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7 Ventajas y beneficios de vivir sola

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7 Ventajas y beneficios de vivir sola Ventajas de vivir sola. (Foto vía Getty)

Después de esto vas a entender por qué deberías hacerlo al menos una vez en tu vida.

Si ya lo estás haciendo, te sonará todo lo que viene a continuación. Si es algo que te ronda por la cabeza pero aún no te has atrevido a hacerlo, pon atención. Y por último, si nunca lo has hecho ni tienes planeado hacerlo, grábate los beneficios de vivir sola porque, quién sabe, quizás algún día te veas (queriendo o sin querer) en esta situación. Sea como sea, si aún te estás preguntando cómo puede beneficiarte vivir sola, sigue leyendo, aquí te lo contamos.

1. Es una gran fuente de crecimiento personal
Si estás sola y te das cuenta de que eres capaz de sobrevivir, es muy positivo. Lograr organizarse, aprender a gestionar los malos momentos y a disfrutar de los buenos, te ayuda a crecer. Pero además, crea el ambiente perfecto para descubrirte: tus fortalezas, debilidades, deseos, motivaciones, patrones de comportamiento, etcétera. En otras palabras, vivir sola te da más tiempo para concentrarte en ti misma y eso siempre es bueno.

2. Descargas la presión del trabajo
Vivir sola te brinda la máxima libertad para relajarte, ayudándote a recuperarte de tus intensos días de trabajo. Esto es especialmente útil para personas empáticas y altamente sensibles que a menudo cargan con el peso del día en sus cuerpos, resultando en enfermedades físicas y mentales si no se remedia. Por otro lado, vivir en una casa habitada con varias personas hace que sea muy difícil relajarse completamente en paz y en silencio.

3. Aprendes (de una vez por todas) que “estar sola” no significa “soledad”
Reconócelo: seguro que más de una vez has estado rodeada de personas pero te has sentido totalmente sola. Es muy importante saber diferenciar entre “estar sola” y “sentirse sola”. Son conceptos totalmente diferentes que pueden combinarse de cualquier manera:

Estoy sola y me siento sola / Estoy sola y no me siento sola.
Estoy acompañada y me siento sola / Estoy acompañada y no me siento sola.

Sí. Algún día echarás de menos que alguien te esté esperando en el sofá, pero lo realmente importante es que disfrutes de una compañía que nunca te fallará: la tuya. Te guste o no, y compartas o no vivienda con alguien, eso sí es algo a lo que te tienes que enfrentar casi a diario, lograr disfrutar de las pequeñas cosas en soledad. Es cierto que en las dificultades es importante saber dejarte ayudar y compartir con otros, pero es igual de importante saber que tú misma puedes estar bien, mejorar y crecer de la situación. Así como en los momentos buenos, es positivo también compartirlos, pero igualmente debes ser capaz de disfrutar de las alegrías en soledad. Ambas partes son necesarias para una vida mentalmente saludable.

4. Te desprendes de los prejuicios
Cuando convives bajo el mismo techo con alguien, bien sea por no molestar al otro, o bien por límites personales (miedo, vergüenza...), muchas veces no te comportas como realmente te gustaría (invitarías a chicos a pasar una noche contigo pero tus compañeros de piso te juzgarían o tú eres más social que tu pareja y organizarías más reuniones, etc). Así pues, con la independencia, además de poder cantar a grito herido en la ducha o no lavar los platos los domingos, tienes la maravillosa oportunidad de escucharte, de conocerte bien y de vivir alineada con quien realmente tú eres. Aprendes qué quieres y qué no quieres, pues tienes la oportunidad de ver cómo gestionas las cosas cuando estás con alguien y cómo las gestionas sola. Y detectar eso es clave.

5. Nos libera de la carga de la responsabilidad
Puedes hacer lo que quieras, cuando quieras, donde quieras y cómo quieras. No tienes la obligación y la presión de tener que cumplir tareas tediosas y constantes, y nunca tienes que andar sobre cáscaras de huevo con otras personas. Esto puede ser bueno y malo: mientras que vivir con otras personas realmente puede enseñarte algunas habilidades útiles para la vida, brindándote experiencia de primera mano sobre "cómo llevarse bien" con otras personas y cómo comprometerse pacíficamente, también te puede reprimir y obstaculizar de vivir la vida a tu manera.

6. Nos ayuda a crear conexiones más profundas y a apreciar más a los demás
Ya sea con nosotras mismas, una amiga, una comunidad o una causa, vivir sola nos da el don del tiempo, el tiempo que nos permite enfocarnos en lo que significa más para nosotras, en lugar de dividirnos superficialmente y arrojar un poco de nuestra atención aquí y allá. Así como también creamos un equilibrio armonioso en nuestras vidas que nos permite disfrutar y valorar más la presencia de otras personas. Es una naturaleza humana dar por hecho a nuestros amigos, familiares y seres queridos. Vivir sola, desprovista de la presencia de otros, nos ayuda a apreciar más a estas personas cuando están cerca.

7. Nos infunde una sensación de confianza y orgullo personal
Cuando vivimos solos, no tenemos a nadie que nos cocine, limpie para nosotros, ni lave nuestra ropa. Depende completamente de nosotras cuidarnos, porque si no lo hacemos, nadie más va a hacerlo. Cuando nos damos cuenta con experiencia de primera mano que podemos ser autosuficientes, y podemos cuidarnos a nosotras mismas, desarrollamos mucho más respeto por nosotras mismas. Esto, a su vez, mejora nuestra autoestima y amor propio.

Claro, a veces te costará cenar sola, o echarás de menos que alguien te despierte por la mañana... Pero lo que está claro es que se trata de una experiencia que, dure lo que dure, merece (y mucho) la pena aprovecharla.

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