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Vuelven los 70: la década "antifashion" de la moda

Fucsia.co

Vuelven los 70: la década "antifashion" de la moda ©Pinterest

Las semanas de la moda de París y New York han sucumbido ante los encantos de la tendencia setentera. Un vistazo a una época que pisa con ímpetu las pasarelas internacionales, 45 años después de su aparición.

“La década del gusto olvidado”, así define a los años 70 la historiadora de moda y directora del Museo del Instituto de Tecnología de Moda, Valerie Steele, en su libro Fifty years of fashion. Un periodo marcado por la influencia de la revolución sexual- en los 60- y la aparición de los sonidos funk, folk, disco y punk, cuya forma de expresión se convirtió en una icónica tendencia que se reinventa en pleno 2015.

También se le denominó como “antifashion”, pues lucir bien no era una prioridad sino una opción. En ese orden de ideas, los zapatos de tacón fueron reemplazados por las extravagantes y coloridas plataformas; a la minifalda, creada por Mary Quant, la desbancó la falda midi o a la pantorrilla; los vestidos de vuelo evolucionaron a una silueta recta –que se contraponía a dejar ver la figura femenina- ; y el maquillaje nude se impuso. “Era la libertad de vestir lo que uno deseaba, donde y cuando quería”, aseguró la periodista Clara Pierre, en su libro Looking good: The liberation of fashion (1976).


Del movimiento hippie a la ola punk


La moda de los 70 se puede clasificar en dos periodos. El primero va desde 1970 hasta 1974 y el segundo de 1975 hasta la aparición de la década de 1980.

La primera etapa se define como una evolución de la moda de los años 60. Así, las plataformas, los hot pants y los estampados y diseños con influencias étnicas bordearon los primeros años de la tendencia. Detrás de la forma de vestir, los ideales del movimiento hippie que promulgaba igualdad, anticapitalismo y libertad, continuaban intactos.

Tras el triunfo de la revolución sexual y la liberación femenina, las mujeres no temían enseñar más piel, sobre todo en las piernas, vistiendo la controversial minifalda. Sin embargo, en enero de 1970, las colecciones de París empezaron a incluir faldas largas en las pasarelas, lo que rápidamente causó rechazo entre las feministas de la época. Según ellas, esta prenda hacia que las mujeres lucieran “viejas y feas”, según cuenta Steele.

Pese a las críticas, los vestidos a media pierna del diseñador francés Yves Saint Laurent se ganaban la aprobación de las mujeres. Era el dictamen de moda de París contra la liberación norteamericana.


Yves Saint Laurent con sus musas, Lou Lou de la Falaise y Betty Catroux (1970)

Este conflicto llevó a que las mujeres decidieran dejar sus faldas en el clóset y compraran pantalones –como un símbolo de empoderamiento femenino, con una prenda que parecía ser exclusiva del género opuesto-.

Fue así como los pantalones de bota elefante se tomaron la moda femenina, de la mano de los maxi abrigos, camisas con amplias solapas y los infaltables zapatos de plataforma, influenciados por la ola musical funky y disco.

En 1975, la moda adoptó un tinte más rudo. Los ideales de “paz y amor” de los hippies fueron fugazmente reemplazados por la rebeldía de los punkies. Un movimiento inicialmente musical, cuyos preceptos eran más bien pesimistas, enfocados en la anarquía en una sociedad sin esperanzas.

Lee: 'Punk: música y moda como rebelión'

Entonces, la moda fue un canal para rebelarse contra la opresión social. Esto influenció la aparición de la tendencia terrorist chic, que exhalaba sublevación, en prendas de cuero (que simbolizaban el sexo sadomasoquista) como chaquetas moteras y pantalones skinny, camisetas con mensajes como “Todos somos prostitutas” y botas militares.

En esta última etapa, músicos como David Bowie rompieron la regla que prohibía el uso de maquillaje a los hombres, así como las botas de tacón. Tal vez, fue en este punto en el que el término androginia nació, tímidamente, pero con tal fuerza que se quedó en la industria fashion.




Las mujeres, por su parte, volvieron a sacar el pintalabios rojo de su cartera, maquillando tan solo su boca y dejando su piel pálida. Un look que le daba la bienvenida a los fetiches sexuales, sin tabúes de por medio.


Pasarela Tommy Hilfiger, Mercedes- Benz Fashion Week New York 2015.
©Randy Brooke/Getty Image



Tras 45 años posteriores a su aparición, maisons como Chanel, Valentino e Yves Saint Laurent han reinventado hoy la tendencia, adaptándola a una mujer urbana, pero cuyo glamour es un must have de su guardarropa.

Mira el especial de las pasarelas New York y Paris Fashion Week, aquí.

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