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¿Por qué comprar produce placer?

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¿Por qué comprar produce placer? ©Ingimage

En el caso de los compradores compulsivos esta actividad es un foco de satisfacción y un escape ante las situaciones negativas. Un psicólogo explica por qué comprar nos crea esa sensación de bienestar.

En la película Loca por las compras, basada en el libro Confesiones de una compradora compulsiva, su protagonista se debate entre la felicidad que encuentra usando sus tarjetas de crédito para realizar compras – en su caso, de artículos en tiendas de moda-  y las deudas que tiene con los bancos, debido a su descontrolada adicción.

Su trastorno llega hasta el punto en el que un maniquí que viste una pañoleta, de la que se 'enamora’- literalmente-, le habla, diciéndole que la compre, pues sin ella no logrará tener éxito en su entrevista de trabajo.

Y es que esta historia no se trata tan solo de una escena de ficción. Según el psicólogo Gustavo Gil Ángel, comprar es una forma de evadir la realidad, a través de una actividad considerada placentera; caso que aplica directamente a las personas que han sufrido algún tipo de pérdida y cuya única manera de negarla (primera fase del proceso de duelo) es irse de shopping.




Esto se debe a que, culturalmente, no se les enseña a las personas a afrontar una situación que genere sentimientos y emociones negativas. Por esta razón, tienden a buscar alivio en actividades que les hagan sentir bien para evadir la responsabilidad de enfrentar lo que sienten, por sí mismos.

Uno de los factores que más influyen en la toma de estas decisiones es la sociedad de consumo, que usa la publicidad para convencer a los demás de que comprar no es negativo y que, entre más artículos se adquieran, mayor será el grado de felicidad y realización personal.

Por otro lado, desde el punto de vista patológico y, dependiendo de la frecuencia del comportamiento impulsivo, se puede tratar de un Trastorno Obsesivo-Compulsivo. En los pacientes con esta enfermedad, es su mente la que genera ideas para justificar su comportamiento. “Si no compro ese objeto, voy a quedar mal con mis amigos”, “Si no tengo el último teléfono del mercado, van a pensar que soy pobre”, son solo algunos de los pensamientos que se construyen en el cerebro de quien los padece.

Como consecuencia, la única respuesta que esta persona tiene para eliminar esas ideas recurrentes es acceder a lo que su mente le pide, convirtiendo este comportamiento en un círculo vicioso que puede afectar severamente sus relaciones personales y actividades cotidianas. Cuando esto ocurre, recomienda Gil, se debe buscar orientación profesional.

¿Cómo saber si soy comprador compulsivo?
 
Según el Centro de Asistencia Terapeútica de Barcelona (CAT), el comprador compulsivo tiene un perfil típico. En el caso de las mujeres, se desarrolla a partir de los 30 años de edad y se caracteriza por el deseo constante de comprar ropa, zapatos, joyas y productos de belleza (convirtiéndose en un hábito); en los hombres, la tendencia es a adquirir aparatos eléctricos y herramientas para el hogar.

Quien padece este trastorno no tiene un nivel socioecónomico específico y compran artículos para ellos mismos o para otros. "Es frecuente que lo que compre nunca sea desenvuelto, y como consecuencia, nunca utilizado. La racionalización es que el objeto comprado ya perdió valor", aseguran los expertos del CAT Barcelona.

¿Tiene tratamiento?

Las terapias de comportamiento, con la ayuda de un psiquiatra, resultan efectivas para este tipo de condiciones. Expertos del CAT aconsejan no usar antidepresivos o antiansiolíticos sin supervisión médica, además de acudir ininterrumpidamente a terapias psiquiátricas, ya que los síntomas pueden ser recurrentes.



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