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“Me encanta que mi pareja sea exitosa, sin frenos ni prejuicios”

Revista FUCSIA

“Me encanta que mi pareja sea exitosa, sin frenos ni prejuicios” “Me encanta que mi pareja sea exitosa, sin frenos ni prejuicios”

El diseñador Assaf Wexler desmitifica la idea de que a los hombres los intimidan las mujeres inteligentes.

Suele decirse que los hombres les temen a las mujeres que ganan más que ellos y que sobresalen en su profesión. ¿Cuestión de orgullo o machismo? Sin embargo, según las estadísticas del The Shriver Report, las cosas podrían estar cambiando: el 63 por ciento de los encuestados manifestó sentirse cómodo de compartir su vida con una mujer trabajadora. El 51 por ciento aseguró no tener problema con el hecho de que su pareja gane más dinero, y al 49 por ciento le parecería bien tener una jefa.

Para Assaf Wexler estas cifras demuestran que se ha avanzado, pero lentamente. Se burla de que fue su propia novia, la fotógrafa Daniella Benedetti, quien consideró que él tenía el perfil para representar las masculinidades de hoy, las cuales ella misma se encargó de materializar en forma de retratos. A la pregunta de por qué encaja en estas páginas, responde, sin darle vueltas al asunto, que es de esos que no se sienten intimidados por el éxito de su pareja. Algo evidente cuando habla de ella sin escatimar en halagos: “Trabaja en sus propios proyectos, ha estado en Milán, París, Tokio, Brasil…”, y la lista sigue. “Esta es una foto mía a través de sus ojos. Ella me arregló el pelo, hasta me dijo cómo vestirme”, confiesa.

Assaf se describe como un ser humano al que le gusta estar “bien acompañado”: “Busco estar rodeado de personas que me nutran, que sean divertidas, inteligentes y se atrevan a ser ellas mismas, y ese criterio es relevante para mis colegas, amigos y, por supuesto, para mi compañera de vida. Al parecer, un hombre al que le guste que su pareja sea como es, sin frenos, ni prejuicios, que quiera a su lado a una mujer capaz de explorar y explotar sus pasiones sin miedo, encaja en esta onda. Me parece fascinante estar con alguien que sabe lo que le gusta y que eso que le gusta lo hace muy bien”. Más aun, porque él tiene claras sus pasiones: a sus 33 años, forma parte de la Oficina de Diseño y Arquitectura de Bogotá (ODA) y es uno de los creadores de ATOM, iniciativa que enseña a las empresas públicas y privadas nuevas capacidades para incorporar en sus equipos de trabajo. Además se dedica a estructurar negocios entre empresas de tecnología de Israel, su país de origen, y corporaciones colombianas.

La equidad de género es algo natural para Assaf, pues creció en Tel Aviv, que, en sus palabras, “es una ciudad bastante moderna al respecto. También influyó que me haya criado mi mamá, pues siempre tuve el ejemplo de una mujer con una carrera muy activa, que en aquella época manejaba un cotizado estudio de arquitectura. Viví en un ambiente liberal en el que lo más importante era ser fiel a uno mismo”. Para él, eso de “nueva masculinidad” en realidad no es un concepto “nuevo”, sino que se trata de un cambio constante, “de bueno a mejor. Hoy en día los hombres (aunque no todos) entienden que en lugar de competir nos complementamos con el sexo opuesto, estamos aprendiendo a disfrutar de las fortalezas de unos y otros”.

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