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Todos a hacer yoga

Todos a hacer yoga Adidas

Viajamos a São Paulo, Brasil, al lanzamiento mundial de adilibria la nueva línea de vestuario y calzado de Adidas exclusiva para la práctica del yoga. Allí Rainbeau Mars, la estrella del momento en esa disciplina, dictó una clase para más de dos mil personas y atendió a FUCSIA, único medio colombiano.

 
La flexibilidad de esta mujer de 32 años nacida en el estado de Missouri al sureste de Estados Unidos y con raíces colombianas, deja perplejo a cualquiera que tenga la oportunidad de seguir una de sus clases o sea un espectador más. Su cuerpo de 170 centímetros de estatura y 54 kilos de peso se mueve y logra posturas que resultan difíciles de creer, más aun cuando en la cara de la yogui sólo hay placidez y tranquilidad. En ningún momento se le ve hacer gestos de esfuerzo ni mucho menos de dolor. Eso gracias a que desde antes de nacer ya era cercana a esta disciplina, pues su madre hacía yoga cuando estaba embarazada de ella, a los 5 años empezó a sentarse en la postura del loto y a los 10 le encantaba pararse con la cabeza hacia abajo.

El yoga ha sido y es parte integral de la vida de Rainbeau Harmony Mars, su nombre completo. Después de años de práctica e investigación creó su propia disciplina, llamada Ra–yoka, una particular mezcla de yoga, artes marciales y core conditioning o acondicionamiento de base. También ha grabado varios Dvd titulados Yoga for Beauty, que también ha sido el mejor recibido y que se suma a Sacred Yoga Vinyasa Flow Series, Pure Power, Pure Tranquility, Pure Sweat y Zen Mama. Trabajó en una serie de videos de animación para niños, titulada Musical Rainbow, una mezcla de música, movimiento y vida sana.

Existen muchas escuelas de yoga. ¿Cuál es la que usted creó?

Ra significa “sol” y yoka significa “integración”, por lo tanto, está enfocado en la esencia y el balance muscular mientras mantiene su flexibilidad. Este es un sistema que he creado para definir un estilo de yoga sin precedentes. Quise agregar más movimiento a la práctica del yoga. La vida no es estática, entonces, ¿por qué el yoga debe serlo?

¿De dónde salió el nombre Rainbeau Harmony Mars?

Detrás de él hay una historia muy interesante. Cuando nací había en el cielo un enorme arco iris doble y para mi madre, quien había decidido vivir en armonía con la Tierra, el nombre Rainbeau ha sido siempre su favorito, sin embargo, una semana antes de mi nacimiento, cambió nuevamente de idea y quiso llamarme Rochelle o Dominique. No obstante, cuando nací, ella estaba tan emocionada por todo, incluso por el arco iris que leyó como una señal de esperanza y como el puente entre cielo y Tierra. Así ella tomó este hecho como un mensaje de Dios, quien quería que nombrara a su criatura Rainbeau Harmony Mars. Mi madre practicó yoga durante el embarazo y mi madrina, que es de India es instructora de yoga. Yo lo redescubrí a mitad de mi adolescencia mientras buscaba mi propia identidad. Vi que los beneficios físicos eran muchos, pero el yoga influyó en muchos más aspectos. En resumen, cambió mi vida.

¿Cuándo decidió convertirse en instructora de yoga?

Fue gracias a una gran búsqueda interior. Empecé por hacer dos clases de yoga por día. Me pasaba día enteros en el estudio de yoga. Allí barrí pisos, doblé mantas, lavé los baños…, asistí a mis maestros e hice todo lo que sentía que hacía más profunda mi propia práctica. Luego hice el entrenamiento necesario para llegar a maestra y poco a poco la gente comenzó a llegar para que yo les enseñara.

¿Practica deportes tradicionales o sólo hace yoga? ¿Cree que el yoga es suficiente para mantenerse en forma?

Básicamente todo lo que hago es yoga. Todo lo que necesito para mantener mi cuerpo en forma es mi Ra–yoka y un poquito de yoga Ashtanga. Me brinda el enfoque energético, balance y fortaleza de mi esencia mientras mantiene e incrementa mi flexibilidad en general o el movimiento de mi cuerpo. Y luego, por supuesto, voy a patinar con patines de rueda en línea y juego en el parque con mi hija. Además de eso, me encanta el senderismo, la natación, el surf, el snowboarding y esquiar.

¿En qué sentido cambió su vida?

Me ha dado un sentido de paz interior, claridad, confianza y seguridad. Sólo me brinda el balance, la seguridad y máxima unión conmigo misma. Creo que esto es lo que el yoga puede hacer por mucha gente.

