En conversación con Zane Lowe y Ebro Darden para Apple Music, el artista adelantó qué podemos esperar de su show de medio tiempo.
Bad Bunny no llega al Super Bowl LX con la intención de deslumbrar desde el ego ni de imponer un espectáculo grandilocuente por pura ambición. Llega, más bien, con una idea clara y profundamente honesta: convertir uno de los escenarios más vistos del planeta en una gran fiesta colectiva donde la música, el cuerpo y la identidad se encuentren sin traducciones forzadas. “La gente solo tiene que preocuparse por bailar”, dijo en su conversación con Apple Music, y en esa frase aparentemente simple hay una declaración poderosa sobre lo que significa hoy conectar con el mundo desde lo latino.
Para su presentación en el Levi’s Stadium Bad Bunny propone algo mucho más visceral: sentir. Bailar desde el corazón, dejar que el ritmo haga el trabajo que las palabras no siempre pueden. “Claro que voy a tener muchos invitados. Va a estar mi familia, mis amigos y toda la comunidad latina en el mundo que me apoya, ellos van a estar conmigo. Todas las personas que me han detenido en la calle siempre me desean cosas buenas. Sé que el mundo va a estar feliz este domingo. Van a bailar y la van a pasar bien.”
Él no habla desde la pose del artista que “manifestó” el éxito. Al contrario, insiste en que nunca estuvo persiguiendo estos hitos. Su mayor placer sigue siendo crear con amigos, trabajar en un espacio íntimo, escribir desde lo cotidiano y conectar emocionalmente con quien escucha. Por eso, cuando habla de invitados para su presentación, no menciona grandes nombres ni sorpresas estratégicas: habla de su familia, de sus amigos y de toda la comunidad latina que lo ha acompañado.
En el centro de todo está su madre, figura clave y constante. No como mito inspirador, sino como presencia real que creyó en él antes de que existiera el fenómeno global. No creyó en una futura estrella, sino en una buena persona. Y para Bad Bunny, esa validación humana pesa más que cualquier récord o aplauso.
Ese espíritu festivo, sin embargo, no está vacío. Está cargado de memoria, de raíces y de una gratitud que atraviesa todo lo que el artista vive en este momento. DeBÍ TiRAR MáS FOToS no es solo un álbum exitoso; es, como él mismo lo define, el proyecto más especial de su vida. No nació con la ambición de premios ni con la idea de conquistar escenarios gigantes, sino como un ejercicio íntimo de reconexión: con su historia, con su cultura, con su gente y consigo mismo. Que ese viaje personal lo haya llevado, casi sin buscarlo, al show de medio tiempo del Super Bowl, dice mucho sobre el poder de la honestidad creativa.
“Es el proyecto más especial que he hecho en mi vida, porque me trajo hasta aquí. Yo no estaba buscando nada; no estaba buscando ganar Álbum del Año en los Grammys ni en los Latin Grammys. No estaba buscando presentarme en el show de medio tiempo del Super Bowl. Lo único que buscaba era conectar con mis raíces, con mi gente más que nunca, conmigo mismo, con mi historia, con mi cultura. Y lo hice de una manera muy honesta” agregó el artista.
Quizás por eso este momento, aunque inmenso, no lo vive desde la euforia desbordada, sino desde un estado de procesamiento lento, casi contemplativo. Entre giras, premios y ensayos, lo que predomina es la gratitud. Gratitud por la gente que creyó, por la cultura que lo formó, por la posibilidad de llevar ese sentimiento —el mismo que habita su álbum— a una vitrina global sin diluirlo ni pedir permiso.
“La verdad, no sé exactamente cómo me siento. Todo esto es mucho, ¿sabes? Siento que sigo en medio de la gira. Estuve en los Grammys la semana pasada. He estado trabajando en este show, en lo que vamos a hacer el próximo domingo. Ha sido mucho. Hay mucha gratitud, eso es lo que he sentido todo este año con el álbum, con DTmF. El sentimiento más grande ha sido la gratitud. Aunque todo es muy serio, me siento muy agradecido. Estoy feliz, pero sigo procesando todo, viviendo día a día. Estoy emocionado por esta presentación, pero me emociona más la gente: mi familia, mis amigos, la gente que siempre ha creído en mí. Ellos están felices por este momento y por lo que representa para la cultura. Eso es lo que hace que este show sea tan especial.”
Bad Bunny le dice a Apple Music cómo los deportes han sido parte de su vida…“Crecí viendo deportes, jugando deportes muy mal pero me encantan los deportes. De hecho, una de mis combinaciones favoritas es el deporte y la música. Es donde realmente siento mucha pasión.”