ser tú misma cansa. Imagínate estar todo el día interpretando un papel y nunca poder dejar de actuar, nunca poder quitarte la máscara, para ser simplemente tú; sin embargo, ser reconocido muchas veces implica hacer algo que te hace diferente, y si eres muy diferente será más difícil encajar a dónde crees que necesitas pertenecer. Vuelve una vez más la dualidad.

¿Y entonces cómo abordar el estilo de forma segura y auténtica al mismo tiempo?

El cerebro humano se moviliza biológicamente solo por dos tipos de estímulos: dolor o placer. Y como ya lo dije hace un par de líneas, nuestro estilo personal es al mismo tiempo algo instintivo y trascendente, así que la mejor forma de vivirlo, de manera sana, que realmente te dé bienestar y confianza, es elegir desde cuál de estos dos estímulos quieres vivirlo.

1. Puedes hacerlo únicamente desde el DOLOR de “castigarte” y castigar quién eres, para cumplir con el peso de las expectativas que los demás han puesto ti y las que el mundo te cuenta que “deberías ser” para encajar, consiguiendo efectivamente “sobrevivir socialmente” a costa incluso de quién eres.

2. Puedes elegir hacerlo desde el PLACER de haberte mirado, aceptado y elegido ser quién eres con todo lo que eso implica, teniendo en cuenta tu entorno de forma saludable y poniendo límites, para que además de sobrevivir socialmente, puedas disfrutar de la pertenencia y el reconocimiento, conectando e impactando a los demás desde tu ser más genuino, ligero y poderoso. Pues es desde ahí, desde donde realmente puedes hacer la diferencia y servir a tu tribu de la mejor manera posible.

¿Qué te suena mejor?

Yo y mi humilde opinión diríamos que la segunda opción es el verdadero gana/gana:

Sobrevivo yo, mi estilo evoluciona y me conecto y me expando incluso hasta impactar a otros con lo mejor de mí.

Sobre mí

Soy una mujer que ama los nuevos retos, apasionada de la moda, la belleza y la estética, que cree profundamente en ellas como expresiones generadoras de bienestar cuando son coherentes. Diseñadora de vestuario de la UPB, Fashion Stylist del IED ModaLab en Milano, con estudios en Psicología de la Imagen.

Durante más de 12 años he trabajado con distintas empresas, como speaker a través de cursos y talleres para empleados, he acompañado marcas como stylist y en experiencias VIP para sus clientes, y atendido a personas naturales que quieren elevar su estilo desde su propia autenticidad a través de sesiones personalizadas.

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