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El renacer de Kristen Stewart

Fucsia.co

El renacer de Kristen Stewart Foto: AFP (Dave Bedrosian/Geisler-Fotopress)

Reservada, distante, irreverente y aparentemente inexpresiva, la actriz es la nueva favorita del excéntrico cineasta Woody Allen, quien la eligió para Café Society, su más reciente filme. Además, protagoniza Billy Lynn’s Long Halftime Walk, Equals y Personal Shopper, que también se estrenan este año. ¿Cuál es el secreto de su éxito?

Para los actores y actrices que han protagonizado largas sagas, como El señor de los anillos, Harry Potter y Crepúsculo, nunca será fácil dejar atrás el papel que los encumbró a la fama. Ha sido el caso de Daniel Radcliffe, Elijah Wood, Emma Watson y, por supuesto, Kristen Stewart, quien se convirtió en un verdadero fenómeno mediático luego de encarnar a Bella Swan, protagonista de la película basada en las novelas de Stephenie Meyer, y de enamorarse de su compañero de reparto, Robert Pattinson.

Y si bien nadie la preparó para el éxito que tendría por afrontar el papel de esta hija de padres divorciados, que nunca logró congeniar con sus compañeros de estudio (al menos con los completamente mortales), que desde muy pequeña se hizo cargo de las responsabilidades del hogar, que vivía con su padre y que se enamora de un vampiro, siempre ha sabido manejar con mucha inteligencia y reserva su vida privada, al igual que la fama, pues su familia pertenece a la industria (John Stewart, su padre, es director y productor de televisión, y su madre, Jules Mann, es guionista).

Que esto fuera así determinó, de alguna manera, su destino, pero no significa que no haya hecho méritos para ser hoy una de las actrices más consentidas de Hollywood. “Ella ha hecho bien su trabajo y se mueve en un medio que le es muy familiar (...). Tiene 25 años y con tan corta edad ya cuenta con más de 30 películas a cuestas”, afirma Giovanni Furore, crítico de cine y creador de la revista The End.

En el cine desde niña

Kristen empezó a actuar a los 9 años, y aunque nunca lo buscó –ni esperaba ser famosa–, tuvo una corta aparición en la película Tritón por accidente, de Disney, y desde entonces todo empezó a fluir. Pese a que Bella es su personaje más conocido hasta la fecha, fue el de Sarah Altman, la hija diabética de una madre divorciada en la película La habitación del pánico, el que comenzó a nutrir su carrera como intérprete; de hecho, gracias a este papel fue nominada en 2003 como mejor actriz protagónica joven en los Young Artist Awards y estuvo nominada dos años seguidos al mismo premio por su actuaciones en La garganta del diablo (Cold Creek Manor), en 2004, y Legado de violencia (Untertow), en 2005. Finalmente, en 2007, y gracias a su interpretación de Tracy, en Aventura en Alaska (Into the Wild), se llevó no solo un Young Artist Award sino, además, un premio SAG por su destacada actuación en la cinta dirigida por Sean Penn.

Lo que trajo Crepúsculo

Un año después llegó Crepúsculo y su vida no volvió a ser la misma. Ella y Robert Pattinson –y su relación nunca confirmada pero absolutamente publicitada– fueron perseguidos por la prensa rosa sin piedad y sus vidas puestas al escrutinio público. Kristen no cedió; nunca habló de su relación ni en los medios ni en las redes ni en lugar alguno. “Nunca rebajaré mis relaciones hablando sobre ellas. La gente me dice: ‘Cuéntales con quién sales y así dejarán de hacerte preguntas’, pero no es cierto. Si les cuento algo querrán saber más detalles”, dijo a Vanity Fair.

Y así lo ha hecho hasta la fecha. Aunque la prensa del corazón mataría por una frase, una confirmación o, al menos, un gesto de aprobación o negación a cualquiera de sus relaciones (lo que es difícil debido a su resting bitch face, un término que los mismos medios le acuñaron y que habla de su “permanente” cara de desagrado), no ha dado mayor cosa de qué hablar, por lo menos no ha sido ella quien ha puesto la carne en el asador, o no conscientemente.

