Nuevos platos, tragos para compartir y clásicos reinventados, la cocina mexicana encuentra nuevas maneras de sorprender.
La cocina mexicana es mucho más que tacos, guacamole y picante. Es una gastronomía construida a partir de contrastes, ingredientes locales, técnicas ancestrales y una enorme diversidad de sabores que cambia de una región a otra. Su riqueza ha hecho que, con el tiempo, también se convierta en un territorio fértil para la reinterpretación: una cocina que conserva sus raíces mientras encuentra nuevas maneras de llegar a la mesa.
Esa capacidad de evolucionar sin perder su identidad es, precisamente, la que inspira una nueva propuesta gastronómica en Bogotá. La apuesta parte de la cocina Cal-Mex, un encuentro entre la tradición mexicana y la influencia de California, donde los sabores conocidos se mezclan con nuevas técnicas, ingredientes y formas de compartir. El resultado es una carta pensada para El Mexican quienes disfrutan descubrir algo diferente incluso en platos que ya creen conocer.
Entre las novedades aparecen tres nuevas tortas de pescado, chorizo y pollo. La primera es quizá la más inesperada, con una salsa tártara de elaboración propia y una combinación de sabores que recoge influencias de distintas culturas gastronómicas. La de chorizo llega después de un largo proceso de pruebas y ajustes, mientras que la de pollo incorpora un marinado artesanal de ají de maní preparado desde cero en cocina. También se reinventan los tradicionales esquites, esta vez acompañados de salsas hechas en casa y un chipotle propio.
La experiencia se extiende también a la barra y al momento de compartir. Los nuevos cantaritos están pensados para llegar al centro de la mesa y acompañar encuentros entre amigos, mientras que la carta de postres suma nuevas versiones del tres leches y una torta de chocolate. Detrás de esta renovación está la idea de que una carta nunca tiene que ser definitiva: puede cambiar, sorprender y abrir espacio para nuevas combinaciones sin dejar atrás aquello que la hace reconocible.
“Para mí la cocina nunca está terminada. Todos los días pruebo texturas, salsas y técnicas de otras culturas, y esa curiosidad termina en la cocina de El Mexican. Esta renovación nació de esas ganas de seguir experimentando sin perder el corazón mexicano que nos define”, afirma Felipe Giraldo, chef ejecutivo.