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Las razones más sorprendentes por las que te siguen saliendo granitos

Fucsia.co

Las razones más sorprendentes por las que te siguen saliendo granitos Motivos sorprendes por los que nos salen granos en la piel. (Foto vía Getty)

Estás lejos de la adolescencia, pero siguen apareciendo esos molestos intrusos en tu cara. Lee con atención pues puede que los estés invitando sin darte cuenta,

Los granitos y brotes son lo peor, pero cuando eres una adulta son una pesadilla. ¡Ya no soy una adolescente!, pensarás, ¿por qué me pasa esto? No, no. Tu cuerpo no quiere sabotear tu primera cita, ni tu entrevista ni mucho menos el día del outfit-perfecto, entonces, ¿qué causa que este desorden de la piel?

Principalmente la sobreproducción de grasa, junto con folículos capilares bloqueados que no permiten que esta grasita salga del poro, terminando en una obstrucción, generación de bacterias, y el resto es historia. Sin embargo, junto con los factores anteriores y la genética (¡hola ancestros de generaciones pasadas!) existen otros desencadenantes sorprendentes.

Estás usando productos que obstruyen los poros

El aceite mineral es un agente humectante súper pesado que se encuentra en algunas cremas hidratantes, ¡genial! pero también obstruye los poros. Las siliconas en los productos del cuidado de la piel y los cosméticos también son otro ingrediente de la lista que debes tener en cuenta. Aprender a leer la etiqueta de tus productos es clave.

Qué puedes cambiar: Asegúrate de que todos los productos para el cuidado de la piel que usas estén etiquetados como "no comedogénico", lo que significa que han sido específicamente formulados para no obstruir tus poros. Dicho esto, incluso si el producto es "no comedogénico", si lo usas continuamente y tus granitos continúan empeorando, haz una cita con tu dermatólogo, pues puede que seas alérgica a otro ingrediente que te está causando estos problemas.

Estás abusando de los productos para tratamientos específicos

El uso excesivo de ácido salicílico tópico, peróxido de benzoilo o azufre sin receta puede resecar la piel y producir más aceite y por ende posiblemente más granitos. Es más, ¡puede que lo estés empeorando! Estos ingredientes realmente pueden hacer que la apariencia de tu piel se vea peor, ya que los ingredientes activos pueden quemar levemente la capa superior de la piel si se usan con demasiada frecuencia, haciendo que los granitos se vean aún más rojos y  sean más difícil de ocultar.

Qué puedes cambiar: En lugar de bañar tu granito con un tratamiento, aplica una pizca de crema que contenga 1% de hidrocortisona dos o tres veces durante el día para eliminar el inflamación y enrojecimiento. De ser necesario, puedes disimularlo con un corrector, siempre y cuando tenga ingredientes antibacterianos.

Estás comiendo mucha comida picante

Los alimentos picantes a menudo contienen tomates y pimentones, que contienen licopeno ácido, lo cual a algunas personas puede desequilibrar los niveles de pH en la piel y causar brotes. Lo mismo sucede con los lácteos, el pan u otros alimentos que pueden causar reacciones en tu piel.

Qué puedes cambiar: Deja de comer comida picante por al menos un mes para resolver si esa es la causa de tu problema. De serlo, notarás pequeños granitos o incluso un sarpullido alrededor del mentón o la boca, al fin y al cabo, tu piel dice mucho acerca de tu salud.

Los aliados de tu pelo pueden ser los enemigos de tu piel

En algunas ocasiones, tus productos para el pelo pueden estar causando estragos en tu piel. Los sulfatos (agentes limpiadores), los agentes hidratantes pesados y las siliconas que tu shampoo, acondicionador y estilizadores contienen pueden filtrarse en los poros, obstruyéndolos y resultando en acné en el pecho, espalda o alrededor de la línea del pelo.

Qué puedes cambiar: Cuando te laves el pelo en la ducha inclina la cabeza hacia un lado para mantener los residuos del producto alejados de la cara, el pecho y la espalda mientras lo enjuagas. Además, asegúrate de que tu cara sea lo último que laves, así eliminas todos los residuos.

Estás limpiando tu cara demasiado

La mayoría solemos pensar que entre más lavemos, frotemos y exfoliemos la piel y entre más productos agresivos usemos, mejor. Pero en realidad, el problema solo empeorará ya que terminas esparciendo las bacterias por toda tu cara, empeorando la condición.

Qué puedes cambiar: Lava y humecta suavemente tu rostro con un sistema suave pero eficaz (limpiador, tónico, humectante) que contenga ingredientes que limpien los poros, como los ácidos alfa hidroxi y glicólico y láctico. De esa manera, mantienes la limpieza (y por ende la restregada de la piel) al mínimo.

