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Un vistazo a la Mercedez-Benz Fashion Week

Lila Ochoa

Un vistazo a la Mercedez-Benz Fashion Week Carolina Herrera. Foto: Verónica Morales Angulo.

Muchas cosas sorprendentes sucedieron durante la más reciente Fashion Week de La Gran Manzana. No es fácil resumir lo que allí se vio, pero describe algo de lo que atrapó mi atención. Después de unos años de no asistir a una Semana de la Moda en Nueva York, me encontré con una serie de sorpresas como las nuevas instalaciones en el Lincoln Center, definitivamente mas cómodas que Bryan Park, las invitaciones digitales, los códigos de barras y la desaparición de la moda casual tal como la concebíamos. Unas colecciones con claras referencias al estilo de principios del siglo XX con faldas largas estrechas, y peplum, especie de sobrefalda con vuelo en la cadera muy popular en los años 40. Estas son tres de las pasarelas a las que asistí que me dejaron sorprendida.

Carolina Herrera

Como es ya usual en este desfile, los fotógrafos revoloteaban como mariposas alrededor de las celebridades en primera fila. Sentada al lado de Patricia Herrera, una de las hijas de Carolina, estaba la actriz Renée Zellweger, una fanática de sus vestidos, quien los luce con frecuencia en las alfombras rojas. También estaban Graydon Carter, director de Vanity Fair, junto a Reinaldo Herrera, uno de sus buenos amigos, y desde luego el español Marc Puig, uno de los dueños de la marca.

En la primera salida se vieron una serie de prendas en azul marino: un sastre con ribetes de falla, un suéter de cuello tortuga con una falda estrecha con bordados de dénim. Poco a poco fue subiendo el tono del desfile con bellísimos estampados y telas espectaculares. La diseñadora escogió para cada estación un tema de estampados que se desarrolla a lo largo de la colección. ¿Quién creería que Carolina, que adora las camisas blancas con faldas o pantalones negros, es en el fondo una amante de los estampados? Para esta temporada se decidió por el grafismo. Para ella es importante al menos tener un tipo de estampado siempre. Libros de botánica, pañoletas de iconos de la moda como Paul Poiret, jardines en flor, así que todo vale como tema de inspiración para ella. “Los estampados añaden un toque mágico, de fantasía, que hace de punto de unión entre todos los elementos en una colección”.

Orlando Pita se encargó del pelo: mucha laca y mucho enredo, como lo describió el estilista. La marca Mac se encargó del maquillaje, muy suave sin que las modelos se vieran lavadas. Para los labios usaron un lápiz que apenas daba color y en lugar de pestañina, delineador entre las pestañas.

BCBG Max Azria

Muy pronto tendremos a esta marca en Colombia, fácil de llevar, a la moda, pero sin exageraciones. Como ya es usual en estos desfiles, las celebridades llegan por montones. En primera fila estaban la texana de origen alemán e irlandés Erin Wasson, modelo y a ratos estilista; la también modelo y actriz ocasional Jessica White junto con la cantante de rock Camilla Romestrand. Mujeres muy bellas rodeadas de fotógrafos que le dan un encanto especial, muy a lo Hollywood, a la pasarela.

Los bloques a la Gropius, el fundador del Bauhaus, eran muy verticales y tenían el efecto mágico de alargar la silueta. Usaron chifón, georgette y seda, telas muy livianas que daban un toque femenino y los accesorios de cuero y piel de culebra, que otorgaban un aire más adulto. Las pieles también tuvieron su protagonismo a pesar de lo que opinan los activistas de Peta. Chalecos, zuavos, bufandas y las mangas fueron el elemento de contraste que matizaba la rigidez de lo geométrico.

Una paleta de color sofisticada y muy bien combinada en la que el cámel y el coral se destacaban entre el negro, el vinotinto y el crema con unos toques de verde jade, turquesa y azul marino. En cuanto a los pantalones, aunque se vieron pocos, el diseñador Max Azria y su esposa Lubov, directora creativa de la marca, optaron por los anchos. El estilismo se basó en delineador en los ojos y cola de caballo en el pelo: dos temas muy clásicos, pero apropiados para una colección tan años 40.

Michael Kors

Un desfile que parecía una celebración por los buenos resultados de la compañía en el 2011. En moda tener éxito significa entender al cliente y ese es el gran talento de Michael Kors. Para el frío, las mujeres quieren envolverse, arroparse… pues eso fue precisamente lo que vimos en pasarela. Tweeds, mohair, encaje aplicado al cuero, paños de lana de rayas y de cuadros negros y rojos.

Todos, materiales que abrigan, pero con un tratamiento muy sensual en el corte que, como dijo Kors en una entrevista, “crean una elegancia ruda”. Y hablando de ropa sexi, le contestó al entrevistador que nada más atractivo que una mujer vestida solo con el suéter del novio. ¿Los accesorios? grandes sombreros de piel, carteras estilo maletín de doctor y zapatos Mary Jane, que no solo resultaron muy apropiados para este tipo de ropa, sino muy atractivos. Seguro que los va a vender como pan caliente en su tienda de la Quinta Avenida, obvio, de Nueva York.

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