La primera colaboración de moda de la banda musical cerró el segundo día de Colombiamoda 2026 con una propuesta pensada para acompañar el ritmo de la vida cotidiana.
Durante años, las colaboraciones entre artistas y marcas de moda han encontrado en el merchandising su fórmula más habitual: camisetas estampadas, hoodies con logos y prendas pensadas para los fanáticos. Morat y GEF decidieron tomar otro camino. En lugar de convertir el nombre de la banda en el centro de la colección, apostaron por crear ropa que pudiera encontrar un lugar en el armario de cualquier persona, incluso de quienes nunca han escuchado una de sus canciones.
Esa idea tomó forma en AM:PM, la colección que ambas marcas presentaron durante el cierre de la segunda jornada oficial de Colombiamoda 2026. Inspirada en un viernes que comienza en la mañana, atraviesa la rutina de la oficina y termina en una salida con amigos, la propuesta reunió 31 referencias donde el streetwear y el tailoring convivieron para demostrar que hoy la versatilidad también define la forma de vestir.
La puesta en escena reforzó esa narrativa. La sede de Casa GEF dejó de parecer una oficina tradicional para convertirse en el escenario de una historia que acompañó el recorrido durante todo el día: desde los torniquetes de ingreso y el mobiliario corporativo hasta un ambiente que, poco a poco, fue transformándose en una celebración nocturna. Moda, música y escenografía avanzaron como una misma historia.
Aunque esta fue la primera incursión de Morat en el diseño de una colección de moda, la banda tuvo claro desde el comienzo qué no quería hacer.
“No queríamos que la colección fueran camisetas de Morat y Morat y Morat. Entendíamos que eso podía funcionar, pero también que limitaba el alcance de lo que queríamos hacer. Nuestra idea era crear una colección que le funcionara a todo el mundo, para cualquier ocasión, para personas de todos los gustos y tamaños. Queríamos que fuera lo más versátil posible”, comentó Simón Vargas para FUCSIA.
Durante ocho meses, los cuatro integrantes de la banda trabajaron junto al equipo creativo de GEF en un proceso donde participaron desde la conceptualización hasta el desarrollo de las prendas y la construcción del universo creativo que acompañó la pasarela. El resultado fue una colección que evitó convertir a Morat en un estampado y prefirió traducir la esencia de la banda en una manera de entender el estilo.
La propuesta de AM:PM parte de una idea que resulta especialmente cercana para las nuevas generaciones: la ropa ya no responde a un único momento del día. Una misma prenda puede acompañar una reunión de trabajo, un almuerzo informal o una salida en la noche dependiendo de cómo se combine.
Para Martín Vargas, esa flexibilidad también dialoga con el momento creativo que atraviesa la banda. “La colección refleja mucho el momento que estamos viviendo con ‘Ya es Mañana’. Habla de crecer, de llegar a un punto en el que la vida se pone seria, pero también de demostrar que esa ropa que parece formal puede transformarse completamente dependiendo de cómo la uses”, explicó el baterista en entrevista con FUCSIA.
No es casualidad que la colección combine bermudas, jeans y hoodies con blazers, pantalones de sastrería y corbatas. La intención nunca fue elegir entre dos estilos, sino demostrar que ambos pueden convivir dentro del mismo armario.
Para GEF, el reto consistía en encontrar el punto de encuentro entre dos identidades con un ADN muy definido. Según explicó Juan Carlos, diseñador de la colección, el proceso creativo se construyó desde el diálogo y no desde la imposición: “El resultado de esta colección demuestra que cuando dos universos creativos se unen sin miedo y sin prejuicios se logra algo que conecta, inspira y realmente puede generar impacto”.
Ese ejercicio también permitió que la propuesta se alejara del concepto tradicional de colaboración entre una banda y una marca.
“Nunca quisimos hacer un merch. Para nosotros era fundamental crear una colección que pudiera convertirse en parte del fondo de armario de las personas. Eso solo era posible entendiendo las tendencias, la información de moda y construyendo una propuesta con contenido”, añadió.
Según sus protagonistas, la colección nunca buscó convertirse en un manual sobre cómo se viste la banda. La intención era mucho más amplia: invitar a cada persona a construir su propio lenguaje a través de la ropa.
“No queremos mostrar cómo se viste Morat. Queremos darle a la gente una paleta para que se explore a sí misma. Que descubra que con la ropa que ya tiene o con prendas que cualquiera podría usar también puede encontrar su propia voz a la hora de vestirse”, aseguró Simón Vargas.
Ese mismo concepto también se reflejó en el diseño sonoro de la pasarela, desarrollado con la participación de la banda para reforzar la experiencia narrativa del desfile y conectar la colección con el universo musical que ha acompañado a Morat durante los últimos años.
AM:PM demostró que la relación entre música y moda puede ir mucho más allá de una camiseta con un logo. La propuesta convirtió la cotidianidad en inspiración y recordó que el verdadero estilo no depende de la ocasión, sino de la libertad con la que cada persona decide contar su propia historia a través de la ropa.