La barba de tu novio...más si no dejas de besarlo

Claro, ¡se ve guapísimo! pero el pelo facial de tu chico no le está haciendo favores a tu cara bonita cuando se trata de granitos. Cuando tu cara y la de él se rozan, tu suave y delicada piel se frota contra su espinosa barba, estimulando la producción de grasa en tu cara, causando los indeseables granitos.

Qué puedes cambiar: ¡No, no tienes que dejarlo! Simplemente pídele que se afeite la barba en nombre del amor, o en otras palabras de una piel perfecta. O pídele que acondicione su barba con aceite de coco, para que no se sienta como espadas diminutas apuñalando tu cara cada vez que te besa.

Fumar

¡Ni hablar de cómo este vicio afecta tu salud!, además cada vez que enciendes un cigarrillo reduces la cantidad de oxígeno que llega a tu cara. Esto no solo te predispone al cáncer y causa la descomposición del colágeno y la elastina que produce arrugas y aumenta el tamaño de poro…(podríamos seguir y seguir) pero además los carcinógenos en el humo también irritan la piel y la resecan, provocando que produzca más aceite y posiblemente más granos.

Qué puedes cambiar: ¿En serio lo preguntas? No fumes. Es así de simple.

Te espichas, aprietas, tocas, todo lo que te sale en la piel (y luego te arrepientes)

Claro, lo sabemos, en este momento te resulta tentador. Pero jugar al dermatólogo al final puede dejarte llena de cicatrices. O peor aún, ¡con más granitos! Al espicharlos y tocarlos corres el riesgo de empujar la bacteria más profundamente o de extenderla multiplicando tus granos.

Qué puedes cambiar: No. Te. Los. Toques.

No liberas el estrés correctamente

No hay ningún misterio: el estrés desencadena el acné y el acné provoca más estrés, por lo que es un ciclo muy vicioso. Básicamente, cuando estás bajo presión tu piel produce hormonas del estrés, incluyendo cortisol, que pueden estimular tus glándulas sebáceas para producir testosterona, que luego aumenta la producción de aceite y obstruye los poros. Fin. (Corre en círculos agitando desesperadamente los brazos).

Qué puedes cambiar: Haz ejercicio regularmente, medita, tómate un tiempo de tu apretada agenda para concentrarte en ti misma: todo esto te ayudará a liberar el estrés para que no siga dañando tu piel.

Estás usando el detergente incorrecto.

Algunas sustancias químicas en el detergente de la ropa pueden ser demasiado agresivas para tu piel, y una vez que te vistes o te acuestas sobre tu almohada, tu piel puede reaccionar al residuo que queda en la tela, provocando erupciones en la cara, la espalda o sí, incluso ahí atrás.

Qué puedes cambiar: Opta por un detergente que no contenga fragancias ni colorantes y que esté aprobado por dermatólogos para pieles sensibles.

Te conquistó la tendencia de las gorras y las boinas

Lo cierto es que cualquier cosa que atrape el sudor y las bacterias en tu piel, obstruye tus poros. Así que el forro de tu sombrero, gorra o boina puede causar la aparición de granos.

Qué puedes cambiar: Sí, están de moda, pero no tienes que usarlas siempre. Y procura lavarlas entre cada uso. (Insistimos, ojo con el detergente).

No te estás lavando la cara/el cuerpo después de hacer ejercicio

Saltarse la ducha inmediatamente después de ejercitarse (o al menos no lavarse la cara) hace que las bacterias y la grasita de la piel se mezclen con el sudor, y creen un hermoso hogar en tus poros, ¿el fruto de ese amor? Granos.

Qué puedes cambiar: Lo primero es ¿maquillaje sí o no para el gimnasio? Luego, si no tienes tiempo para bañarte inmediatamente después del gimnasio, usa una toallita limpiadora facial para eliminar el sudor y las bacterias en la piel y así minimizar la posibilidad de que te brotes.

No te cuidas del sol

Probablemente ya sepas que tumbarte al sol sin protección puede causar cáncer de piel, pero si eso todavía no te convence de usar protector solar, tal vez ahora sí. Contrariamente a la creencia popular, el sol no cura el acné, en realidad lo empeora. Aunque estar bronceada puede disimular las imperfecciones, lo cierto es que al tener contacto con el sol, la piel se seca y desencadena una mayor producción de aceite, generando más granos.  

Qué puedes cambiar: Para empezar, protégete. Punto. Usa un protector solar a base de dióxido de titanio o zinc (estos son protectores solares naturales y sus fórmulas generalmente contienen menos químicos).

Como ves, la mayoría de los desencadenantes de granitos en tu piel son errores que cometes día a día. Comprométete con tu piel y verás los resultados.

Sigue leyendo más en nuestra sección de PELO Y PIEL.

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