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Cristina Plazas Michelsen Cristina Plazas Michelsen

De abuelo banquero y padre político, esta joven se perfila como una política capaz de ejercer esta carrera en su verdadero significado.

¿Cómo terminó metida en política una nieta del famoso banquero Jaime Michelsen Uribe?
Creo que fue por mi papá, Édgar Plazas. Yo amo y muero por la política, desde chiquita me gustó el trabajo social, y eso es para mí la política.

¿Cuál fue su primer cargo con responsabilidad política?
Fui Edil de la localidad de Chapinero en el periodo 2000-2003, fui elegida con la mayor votación de ese año.

¿Qué hace un edil?
Los ediles tuvieron una responsabilidad muy grande, eran coequiperos del alcalde local y podían definir cosas importantes. Ahora representan un simple control político al alcalde local y la comunidad acude a ellos para una interlocución con la alcaldía local.

Después fue elegida como Concejala de Bogotá. ¿Cuánto tiempo duró y cómo le fue en el Concejo?
Duré tres años, durante el gobierno de Luis Eduardo Garzón. Fui muy feliz y puedo decir con tranquilidad que aporté mi grano de arena a esta ciudad. Trabajé con responsabilidad, hice varios debates, que, en mi opinión, fueron de los más relevantes en ese entonces; y lo mas importante fue que creé el Instituto Distrital de Cultura y Turismo de la ciudad.

¿Qué hizo una vez terminó su periodo en el Concejo?
Me volví a lanzar al Concejo. Yo creí que los bogotanos me iban a reelegir después del trabajo tan juicioso que había hecho, pero en los debates de control político fui muy dura con el IDU, denuncié varias irregularidades y fui una gran opositora de todo lo que se estaba haciendo. Lastimosamente, los bogotanos no me eligieron; perdí. Fue una campaña de la cual salí un poco desilusionada porque le metieron demasiada plata y yo no tenía ni un peso. Yo sólo mostraba mi gestión y creí que con eso iba a salir elegida, pero me quedé por 98 voticos.

¿Cuál ha sido su padrino en la política?
Nunca tuve padrino, empecé mi campaña repartiendo volantes en la calle. Todos los días salía solita a trabajar, al principio con el Partido Liberal y después con Cambio Radical.

¿Por qué terminó una niña tan joven como la mano derecha en política de una persona como Juan Manuel Santos?
Soy amiga de su familia y un día me preguntó si, en caso de ser candidato, yo podía ayudarlo. En ese entonces, ni siquiera sabíamos si iba a pasar el referendo reeleccionista o no. Yo admiraba la gestión del doctor Santos y no me cabía la menor duda de que él iba a ser algún día el Presidente de Colombia. Me pareció una experiencia inigualable y, sobre todo, un orgullo trabajar con él.

¿Qué pasó una vez se vinculó a la campaña del doctor Santos?
En ese momento estábamos los dos solos y empezamos una gira por todo el país para construir y difundir el proyecto de gobierno, ya fuera el del presidente Uribe o el del presidente Santos. Íbamos a todas las regiones, hablábamos en las universidades, con políticos, con empresarios y, poco a poco, fuimos creando este gran proyecto.

Después de usted, ¿qué gente empezó a trabajar en la campaña?
En un principio éramos nosotros dos. Lo que pasó en ese momento fue que muchas personas cercanas al doctor Santos que querían colaborar, tenían que pensar primero en sus familias, por lo que, dejar todo para irse a una campaña donde no sabían qué iba a pasar, no era la mejor opción. El doctor Santos siempre fue muy enfático en decir que él no iba a lanzarse si el presidente Uribe lo hacía. De haber sido así, todos hubiéramos tenido que ponernos la camiseta del referendo porque esa era la orden y él era el jefe. Yo, como persona soltera con tiempo en mi agenda de consultora, tuve la disponibilidad para acompañarlo desde el primer día.

Si hubiera habido reelección, ¿qué cree que hubiera hecho el doctor Santos?
Habría que preguntarle eso al presidente Uribe. Sin embargo, el Presidente electo siempre ha soñado con dictar una cátedra, pero desde el principio, en todas las entrevistas fue claro en afirmar que estaba dispuesto a ayudar al presidente Uribe en lo que se necesitara.

No es común que gente tan joven como usted esté involucrada en política. ¿Cómo funciona?
Mi generación es totalmente política y hay muchos que están metidos de lleno en ella. Algunos de los más destacados son Nicolás Uribe, Juan Carlos Mira y David Luna. Al igual que ellos, hay muchos como yo que estamos firmes y con ganas de ejercer la política de una buena manera.

Cuando las encuestas no estuvieron a su favor, ¿en qué momento se sintieron inseguros?
Como lo han dicho todos los medios, las encuestas fueron las grandes perdedoras de estas elecciones. En algún momento hasta ellos mismos las inflaron, lo que hizo que se moviera la opinión. Nosotros, dentro de la campaña, teníamos nuestras propias encuestas en las que siempre íbamos subiendo. En el momento en que nos estancamos, porque el Presidente electo nunca bajó, sí hubo un poco de nerviosismo y ahí se dio el famoso timonazo del doctor Santos, lo cual demuestra su gran capacidad gerencial.

¿Cuándo empezó la campaña, cuál de todos los candidatos era al que más temían?
La persona con la que se supone que íbamos a competir era Sergio Fajardo. Noemí fue elegida como candidata del Partido Conservador, muy tarde, y Mockus, al salir con una nutrida votación en primera vuelta, se volvió el gran fenómeno.

Hoy, ¿qué une a Juan Manuel Santos con Álvaro Uribe, y qué los separa?
Eso habría que preguntárselo a ellos.

¿Cómo piensa usted que se va a dar ese ‘destete’ de Uribe?
Como dijo alguien: “Uribe es Uribe y Santos es Santos”. Sin embargo, en campaña el Presidente electo fue totalmente claro con los famosos huevitos y yo creo que los va a cuidar muchísimo.

Viene la pregunta manida: ¿habrá cama pa’ tanta gente? ¿Para los Liberales, los de Cambio Radical, los Conservadores…?
Depende de cómo se tome la Unidad Nacional. Si se toma como un tema burocrático, pues se quedaron sin puesto. La Unidad Nacional es totalmente programática, no de puestos. El doctor Santos siempre ha demostrado en sus ministerios que no es un tipo clientelista, es un político responsable que piensa en el país y que trabaja por el país. Uno tiene que reconocer que, independientemente de la ideología política de cada uno de los candidatos, se debe tomar lo bueno de todas las propuestas para encontrar el apoyo en los ciudadanos.

Desde que empezó la campaña, usted nunca se le ha despegado al Presidente electo. ¿Qué le gustaría hacer en este gobierno?
Servirle a él en la parte política, porque soy buena entendiéndola. Sé cómo, y me gusta ayudar a la gente. Quiero hacer lo que he hecho hasta ahora: servir a mi ciudad y a mi país.

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