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Bibi Russell Moda para el desarrollo

Bibi Russell Moda para el desarrollo Bibi Russell Moda para el desarrollo

La diseñadora bengalí Bibi Russell fue invitada a Colombia por la Secretaría de Desarrollo Económico, para poner en práctica su programa social que busca... beneficiar a varios artesanos del país.

 
Lo que más impacta de Bibi Russell no es su más de un metro ochenta de estatura. Lo que realmente llama la atención de esta mujer, nacida en Bangladesh, es la cantidad de colores y de joyas artesanales que siempre tiene puestos. Eso no es novedad, pues desde pequeña siempre usó los saris y las gamchas coloridos propios de su cultura y de sus tradiciones. Recuerda que de niña le decía a su papá que no quería ir a estudiar, que prefería quedarse cocinando o cociendo su propia ropa en la máquina de coser que le dieron cuando cumplió 10 años. Ella no entendía por qué tenía que ir a al colegio a aprender cosas cuando había gente como los artesanos que eran naturalmente artísticos.
Sin embargo, sus padres, el gran motor de su vida, siempre le insistieron en la importancia de la educación y, no sólo la expusieron desde niña a libros, revistas de moda, música y cultura, sino que cuando llegó la hora de ir a estudiar la mandaron a Londres para obtener su cartón como diseñadora de moda del London College of Fashion.

Como trabajo de grado, Bibi diseñó una colección y modeló algunas de las prendas. Era 1976, empezó a recibir propuestas de grandes Casas de moda y de las publicaciones más importantes del medio. En los primeros cinco años de su carrera como supermodelo hacía fotos para Vogue, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar; después, saltó a la pasarela, en la que durante 20 años fue la consentida de diseñadores como Yves Saint Laurent, Kenzo, Karl Lagerfeld y Giorgio Armani, y compartió camerinos con Naomi Campbell, Kate Moss y Claudia Schiffer.

Cuando se retiró, en 1993, se devolvió a Bangladesh para cumplir un sueño que siempre le había rondando la mente: promover la belleza y la creatividad de su pueblo. “La gente dice que Bangladesh es pobre, pero yo sólo veo la riqueza de su cultura”, dice Bibi.
Durante dos años recorrió los pueblos, conoció a la gente y aprendió a hablar en sus diferentes dialectos. Se ganó su confianza, y con el conocimiento que le dieron estos artesanos fundó Bibi Productions, la marca que mantiene vivo el tejido, antiguo patrimonio bengalí, que por siglos ha tenido un lugar de honor en la cultura universal.
Su primer desfile, Tejedores de Bangladesh, fue en la oficina oficial de la Unesco de París en 1996. Después del éxito y de su buena labor, el trabajo de Bibi fue etiquetado como “Moda para el desarrollo”, ya que su marca ha generado empleo a miles de tejedores y artesanos. Es precisamente la idea de erradicar la pobreza haciendo uso de la cultura y la creatividad lo que ella vino a hacer a Colombia.

El programa
Cuando Mariella Barragán, secretaria de Desarrollo Económico, conoció el trabajo de la ex top model, no dudó en contactarla para traerla a Colombia y aplicarlo con los artesanos locales. Bajo la frase “Moda para el desarrollo” se engloba un proyecto que busca empoderar a los artesanos en los asuntos relativos a la producción de colecciones con contenido cultural y con un enfoque de autosostenibilidad.

En su visita a Bogotá, Bibi se reunió con los artesanos a quienes capacitó en formas novedosas de obtener la materia prima. Una de sus mayores sorpresas fue saber que muchos de los insumos que usan son sintéticos o traídos de otros lugares, como Panamá. Para contrarrestar esto, sugirió hacer unos cultivos de donde más adelante se pueden sacar materiales óptimos para la confección.

También en esta primera visita –aún faltan dos– se realizaron dos conversatorios y un desfile de moda en la Plaza de los Artesanos en Bogotá. El programa dura un año en total y se desarrollará en tres fases, en las que cada una corresponde a unos objetivos específicos del proyecto.

La primera, que dura un año, es la de facilitar el espacio de intercambio entre diseñadores y artesanos para estimular el trabajo en conjunto y el acercamiento a nuevos mercados.
La segunda es brindar una nueva perspectiva de la artesanía vinculada a la moda, como una oportunidad de abrir nuevos canales de comunicación. Para hacerlo, Bibi Russell regresará a Colombia para hacer, junto a los artesanos, dos desfiles este año (mayo y noviembre, posiblemente). En ellos se busca exhibir los resultados de los talleres creativos.

La tercera fase busca estimular el vínculo de los diferentes actores de la moda en beneficio del sector artesanal de la ciudad. En palabras de Mariella Barragán: “El proyecto promoverá a la cadena artesanal, a través de componentes de formación, asistencia técnica y comercialización de dos colecciones que, con la orientación de la señora Russell, producirán nuestros artesanos. La primera fase de este proyecto, que durará un año, vinculará a artesanos del subsector de tejidos, para la producción de accesorios”.

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