Moda

Louis Vuitton: la maleta de lujo con 142 años que se esconde en una vieja mansión

Monica Garzón Ramírez, 12/5/2022

Se trata del guardarropa, un estilo que resaltó a finales de la década de 1880.

Maleta de viaje LV.
(Original Caption) Louis Vuitton's famous suitcases. (Photo by Philippe Lesage/Sygma via Getty Images) - Foto: Copyright

El Deering Estate en Miami sin duda se ha convertido en uno de los atractivos turísticos más llamativos para conocer de historia y arquitectura. Conocida como la Casa de Piedra, es una de las obras arquitectónicas más importantes del sur de la Florida.

La propiedad era el sueño del filántropo y coleccionista de arte Charles Deering, quien en 1913 se compró la entonces próspera villa de Cutler. Para su diseño, contrató a Phineas Paist para construir su casa de piedra inspirada en el estilo Mediterráneo, muy de moda entre la clase alta de finales del siglo XX.

Gracias a su pasión por España, decidió hacer reflejo de ella con cada piedra maciza de la mansión, que evoca la masía tradicional catalana, y en los elementos arquitectónicos que la adornan, como el techo de teja cubana, las rejas de hierro forjado e incluso una torre de techo con vista al océano.

Los visitantes del espacio ubicado en Coral Gables se enriquecen por partida doble, según Catherine Guerra, quien dijo a Fucsia que en este lugar es posible tener la experiencia del museo y un encuentro con la Florida real exuberante, que fue algo que el mismo Deering buscó preservar. En este lugar también se puede disfrutar de la colección de fotografías antiguas que utilizaron durante el proceso de diseño, entre ellas una del interior del Palacio Maricel de Deering en Sitges.

La joya escondida de Louis Vuitton

En una de las habitaciones de la mansión reposa guardado como un tesoro, un baúl de viaje (ropero) de la reconocida marca Louis Vuitton.

Se trata del guardarropa, un estilo de finales de la década de 1880, que fue hecho a la medida y a mano con madera dura, con características de diseño que incluyen el monograma ‘LV’, introducido como elemento disuasorio de falsificaciones en 1896, engastado en un patrón de rosetas y cuadrifolios sobre una cubierta de lona de color marrón oscuro.

La pieza está ajustada por remaches, molduras de latón y seguros; el cierre de seguridad insondable antirrobos de la marca asegura la unidad, la cual fue diseñada con seis compartimentos con manijas de cuero y cobertores de protección al lado derecho. Además, cuenta con un sistema de colgado para ropa que contiene nueve ganchos de madera y una correa a la izquierda.

Hay que recordar que el éxito de los baúles de viaje diseñados por Luis Vuitton radicó en su funcionalidad y elegancia. Su necesidad de creación, se dio cuando eran tiempos en los que llegar de un lado a otro tomaba muchos días, incluso semanas, y el hecho de viajar era un lujo para pocos. Entonces Vuitton encontró la manera para que los refinados viajeros llevaran su armario consigo, sin tener que preocuparse por los posibles desgastes que pudieran sufrir, pues en dicha época los traslados se hacían en barcos, trenes o carrozas.

Para finales del siglo XIX, el baúl de viaje de Louis Vuitton se convirtió en la primera maleta moderna. En los años siguientes, desarrolló la empresa junto con su hijo Georges, con quien, en particular, aplicó rayas marrones y blancas en los cofres, baúles y maletas y luego, el ahora reconocible estampado de ajedrez. Esto se hizo no tanto para la decoración, sino para evitar la copia masiva del producto.

Aunque la casa de moda también tiene una colección permanente de cofres disponibles en boutiques: la más democrática de ellas, una caja de almacenamiento de joyas, cuesta cerca de 7 millones de pesos, la más cara, es justamente el guardarropa de un metro y medio, que cuesta cerca de 800 millones de pesos.

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