COMENTARIOS

El autoengaño: la verdadera razón por la cuál eres tolerante contra el acoso y el maltrato

El autoengaño: la verdadera razón por la cuál eres tolerante contra el acoso y el maltrato The Boy Next Door

Este síndrome es más común de lo que piensas y hace que reacciones así frente a situaciones de extrema presión.

Te ha pasado. Te cuentan que tu novio te fue infiel o se puso muy agresivo llegando casi al punto de agredirte, pero tienes una fuerte idea positiva de él que te impide a desconfiar y te aferras a todas las cosas buenas que ha hecho por ti y por la relación. Es ahí cuando te niegas a aceptar la realidad y empiezas a sufrir de disonancia cognitiva.

Este síndrome psicológico investigado por Leon Festinger, se refiere a un estado de ansiedad y confusión mental que nos producen las actitudes negativas que hace que nos sintamos más a gusto en el autoengaño aceptando así el abuso, el conflicto y la mentira porque, básicamente, nuestro sistema nervioso no está acoplado para resolver situaciones de extrema complejidad.

Lee aquí: el escándalo sexual que avergüenza a Hollywood y las famosas que se han pronunciado en su contra.

Esta teoría confirmaría entonces la aceptación de algunos de los casos de acoso presentados en mujeres que confiaban en sus parejas. “Si salí con él es porque es buena persona, fui a su casa porque confié en él. La situación en un punto se salió de control y empecé a notar signos agresivos de su parte con los cuáles no estaba muy agusto”. Es ahí cuando tu cerebro empieza a cuestionarse sobre si estás con una buena persona o no, pero no puede hacer una selección rápida de las dos opciones y terminas pensando “está teniendo actitudes rudas pero tal vez es su forma de ser”.

Mira aquí: editorial: ¿Hasta cuándo nos va a durar el #metoo?

Cuando experimentas un episodio de -disonancia cognitiva- tienes tres opciones: huir frente a la situación que te está produciendo pánico, paralizarte del miedo o decir "no", aunque todos los casos varian dependiendo de la presión que sientas en ese instante. Muchas veces después de haber salido bien o mal librada de la situación tu cerebro entra en un estado de quietud y te preguntas ‘pude haber corrido antes pero ¿por qué no lo hice?” o “¿será que fui muy ruda con él?” y es ahí cuando empiezas a ver con claridad la situación y te das cuenta si pasaste por una situación traumática para ti o no aunque la mayor parte del tiempo nuestro cerebro nos sabotea haciéndonos creer que exageramos. 

Sin embargo NO TODOS los casos de acoso son iguales, debes estar atenta a señales previas de tu pareja o la persona con la que estés saliendo que te produzcan algo de desconfianza y siempre ser muy cautelosa, no dudes o mantengas el silencio.

También le puede interesar

COMENTARIOS

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.
Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.