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"Hot yoga": Todo lo que debes saber antes, durante y después

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"Hot yoga": Todo lo que debes saber antes, durante y después Todo acerca del hot yoga.

Una guía para alcanzar el namasté a cuarenta grados centígrados.

Los expertos dicen que cualquier modalidad de yoga es capaz de modificar cuerpo y mente llevándote a encontrar el anhelado equilibrio en la vida. Con los años, el Bikram o hot yoga ha conquistado al mundo, pues con el alto nivel de toxinas a las que estamos expuestas hoy en día, cuanto más podamos eliminar mediante la hidratación y el sudor, mejor.

La secuencia precisa de 26 posturas y dos ejercicios de respiración que se deben realizar en noventa minutos (aproximadamente) dentro de una habitación climatizada entre cuarenta y treinta grados centígrados para permitir que el cuerpo se estire, desintoxique, alivie el estrés, tonifique y cure el dolor crónico como artritis, articulaciones dolores, lesiones de rodilla, problemas de espalda y más.

Es cierto que para todo hay una primera vez y aunque el Bikram Yoga no exige ser ninguna experta cuando te apuntas, tu primera clase puede resultar siendo difícil de olvidar. Descubre todo lo que debes saber antes de tu primera sesión de ejercicios. ¡Toma nota!

El Bikram Yoga posee un sinfín de beneficios a todos los niveles. El calor infrarrojo ayuda al cuerpo a deshacerse de las toxinas mediante la activación del sistema linfático y aumenta la circulación sanguínea, que ayuda a nuestros órganos y glándulas. Sin embargo no es sólo un ejercicio físico, también reta a la mente, desafiando tu resistencia y cultivando la atención plena, que bien sabemos es clave para manejar el estrés, la ansiedad y sentir una mayor sensación de bienestar y felicidad.

Pero ¿por qué tan caliente?

No es ningún misterio que el cuerpo no se mueve tan bien en frío como lo hace en caliente. En el calor, tus músculos son más fáciles de manipular a medida que avanzas en la práctica, lo que te hace más flexible. Además como tus músculos ya están calientes, se requiere menos tiempo de calentamiento. Por otro lado, al ser nuestra piel el órgano más grande del cuerpo, la sudoración es un proceso extremadamente desintoxicante. Y créelo, si algo vas a hacer es sudar.

Por ello, existen una serie de pautas que pueden ayudarte a superar esos noventa minutos si te inicias en esta disciplina:

Entrar a la habitación caliente no es el problema, lo difícil es permanecer dentro durante noventa minutos

Cuando menos lo piensas, comienzas a sentirlo, tu instinto te pide tomar agua, limpiarte el sudor, tragar aire, entrar en pánico, mirar a tu alrededor y luego salir corriendo de la habitación. Sin embargo intenta a toda costa no salir de la clase (salvo que realmente no te encuentres bien). Confía en que puedes recuperarte en menos de un minuto simplemente con cerrar la boca y respirar por la nariz.

Encuentra un estudio e instructor en quien confíes

Los expertos hacen especial hincapié en la importancia de encontrar un espacio seguro para practicar este estilo de yoga. Asegúrate que el estudio utilice tecnología de calefacción por infrarrojos y que el instructor esté certificado. Al fin y al cabo estarás exponiendote a una situación extrema para tu cuerpo y requires del mejor cuidado. 

Si vas bien hidratada, no necesitarás beber mucho durante la sesión

Como siempre, es importante que te mantengas hidratada a lo largo del día, pero si no logras hacerlo, no intentes compensarlo durante la clase. Demasiada agua demasiado rápido puede alterar tu estómago y hacer que sientas náuseas. Si te encuentras deshidratada al comienzo de la clase, tómatelo con calma. El objetivo no es dominar cada postura, sino más bien escuchar a tu cuerpo y cuidarte.

Planifica tus comidas y meriendas

Trate de no comer al menos dos horas antes de la clase, pues un estómago lleno puede ser incómodo a la hora de contraer y expandir tus músculos. Pero no vayas con hambre tampoco. Los expertos recomiendan comer medio banano o una taza de puré de manzana para obtener un impulso extra de energía antes de la clase. Si bien puedes tomar estos alimentos hasta 10 minutos antes de la clase, es diferente para todos, así que prueba lo que funcione mejor para ti. Después de la clase, es necesario rehidratar y reponer los electrolitos perdidos durante la práctica con agua de coco o bebidas cargadas con minerales.

No llegues tarde

Esta regla de oro es más importante para los novatos. Trata de llegar al menos 30 minutos antes para tener suficiente tiempo para hacerlo todo con calma y aclimatarse al calor antes de comenzar la clase. Descubre nuestra guía para primíparas en el gimnasio.

Look hot, stay cool

Sudar hasta la última gota es inevitable, así que debes elegir ropa ligera, transpirable (chao algodón, hola dryfit), para ayudarte a hacer que el calor sea más llevadero. Además las expertas aconsejan llevar poca ropa, es decir unos shorts y un top es ideal, y no sólo por el calor sino para lograr tener mayor conciencia del cuerpo con cada postura. Y olvidate del pudor, lleva tu sudor con orgullo, al fin y al cabo para eso vinimos.

Es una práctica exigente

Las posturas requieren concentración y fuerza no sólo para realizarlas sino mantenerlas y obedecer a la voz del instructor que te incita a conseguir tu mejor versión. Estas 26 “asanas” ayudan a fortalecer los huesos y las articulaciones. La primer postura que vas a aprender será “savasana” que consiste en quedarte acostada boca arriba con las palmas de las manos abiertas, se usa de transición entre unas y otras. Además la respiración es clave para controlar la ansiedad y regular las fuerzas. Todo para concluir con unos minutos de relajación, pues al final de eso se trata el Bikram, de mirarte al espejo en clase, en cada postura y aceptar tus limitaciones, y luchar sesión tras sesión por mejorar.

No te excedas

Hay una clara diferencia entre la incomodidad y el dolor, así que si bien la mayoría (sino todas) las posturas crearán un cierto nivel de incomodidad, ninguna debería inducir un dolor agudo. Si comienzas a sentirlo retrocede un poco, no hay necesidad de forzar una postura. En yoga ¡menos es más! Si no puedes hacer algo (todavía), haz tu mejor esfuerzo, verás como al poco tiempo vas alcanzando lo que un principio te parecía imposible.

Planifica tu regreso

Nadie dijo que sería fácil, lo que sí aseguramos es que será divertido, y los resultados envidiables. 

Ya sea porque logres engancharte, o porque seas una víctima más de las tendencias fitness del año, lo más probable es que en algún momento el hot yoga te tentará, y ahora al menos ya vas a estar preparada.

Y si definitivamente el hot yoga no es lo tuyo, lo cierto es que no importa el estilo que elijas, aún estás desarrollando el tono muscular y fortaleciendo y estirando tus músculos, entre otros de los diez beneficios que tiene esta antigua práctica.

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