COMENTARIOS

¡Métele el diente!

¡Métele el diente! ¡Métele el diente!

El cuidado de los dientes de tus hijos debe empezar cuando aparezcan los primeros. Aquí te decimos cuáles son las mejores formas de hacerlo.

Los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad de un bebé. Ahora bien, si para este tiempo aún no tiene o si, por el contrario, tu hijo nació con algún diente, no te alarmes. No es común, pero sucede.
Los primeros dientes que aparecen son los frontales inferiores. Antes de que esto pase, es normal que tu bebé babee más de lo normal, también le pueden causar cierta incomodidad o dolor, por lo cual es una buena idea darle juguetes fríos y que el niño pueda morder. Una vez aparezcan los primeros dientes empieza el proceso de dentición que durará hasta los 3 años, aproximadamente. Sin embargo, tu no debes esperar a que tu hijo tenga todos los dientes para empezar a cuidárselos. Es vital para la salud oral de tu bebé que desde que salga el primer diente le hagas la limpieza necesaria.

Lavado de los dientes
Aunque sólo haya un diente en la boca de tu hijo, éste merece toda la atención del caso. Por eso, te aconsejamos lavarlo dos veces al día. Esta limpieza la puedes hacer con una gasa o trapo húmedo. Solamente cuando el niño cumpla un año es recomendable usar crema de dientes, así ésta sea para niños.
Entre el año y los 3 años se debe comprar un cepillo de dientes con cerdas muy suaves y untarlo con un poco de crema para niños, ya que seguramente el bebé se la va a tragar en el proceso. Desde esta edad es importante crear en el pequeño una rutina de limpieza agradable.

¿Dentista?
Los especialistas recomiendan llevar a los niños al dentista cuando cumplan un año, para que se acostumbren desde pequeños y no relacionen a este profesional solamente con algo doloroso.

Evita las caries
- Este mal común se puede evitar con visitas frecuentes al dentista.
- Una buena higiene bucal es el mejor truco para evitar que aparezcan las caries.
- Si tu bebé usa chupo, no lo untes de sustancias dulces al dárselo.
- No dejes que tu hijo se duerma con un tetero de leche con azúcar o chocolate en la boca.
- Reduce los alimentos ricos en azúcar.

También le puede interesar

COMENTARIOS

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.
Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.