¿Aparte del yoga, cómo es su vida?

Hay una máxima que dice: “permite que lo que amas sea lo que haces”. Esto realmente es así. Yo soy instructora, por lo tanto, enseño. Enseño a madres y a sus bebés, y ayudo con los nenés, enseño yoga prenatal, pero tomo en serio lo que hago con mi carrera y lo que estoy tratando de lograr. Trabajo en un programa de televisión, escribo libros, hago consultorías para grandes cadenas y acabo de lograr un papel en un largo metraje. Realmente, mi vida no se puede dividir entre el mundo del yoga y el del no yoga. Es un todo. Tengo un esposo y una hija y también muchos amigos, hago cosas con ellos, en fin, lo que hago es lo que amo.

¿Cómo es un día normal en su vida?

Trato de ser flexible. Durante la semana, me levanto a las seis de la mañana, tomo una taza de té de hierbas, me doy un baño, hago 45 minutos de yoga. Luego preparo la lonchera de mi hija, la llevo a la escuela y luego me preparo para ir a enseñar. En ocasiones escribo durante una o dos horas. A menudo tengo reuniones ya sea por mi show de televisión o por cualquier otra cosa. Luego, recojo a mi hija en la escuela, ocasionalmente, si tengo tiempo entre reuniones, hago más yoga. Preparo la cena, paso la noche con ella, le leo cuentos, la preparo para dormir. Así es más o menos un día normal en mi vida. Los fines de semana vamos a la iglesia, al mercado, a la playa, nos damos masaje, usualmente mi hija nos acompaña.

¿Cuáles son sus vínculos con Colombia?

Mi padre nació en Estados Unidos, pero siempre me habló de sus ancestros indígenas colombianos. Infortunadamente, nunca he tenido la oportunidad de viajar o de indagar más sobre esos antepasados. Además, sé que es un país maravilloso, lleno de gente linda y paisajes inigualables.

¿Cómo cree usted que impactará el hecho de que adidas® le esté dando al yoga ese estatus de deporte al mundo de esa disciplina?

El mundo del yoga aceptará el hecho de que adidas® está respaldando el yoga como un deporte porque lo es. Realmente es un deporte porque el reto es con el mayor oponente que hay: uno mismo. Tú tratas de llegar más allá de tu límite, más profundo, y romper tus propias limitaciones.

adidas® significa “Impossible is Nothing”. ¿Se alcanzan imposibles gracias al yoga?

Hace diez años que fui a una clase de yoga, miraba alrededor del salón y noté que alguien hacía un escorpión, o una parada de manos pareja, y todas estas posturas lo hacían parecer que venía del Cirque du Soleil. Honestamente, nunca pensé que lo lograría. Yo, apenas podía tocarme los dedos de los pies. No tenía ese tipo de fuerza, pero lo he ido superando poco a poco. Lograr aquellas posturas que antes parecían inalcanzables es, sin duda alguna, la muestra de que no hay nada imposible. De pronto el yoga será algún día un deporte olímpico.

¿Cree usted que usando el equipo apropiado también puede mejorar
su yoga?


Sí. Realmente he aprendido la importancia de abrazar mi centro e integrar mi cuerpo y tener ropas que transmitan esta expresión. Tener algo que te dibuje, que ayude a tu centro y a integrarte, mejorará tu práctica. Para mí, el equipo adecuado es representativo de mis estados de ánimo y, por lo tanto, mejora mi práctica. Algunas veces, esto significa fluir con gracia, otras veces soy más seria. Adoro tener un guardarropa que represente mis pensamientos y sentimientos y, según me voy transformando, también se transforma mi selección de vestuario.

¿Existe algún artículo que a usted particularmente le guste, o algún nuevo producto en el mundo del yoga?

Yo adoro el TechFit. Adoro la forma en que envuelve mi cuerpo y me hace sentir como si alineara mi cuerpo, como si me abrazara. Casi me proporciona las espirales de alineación, que es lo que buscamos con el yoga. Por lo tanto, me encanta usarlo. Realmente, los zapatos de bailarina son mi artículo favorito. Son grandiosos para calentamiento o para un ejercicio de yoga liviano. Son tibios, se ven bien y proveen agarre en el piso. Son perfectos en superficies resbalosas o en alfombras cortas. Yo nunca he visto nada como éstos y, simplemente, los adoro. Yo pienso mucho cuando tengo que escoger el equipo, ya que lo considero una extensión de la belleza interna. Si los productos que usamos nos hacen sentir bellas y femeninas, nuestra práctica también mejora. Se torna más suave y más fluida.

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