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Moda musulmana, ¿finalmente de moda?

Moda musulmana, ¿finalmente de moda? Thinkstock

Los múltiples hechos que ha protagonizado medio oriente han despertado la curiosidad por esa cultura que parece ser tan distinta a la occidental. El rol de la mujer en el Islam genera controversia en occidente en múltiples aspectos, uno de ellos es la manera de vestir. ¿De qué manera este debate ha sido aprovechado por los diseñadores para obtener prendas interesantes que marcan una nueva tendencia?

El Hiyab es un código de vestimenta femenina islámica que establece que debe cubrirse la mayor parte del cuerpo. En la práctica se manifiesta con diferentes tipos de prendas, según el medio sociocultural y según la época histórica. Una de las prendas que usan con mayor frecuencia las mujeres musulmanas es el llamado velo islámico, una pieza de tela que cubre la cabeza, el pelo y los hombros por completo.

Hasta dónde pueden expresar su individualidad y su personalidad las mujeres musulmanas por medio de sus ropas y de qué manera la vestimenta coarta la libertad femenina, han sido debates de gran despliegue los últimos años, aun cuando las musulmanas defienden esta manera de vestir, y tienen el reto de combinar los estilos de moda con ropa modesta, por eso en muchos casos el velo islámico es utilizado como un signo de identidad.

La curiosidad que despierta el modo de vestir en esta religión oriental ha provocado un fenómeno en diversos países, sobre todo en Europa, donde las mujeres no pertenecientes al islam usan el velo islámico como un nuevo accesorio al vestir.

La diseñadora de moda británica Vivienne Westwood ha tenido a bien rescatar la tendencia femenina musulmana para ponerla en las pasarelas y en las calles con su particular estilo, siendo la principal creadora de la estética asociada con el punk y el New Wave, dueña de la boutique SEX, que estuvo directamente involucrada con los atuendos de la banda de rock Sex Pistols y diseñadora del vestido de novia de Carrie Bradshaw en la película Sex and the City.

"Las mujeres jóvenes musulmanas que se visten a la moda luchan por encontrar qué ponerse en las tiendas occidentales, debido a las inadecuadas faldas y escotes, y recurren a las capas de ropa, que son muy calientes e incómodos en el verano –dijo Westwood para medios de comunicación–, por eso que he creado Barjis, para llenar este vacío, prendas prácticas, de alta calidad, modestas y de moda, ideales para la mujer moderna y ocupada", indicó cuando lanzó su colección otoño-invierno, a principio de año.

Desde entonces, reconocidas tiendas de ropa como Zara y Maysaa han seguido sus pasos, con vestidos diseñados para usar sobre los pantalones. La diseñadora alemana Jil Sanders lanzó de la misma manera una colección para verano que se caracteriza por las maxi blusas, elegantes vestidos sueltos y faldas largas que no se ciñen al cuerpo.

Asimismo, la colección de otoño/invierno 2012 de Prada y Chanel estuvo marcada por los vestidos y abrigos largos que se llevan encima del pantalón. Siendo esto así, no cabe duda que la influencia del vestir femenino musulmán ha marcado una importante influencia para esta temporada, trasladando la elegancia a una silueta relajada y materiales que se dejan llevar por el viento.                                                               

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