La tormenta

Todo parecía marchar viento en popa: la actriz había recibido un sinnúmero de premios y reconocimientos por sus actuaciones en la saga (fueron en total cinco películas, Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse, Amanecer: primera parte y Amanecer: segunda parte) y su relación con Pattinson iba por el cuarto año..., hasta que llegó la tormenta. Luego de varias semanas de especulaciones, US Weekly sacó a la luz una serie de fotografías en las que se veía a Kristen y Rupert Sanders, director de la película Blancanieves y el cazador (de la que ella fue protagonista), abrazados y besándose. Ese fue el primer baldado de agua fría para su carrera, pues no fue convocada para la segunda parte de la película y la relación con Pattinson, después de muchos ires y venires, llegó a su fin. “La separación fue increíblemente dolorosa. La situación casi me mata. Todos sentimos algo parecido cuando pasamos por situaciones similares y eso a veces da miedo”, dijo Stewart en 2015 a The Daily Best.

Era 2012 y ese mismo año Kristen pidió disculpas públicas por su infidelidad. “Este momento ha puesto en peligro lo más importante de mi vida, la persona que me ama y me respeta al máximo: Rob. Lo amo, lo amo, lo siento mucho”, declaró a la misma publicación que la puso en evidencia. Y aunque esto no fue suficiente para que la relación se mantuviera a flote, al menos fue el punto final de Stewart al entrometimiento de los medios en su vida privada.

De Bella a Vonnie

Que este desliz haya tenido un eco sobredimensionado no minó la carrera de Kristen que, en 2014, protagonizó Viaje a Sils María. “Esta película, con tintes lésbicos, aunque platónicos, del que formó parte con Juliette Binoche, fue el marco donde explotó como intérprete, obtuvo el César a mejor actriz secundaria y fue la primera norteamericana en lograrlo. Una película que funcionó como un oráculo y nos adelantaba sus nuevas preferencias sexuales”, comenta Furore. Y es que sus devaneos amorosos nos han hecho más que alimentar la imagen de “no me interesa lo que piensen de mí” que se ha forjado con los años. “Ódienme por quien soy, no me importa. Al menos no estoy pretendiendo ser alguien que no soy”, dijo en alguna ocasión. Y aunque no hay quien haya logrado sacarle la exclusiva en la que admita su bisexualidad no ha hecho mucho esfuerzo en ocultar sus relaciones con su exasistente y amiga Alicia Cargile, y con la cantante francesa Soko.

Pero lo que realmente la ha puesto bajo los reflectores por estos días es su participación en la película Café Society, dirigida por Woody Allen. “Su presencia no sorprende, cuando cabe recordar que él siempre ha sabido rodearse de bellas y talentosas actrices. Por sus cintas han pasado Diane Keaton, Scarlett Johansson, Cate Blanchett, Penélope Cruz y Emma Stone, entre muchas otras”, dice el creador de The End. A esta se suman Billy Lynn’s Long Halftime Walk, de Ang Lee, y Personal Shopper, de Olivier Assayas. “Kristen ha encontrado un nuevo frente de trabajo al otro lado del Atlántico. Tanto así que el director francés la tiene como su musa. Tal vez en el mundo del cine independiente y de autor sea donde ella, entre otras, funcione como un imán para los espectadores que de otra forma no llegarían a interesarse por ese otro tipo de cine”, concluye.

Amante de la moda

“Para ninguno es un secreto que los actores de cine deben tener cierto estilo, glamour y belleza como elementos claves para que Hollywood los explote y los lleve siempre a más”, dice Giovanni Furore, creador de The End, y agrega: “Kristen es un excelente ejemplo de ello. Con una carrera desde muy pequeña en la cinematografía gringa, su imponente físico le abrió paso como modelo de reconocidas marcas como Balmain y Chanel”.

El amor de Stewart por la maison francesa siempre ha sido más que un mero compromiso comercial. La relación entre Chanel y la actriz empezó en 2013 cuando salió la noticia de que sería imagen de la colección Métiers d’Art que se presentó en Dallas, Texas, y que estaba inspirada en el look vaquero americano. Las imágenes de su primera colaboración con la firma vieron la luz en mayo de 2004. Desde entonces ha prestado su rostro para las colecciones de lentes de sol y maquillaje de ojos; además, protagonizó la campaña de Métiers d’Art “París en Roma” 2015-2016, encarnó a Coco Chanel en el corto Once and Forever y participó en el desfile otoño/invierno 2015-2016. “Siempre sentí como un privilegio llevar Chanel y estar cerca de Karl, es un artista que, para mí, inspira constantemente”, dijo en alguna ocasión la actriz sobre el director creativo de la casa francesa.

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