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Basada en un diagnóstico personalizado, Claudia Soto, dirige un programa corporal sui géneris.

 
Claudia Soto, médica cirujana especializada en Medicina Estética y Antienvejecimiento, tiene un nuevo método para que sea posible lograr tener un buen cuerpo pero también buena salud.
 
“Dermoescultura lleva quince años liderando programas en medicina estética, cosmética y antienvejeciminto con los más altos estándares de calidad y tecnología. Su director científico, el doctor Hernando Harker, se ha empeñado en incluir nuevos conceptos de medicina antienvejecimiento en todos y cada uno de esos programas, y dentro de este objetivo el programa corporal se fundamenta en un enfoque médico que considera el sobrepeso, la obesidad y la grasa acumulada no solamente como un problema estético, sino una manifestación de transtornos endocrinológicos que generan serios problemas en el organismo”.

Claudia Soto, directora del programa corporal, es médica cirujana especializada en Medicina Estética y Láser en las Islas Baleares, en España, y en Medicina Antienvejecimiento en la Unam de México. La doctora Soto explica: “Iniciamos nuestro tratamiento con una entrevista que evalúa hábitos relacionados con la vida laboral, emocional y espiritual, la alimentación y el ejercicio; diagnosticamos el impacto de estos hábitos en el organismo por medio de tecnología y equipos que miden la composición corporal distribuida en porcentajes de agua, grasa, masa muscular, y el metabolismo basal que expresa la cantidad mínima de calorías que requiere cada organismo en 24 horas. La pletismografía evalúa el estado vascular, los niveles de estrés y su efecto sobre la salud y el peso. La interrelación entre estos tres elementos nos permite clasificar a cada persona en un programa corporal específico y determinar cuál es el mejor derrotero por seguir.

“Tenemos pacientes que quieren hacerse mantenimiento y revitalización, reducción de peso y reducción de grasa localizada. A estos tres grupos nos enfocamos con distintas terapias, en primer término, con un programa integral en el que damos gran importancia a la orientación nutricional. La gran diferencia frente a otros programas nutricionales es que les hacemos un acompañamiento permanente a los pacientes y dirigimos su alimentación, no con una dieta, sino con un cambio nutricional progresivo que incluye orientaciones alimenticias cada semana”.

La primera razón para plantear el programa de esta manera, es que el metabolismo basal es muy lento y que ciertas variaciones lo estimulan: “Los que quieren perder peso tienen malos hábitos alimenticios y planteando su dieta de esta manera no se cansan de una semana a otra, sino que están ávidos, ansiosos por comer cosas que no comieron la semana anterior”, dice Soto.

El benéfico ejercicio
Como complemento a la alimentación, una fisioterapeuta recomienda y orienta a los pacientes sobre los ejercicios que deben acompañar a esta terapia y con qué intensidad; son ejercicios fáciles de llevar para que su peso se mantenga. El programa toma de un mes a un mes y medio, y las terapias se pueden asumir con equipos diferentes, entre ellos la Power Plate, máquina que genera vibración, aumenta la masa corporal, contornea, reduce la grasa, estimula la hormona del crecimiento y coadyuva en la prevención de la osteoporosis. La Slim Up tiene dos virtudes: es una fuente eficaz de calor a través de la luz infrarroja que calienta el tejido graso y tiene electrodos para hacer electroestimulación. Finalmente, la Vela-Shape mezcla la radiofrecuencia de luz infrarroja, fuente de calor, que tiene un efecto directo sobre el tejido graso, con el moldeamiento y redistribución de éste: “La radiofrecuencia –afirma Claudia Soto– nos ayuda a manejar la grasa, pero su virtud más sobresaliente está en el alisamiento de la dermis de la piel y en su efecto de disminución de la flacidez. La Vela-Shape tiene unos rodillos que succionan y masajean, de modo que el paciente pierde centímetros de sus contornos”.

A estos tres equipos del programa corporal se suma el procedimiento médico de hidrolipoclasia, que significa “destrucción de la grasa a través del agua”: “en otras palabras, introducimos sustancias naturales lipolíticas directamente a la grasa localizada, haciendo que ésta se reduzca paulatinamente”.

Un solo cuerpo
El programa que dirige la doctora Soto se organiza en torno a las necesidades particulares de cada paciente, bien sea reducción de grasa, de peso o mantenimiento saludable de su figura. La doctora Soto hace énfasis en ciertas recomendaciones: “Lo primero que le diría a las personas es que hay muchas alternativas reales, que existen maneras saludables de perder peso y que aquí se las proporcionamos”.

Evidentemente, se trata de una buena orientación física y nutricional porque, según lo afirma Claudia Soto, “las dietas están mandadas a recoger, hay que empezar a alimentarse con alimentos ‘inteligentes’. Hay pacientes nuestros que ya han completado el ciclo, cuyo fin último está fuertemente unido al concepto de sanidad, y lo sano es que ellas bajen de peso para que se sientan bien y lo suficiente como para que no se vuelvan a engordar, por eso, es indispensable enseñarles a mantenerse”.
 
 

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