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¡Di adiós al “bacne”! Así puedes acabar con los temidos granitos de la espalda

Fucsia.co

¡Di adiós al “bacne”! Así puedes acabar con los temidos granitos de la espalda Causas y soluciones para el acné en la espalda. (Foto vía Getty)

Conoce las razones por las que aparecen y toma en cuenta estos consejos para mantener una piel limpia y libre de acné.

No hay nada peor que entusiasmarnos con usar un vestido nuevo con la espalda descubierta o un top strapless... solo para descubrir los brotes de “bacne” o lo que es lo mismo: los temidos granitos en la espalda apareciendo por todas partes. Pero ¿por qué pasa esto? Lo cierto es que la espalda es una de las zonas del cuerpo con mayor densidad de glándulas que producen aceite y sudor, lo que la hace especialmente propensa al acné. Afortunadamente, como el acné en la cara, el “bacne” es completamente tratable. Aquí te contamos acerca de las causas secretas y de cómo deshacerse de él de una vez por todas.

Acondicionador
Irónicamente, los productos beneficiosos para otras partes del cuerpo, como el pelo, puede causar brotes de “bacne”. A medida que enjuagas tu pelo, la grasa que remueves de este, junto con el residuo que cae del acondicionador, corre por tu espalda obstruyendo los poros. Por eso los expertos recomiendan lavar tu cuerpo al final de la ducha para salir sin residuos.

Sujetadores deportivos
Los aclamados sport bras son “oh-tan-necesarios” por un lado, mientras que por el otro atrapan el sudor en la piel, lo que puede causar que las bacterias y el aceite obstruyan los poros. Además, un sujetador demasiado apretado puede provocar fricción e irritación en la piel, otra de las causas del “bacne”. La solución es conseguir uno que sea transpirable y en lo posible antimicrobiano.

Herramientas sucias
Un estropajo o esponja húmeda es el mejor caldo de cultivo para las bacterias (y por lo tanto, para el “bacne”). Reemplaza el tuyo cada tres semanas (sí, leíste bien) y si notas un poco de moho o un olor sospechoso, deshazte de él.

Cambios hormonales
Justo antes de tu período, la progesterona y la testosterona aumentan, creando una receta perfecta para los brotes en la espalda. Por eso cualquier fluctuación hormonal ya sea por la pubertad, el ciclo menstrual, durante el embarazo, o por la retirada de anticonceptivos, puede resultar evidenciándose en tu espalda.

¿Y cómo tratarlo?

El primer paso es un buen diagnóstico. Tienes que acudir a un especialista que identifique las posibles causas y desencadenantes que se puedan corregir, pero en general el tratamiento es sencillo.

Usa gel de baño. Aunque no curará el problema, sí evitará que se agrave. Lo más recomendable es usar geles suaves con un ph 5,5 para regular la flor bacteriana, explican los expertos. Claro que en determinados pacientes pueden recomendar optar por geles seborreguladores con mayor poder astringente.

Exfolia. Los expertos recomiendan usar un exfoliantes suaves para eliminar restos de células muertas que van a participar activamente en la obstrucción de glándulas sebáceas.

Trata con un spray que desaparezca los granitos. Después de bañarte, rocía un aerosol corporal que contenga ácido salicílico para exfoliar, disolver la suciedad que se acumula en los poros, y también tiene un efecto antiinflamatorio. Es decir, evita futuros brotes mientras calma los que ya tienes.

No te saltes la crema. Puede parecer contra-intuitivo especialmente para tu espalda. Pero la piel propensa al acné, sin importar la zona del cuerpo, necesita mantenerse hidratada (la deshidratación provoca que las glándulas sebáceas sobre produzcan). Simplemente asegurate de elegir una opción ligera a base de agua.

Evita practicar deporte con ropa muy apretada. Tal y como te lo hemos advertido anteriormente, las prendas ajustadas van a suponer una obstrucción de las glándulas sebáceas. Además, el incremento de sudoración puede aumentar los niveles de la flora bacteriana.

Cuida la alimentación. Hay una serie de pautas que pueden ayudar a controlar el “bacne”. Como norma general procura reducir en la medida de lo posible la ingesta de lácteos, alimentos con grandes cantidades de ácidos grasos saturados, bebidas carbonatadas y azúcares (chocolate entre ellos, a excepción de los que contengan alto porcentaje en cacao o chocolates negros). Paralelamente deberíamos aumentar el consumo de fruta, verdura, pescado y fibra.

Busca un bloqueador solar apropiado. A este listado de recomendaciones, los expertos añaden la importancia de elegir un fotoprotector adecuado a una piel con tendencia acneica que sea oil free o libre de grasa.

Y por supuesto, no olvides el paso más importante, ¡consultarlo todo con un dermatólogo!

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