Relaciones

Cuando el placer termina antes de tiempo: cómo hablarlo sin convertirlo en un problema

La eyaculación precoz no siempre es consecuencia de falta de deseo, de atracción o de conexión, pero sí es un tema de conversación importante en pareja.

Girl offended by guy sit in bed at home, couple conflict quarrel in relationships. Caucasian blonde woman ignoring african american man turning head away. Misunderstanding relationship crisis problem.
Girl offended by guy sit in bed at home, couple conflict quarrel in relationships. Caucasian blonde woman ignoring african american man turning head away. Misunderstanding relationship crisis problem. - Foto: Getty Images

Quizás él se queda en silencio, tú no sabes muy bien qué decir y los dos intentan actuar como si nada hubiera pasado. La siguiente vez puede aparecer todavía más tensión, porque ahora ambos están pensando en que vuelva a ocurrir.

La eyaculación precoz es mucho más común de lo que suele hablarse. Mayo Clinic señala que hasta una de cada tres personas reconoce haberla experimentado en algún momento y tener un episodio ocasional no significa necesariamente que exista un trastorno. Cuando sucede de manera repetida, no se puede retrasar y genera angustia o frustración en ti, en él o en los dos, sí merece atención médica.

Y aquí aparece una parte de la situación que suele quedar en tu mente: no necesariamente tiene que ver contigo. El estrés, la ansiedad relacionada con el desempeño, problemas en la relación, algunas condiciones médicas e incluso dificultades para mantener una erección pueden estar involucrados. La eyaculación precoz tiene una interacción compleja de factores psicológicos y biológicos, por lo que reducirla a “ya no le atraigo” es sacar una conclusión bastante grande de una situación que puede tener muchas explicaciones diferentes.

Cuando el silencio empieza a afectar la relación

Es comprensible que esta situación te genere preguntas. ¿Estará incómodo conmigo? ¿Lo habré hecho sentir mal? ¿Por qué no quiere hablar del tema? Y, del otro lado, debes saber también que él puede estar sintiendo vergüenza, frustración o miedo de que tú lo juzgues.

La presión alrededor del desempeño sexual puede hacer que muchos hombres prefieran guardar silencio, aunque esa decisión termine afectando su autoestima, aumentando la ansiedad y generando distancia dentro de la pareja.

Consejos para ser un amante inolvidable: Cómo prolongar la duración en la cama
Consejos para ser un amante inolvidable: Cómo prolongar la duración en la cama | Foto: Getty Images / Tom Merton

Por eso, iniciar una buena conversación al respecto probablemente tenga más que ver con quitar presión que con encontrar inmediatamente una solución. En lugar de preguntar “¿qué te pasa?” en medio de la incomodidad, puede ser más útil hablarlo después, cuando ninguno de los dos esté intentando demostrar nada. Preguntarle cómo se siente, dejar claro que no estás midiendo su valor por cuánto tiempo dura el encuentro y permitir que explique lo que está viviendo pueden cambiar completamente el tono de la situación.

La conversación tampoco debería convertirse en una investigación en la que tú tengas que descubrir qué está fallando. Tu pareja puede necesitar apoyo, pero no eres responsable de diagnosticarlo ni de encontrar por tu cuenta el tratamiento.

El sexo no termina porque la penetración haya terminado

Otra idea que puede ayudar a quitarle presión al momento es dejar de pensar que todo el encuentro sexual depende de cuánto dure la penetración. El placer de ambos no tiene que estar atado exclusivamente a ese momento.

Mayo Clinic señala que, en algunos casos, los profesionales pueden recomendar enfocarse temporalmente en otras formas de juego sexual para reducir la presión asociada con el coito. También existen técnicas íntimas que pueden formar parte del tratamiento, pero deben elegirse de acuerdo a cada caso.

Esto también cambia la pregunta que muchas parejas se hacen después de un episodio. En lugar de pensar únicamente “¿cómo hacemos para que dure más?”, pueden preguntarse “¿cómo conseguimos que los dos sigamos disfrutando?”. No es exactamente la misma conversación, y probablemente sea una bastante más útil.

Si ocurre ocasionalmente, no necesariamente significa que exista un problema médico. Pero si sucede de forma frecuente, vale la pena consultar. El diagnóstico no se hace simplemente contando los minutos; el profesional de la salud tendrá en cuenta la historia sexual y médica, la frecuencia con la que ocurre, desde cuándo sucede y si existen otros problemas, como dificultades para conseguir o mantener una erección. En algunos casos pueden ser necesarias evaluaciones adicionales.

Cinco recomendaciones para mejorar la vida sexual en pareja
Cinco recomendaciones para mejorar la vida sexual en pareja | Foto: Getty Images / Tom Merton

También existen tratamientos. Dependiendo de la causa y de las características de cada persona, pueden contemplarse técnicas conductuales, acompañamiento psicológico, terapia sexual y medicamentos. La Asociación Estadounidense de Urología recomienda considerar incluso la remisión a un profesional de salud mental con experiencia en salud sexual en hombres diagnosticados con eyaculación precoz.

Escucha sin burlarte, evita convertir el episodio en una medida de su masculinidad y habla del tema fuera de la cama. También puedes recordarle que buscar ayuda médica no significa que haya “fallado”, sino que existe una condición frecuente y tratable que puede abordarse con acompañamiento profesional.

Y hay algo que también vale para ti: no asumas automáticamente que el problema habla de tu cuerpo, tu atractivo o la calidad de la relación. La evidencia médica muestra que intervienen múltiples factores, entre ellos ansiedad, estrés, problemas de pareja y distintas condiciones físicas.

La intimidad tampoco debería convertirse en un cronómetro: cuando la presión ocupa demasiado espacio, el placer puede quedar en segundo plano.