El restaurante de Álvaro Clavijo volvió a entrar en The World’s 50 Best Restaurants 2026, un reconocimiento que consolida el lugar de la cocina nacional en la escena internacional.
La gastronomía colombiana tiene una nueva razón para celebrar. Desde Bogotá, un restaurante que lleva casi una década explorando los sabores del territorio acaba de recuperar su lugar entre los mejores del planeta. El Chato, del chef Álvaro Clavijo, ocupó el puesto 46 de The World’s 50 Best Restaurants 2026, uno de los reconocimientos más importantes de la industria gastronómica.
El resultado se anunció el 4 de noviembre durante la ceremonia celebrada en Lima, Perú, que por primera vez otorgó esta premiación en Latinoamérica. Para Colombia, la noticia tiene un significado especial pues confirma que la cocina del país tiene voz propia en los escenarios internacionales y que sus ingredientes pueden protagonizar experiencias gastronómicas de alto nivel.
El reconocimiento llega después de un año histórico para el restaurante. En 2025, El Chato fue elegido el mejor de Latinoamérica en Latin America’s 50 Best Restaurants, convirtiéndose en el primer establecimiento colombiano en alcanzar el primer puesto de esa clasificación. Ahora, su regreso al grupo de los 50 mejores del mundo reafirma una trayectoria que ha llevado los sabores locales a nuevas audiencias.
Desde que abrió sus puertas en 2017, en Chapinero Alto, El Chato ha desarrollado una propuesta que parte de una convicción: la biodiversidad colombiana ofrece un universo de posibilidades para la cocina contemporánea. Bajo la dirección de Álvaro Clavijo, el restaurante trabaja de cerca con agricultores, pescadores, recolectores y pequeños productores de distintas regiones del país.
Esa relación con quienes conocen y trabajan la tierra es fundamental para su propuesta. Tubérculos andinos, frutos amazónicos, semillas poco utilizadas, pescados de pequeña escala, fermentos y hierbas tradicionales aparecen como protagonistas de preparaciones que combinan investigación, creatividad y técnicas internacionales.
En su cocina, los ingredientes locales encuentran nuevas formas de expresión. La intención no consiste en reproducir recetas tradicionales, sino en explorar sus posibilidades y construir un lenguaje culinario propio, capaz de dialogar con las tendencias de la alta gastronomía sin perder su conexión con el territorio.
Esta filosofía también permite poner en circulación productos que durante mucho tiempo han permanecido fuera de los grandes circuitos gastronómicos. El trabajo con pequeños productores amplía el conocimiento sobre la despensa colombiana y demuestra que la innovación culinaria también puede surgir de mirar con atención aquello que el país ya tiene.
«Cocinar en Colombia es un acto de exploración constante», ha dicho Clavijo. Esa búsqueda atraviesa la experiencia de El Chato y explica buena parte de su reconocimiento internacional.
Nacido en Bogotá, Clavijo se formó en algunas de las cocinas más reconocidas de Europa y Estados Unidos, entre ellas L’Atelier de Joël Robuchon, Per Se, Noma y Atera. Después de esa experiencia internacional, regresó a Colombia y fundó El Chato en 2017 con el propósito de demostrar el potencial de los productos nacionales dentro de la alta cocina.
Su recorrido también refleja el crecimiento de la gastronomía colombiana en los principales rankings internacionales. El restaurante debutó en 2018 en el puesto 21 de Latin America’s 50 Best Restaurants. En 2019 y 2020 llegó al séptimo lugar de la clasificación regional y, en 2022, alcanzó el quinto puesto en Latinoamérica, además de ingresar por primera vez a The World’s 50 Best Restaurants, en la posición 83.
En 2023 ascendió al puesto 33 del ranking mundial y, un año después, llegó al 25, la mejor posición alcanzada hasta entonces por un restaurante colombiano. En 2025 consiguió el primer lugar de Latinoamérica y ocupó el puesto 54 de la clasificación mundial. Ahora, en 2026, vuelve a situarse entre los 50 mejores con el puesto 46.
Para Clavijo, este nuevo reconocimiento representa también el trabajo colectivo detrás de cada servicio. «Es un reconocimiento al trabajo de todo nuestro equipo y una oportunidad para seguir mostrando al mundo la riqueza y el potencial de la gastronomía colombiana», expresó el chef.
La presencia de El Chato en The World’s 50 Best Restaurants tiene una lectura que va más allá de su posición en la lista. También habla de una transformación en la manera en que la cocina colombiana se presenta ante el mundo. Durante años, países como Perú, México, Brasil y Argentina han tenido una presencia destacada en la conversación gastronómica latinoamericana. El recorrido del restaurante bogotano demuestra que Colombia también puede ocupar un lugar protagónico.
Su trabajo pone en el centro la biodiversidad, el conocimiento de los productores y la creatividad de los cocineros locales. Una combinación que despierta el interés de viajeros gastronómicos y consolida a Bogotá como un destino para quienes buscan experiencias culinarias contemporáneas.
Con este nuevo reconocimiento, Álvaro Clavijo y su equipo suman otro capítulo a una historia que comenzó con la exploración de los ingredientes colombianos y hoy tiene alcance internacional. El puesto 46 es una distinción para El Chato, pero también una vitrina para los sabores, los productos y las personas que hacen parte de la gastronomía del país.