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De la raíz a la punta

Revista Fucsia

De la raíz a la punta De la raíz a la punta

De los cuidados fundamentales a la solución de problemas específicos, la rutina del pelo es una tarea que no da tregua.

 
Es cuestión de empeño. Por malo que parezca un pelo o por mucha inconformidad que genere en una mujer, ella tiene que apelar a su inteligencia, no dejarse tentar por fórmulas mágicas y ponerse siempre en manos de un buen peluquero para mantener su cabello en el mejor estado. Cualquiera que sea su tipo de pelo, siempre habrá un producto para cada problema. Tal vez cualquier anti–frizz no resulte el más adecuado para un pelo indómito, sino cierto tipo de anti–frizz, pero siempre existe la posibilidad de practicar la vieja fórmula de prueba y error, y de apelar al consejo de un especialista para mejorar el punto flaco de cada cabellera.

Cada vez más audaces, las mujeres se atreven a probar nuevos cortes y colores y a dejarse llevar por las tendencias de última hora para darle un aire glamuroso a su pelo. Las que quieren copiar el estilo de una famosa, deben acudir a su peluquero de confianza, cuya responsabilidad es aconsejarla y descubrir qué la favorece. En todo caso, encontrar el estilo propio no es tarea sencilla y cuesta esfuerzo y dinero potenciar lo que se posee.

Este informe de FUCSIA parte de dividir el cuidado del pelo en: mantenimiento general, problemas recurrentes como la resequedad, productos para el cuidado diario y cortes. Paso a paso, domeñar la propia cabeza y darle el aspecto más acorde con la personalidad de cada mujer es un objetivo que tiene en el sentido común su mejor auxiliar.

Los cuidados que se le brindan al pelo determinan en gran medida su aspecto saludable y su belleza.

Mantenimiento general
¿Hay que lavarse el pelo a diario? ¿Qué champú usar? ¿Cada cuánto hacerse un corte? Estas y otras preguntas menos comunes tienen su mejor respuesta en la costumbre. Mientras que a una mujer que tiene un pelo débil y escaso se le aconseja lavárselo casi a diario, otra que goza de una abundante cabellera sólo tiene que hacerlo una o dos veces por semana. Es la costumbre la que da la pauta y el pelo de cada persona se adapta a sus necesidades, así de simple.

Pero los cuidados cotidianos se pueden contar con los dedos de una mano: hidratar el pelo lavándolo y usando un champú hidratante, aunque todos los champús lo son, en principio, por la propiedad que tienen de abrir los poros de la raíz capilar y ensanchar cada pelo, y algún producto adicional en caso de que la resequedad sea un problema; ponerle acondicionador si es difícil de manejar; secarlo un poco al aire libre antes de utilizar un secador u otro método de secado; peinarlo con cepillos y/o peinillas de cerdas o dientes suaves y, muy importante, no someterlo al sol directo en las horas en que sus rayos son más perpendiculares, es decir, protegerlo.

Otra de las preguntas recurrentes es cada cuánto cortarlo. La respuesta es: cuando note que no se lo puede peinar fácilmente. Pero hay otra norma en la cual coinciden varios peluqueros, que no falla: cada seis a ocho semanas. Tanto el pelo corto como el largo necesitan un corte que mantenga la gracia del anterior cada cierto tiempo, para que permanezca en su punto ideal. Nada más feo y antiestético que un pelo que cae sin gracia, que se ve “como un aguacero”, abandonado.

Finalmente, el mejor champú es el que logra quitar la suciedad del pelo, dejarlo brillante, eliminar la grasa formada por las glándulas sebáceas, erradicar las escamas o caspa, y mantenerlo sano. Todo ello, sin irritar la piel o los ojos. Hay, por lo demás, champús indicados para cada tipo de pelo, bien sea éste normal (ni seco ni graso), grasoso o seco. El uso del champú no tiene mayores complicaciones, pero si quien lo utiliza tiene problemas dermatológicos, debe consultar a un dermatólogo sobre cuál es el producto que debe utilizar.

Cuidado y belleza en 5 pasos
1. Hidrate el pelo mediante el lavado y alterne dos tipos de champú de una semana a otra. 2. Use acondicionador solamente si su pelo lo requiere. El pelo muy fino tiende a marchitarse con el acondicionador.
3. No pase de la ducha al secador de inmediato. Deje que el pelo se seque un poco naturalmente antes de someterlo al secador.
4. Córtese el pelo cada seis u ocho semanas, así conserva el corte original.
5. Use solamente cepillos y peinillas indicadas para su tipo de pelo y nunca, nunca, utilice implementos prestados.

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