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El duro momento que vivió Daniella Álvarez en Australia

Muchos le dicen que menos mal se encontraba con su hermano.

Daniella Álvarez
La 'host' de TV es de las más seguidas en redes en Colombia. - Foto: Instagram: @danielaalvareztv

El proceso de recuperación de la ex Señorita Colombia, Daniella Álvarez, ha sido recibido con admiración y aplausos por parte de millones de seguidores que siguen su trayectoria en las redes sociales. Su valiente travesía hacia la recuperación, marcada por su tenacidad, ha inspirado a quienes la siguen, quienes han sido testigos de su esfuerzo por redefinir su vida como una mujer independiente después de enfrentar la amputación de su pierna izquierda.

La isquemia que afectó la circulación sanguínea fue un desafío inesperado en su camino, pero Daniella ha demostrado que es capaz de enfrentar cada obstáculo con determinación.

Y es que fue hace más de dos años, cuando el país conoció que la modelo y presentadora atravesaba por un duro momento al tomar la decisión de someterse a una cirugía de la que despertaría sin una de sus extremidades. “Gracias a Dios mis piernas están muy bien, pero mis pies se vieron muy afectados, especialmente mi pie izquierdo. Me hicieron una cuarta cirugía (…) pero, finalmente, nunca pudo llegar la sangre suficiente a mi pie”, contó en aquel momento. “Debido a esto, mañana (13 de junio de 2020) tendré una nueva operación en la que tendrán que quitarme mi pie izquierdo”, agregó.

Según su testimonio, fue una decisión que tomó con el apoyo de su familia luego de que los médicos le indicaran que podría quedarse con su pie, pero no sería funcional. En cambio, en caso de someterse a una amputación podría volver a hacer algunas actividades con ayuda de una prótesis que aprendería a manejar con terapias.

El duro momento que vivió Daniella Álvarez en Australia

Ahora que ya ha pasado un buen tiempo y que su recuperación sigue firme, Daniella decidió viajar a Australia un espacio que ha aprovechado para disfrutar de la Copa Mundial Femenina que se disputa por estos días en ese país y en Nueva Zelanda, allí pudo conocer a las jugadoras colombianas y verlas jugar en vivo.

De manera similar, durante esta travesía por el país de los canguros, ha tomado la oportunidad de explorar una serie de lugares icónicos, entre ellos el impresionante Monte Buller. Reconocido por sus majestuosas cumbres cubiertas de nieve, este lugar ha dejado una profunda impresión en la modelo.

La posibilidad de esquiar en esta región pintoresca agrega un toque de aventura a su experiencia, pero al no contar con los equipos para ella, su sueño de esquiar no se pudo llevar a cabo.

Y aunque Daniella compartió a través de su cuenta de Instagram una publicación en la que se dejaba ver disfrutando junto a su hermano Ricky Álvarez de la nieve y el hielo, junto a las fotografías, la modelo compartió una emotiva reflexión, empezando por expresar que haber ido a ese lugar había sido ‘emocionalmente’ difícil para ella al darse cuenta que no habían esquiís adaptados para personas con discapacidad.

“El Monte Buller en Australia es un lugar privilegiado para esquiar. Al llegar, desafortunadamente no tenían esquís adaptados para personas con discapacidad” comenzó diciendo.

A pesar que esto le generó sentimientos de tristeza, decidió tomarlo con la mejor actitud y apoyar a su hermano en su primera experiencia con este deporte y poder enseñarle algunas cosas desde su experiencia.

“Tenía un deseo enorme de tener mis dos piernas para esquiar, pero en vez de ponerme triste, quejarme o lamentarme, le di las gracias a Dios por haberme permitido ver a mi hermano esquiar por primera vez, haberle enseñado lo poco o mucho que yo sabía” puntualizó.

Al concluir su emotiva anécdota, la presentadora optó por compartir una reflexión profunda acerca de cómo encarar los desafíos que la vida nos presenta. En el transcurso de estos tres años de recuperación, ha forjado un camino personal marcado por aprendizajes significativos. A través de las situaciones que algunos podrían catalogar como ‘fracasos’ o incómodas, ha descubierto el poder de transformar estas vivencias en oportunidades para fortalecer su carácter. Reconociendo la inevitabilidad de los momentos imprevistos y las circunstancias que escapan a nuestro control, ha cultivado la sabiduría de no aferrarse a lo inmanejable.