Bienestar

Pilates, yoga o entrenamiento de fuerza: cuál elegir según lo que buscas

Redacción Fucsia, 26/8/2026

Las tres disciplinas aportan beneficios distintos, así que la mejor opción depende de qué quieres lograr en tu cuerpo y mente.

Women holding pink dumbbells while stretching at barre funcional training class. Energetic and focused, for promoting fitness. strength, elegance and warm light. Close-up, copy-space | Foto: Getty Images

Sabes que quieres hacer ejercicio, pero no estás segura de qué te conviene. Entre tantas disciplinas, videos en redes que nos prometen resultados en semanas y consejos de amigas o cercanos, todas hemos estado en ese punto; ves una clase de Pilates, otra de yoga y un gimnasio lleno de pesas, y todo se ve atractivo al mismo tiempo.

Las tres parecen prometer lo mismo desde afuera: sentirte mejor, moverte más y cuidar tu cuerpo. Pero no trabajan exactamente de la misma manera, y elegir solo basándote en el outfit que usarás o en el sitio al que asistirás puede ser una estrategia tan científica como lanzar una moneda.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, además de actividades para fortalecer los principales grupos musculares al menos dos días por semana. Es decir, no existe una única disciplina que tenga que resolver todas tus necesidades, pero sí hay algunas que responden exactamente a los resultados que buscas.

Si quieres ganar músculo: el entrenamiento de fuerza será tu mejor amigo

Si tu principal objetivo es desarrollar y mantener masa muscular, mejorar tu fuerza o trabajar de manera progresiva distintos grupos musculares, el entrenamiento de fuerza es la opción más directa.

Puede hacerse con pesas, máquinas, bandas de resistencia o incluso con el propio peso corporal. El CDC señala que los adultos deberían realizar actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana y trabajar los principales grupos musculares.

Además, fortalecer los músculos no es solamente una cuestión estética. El entrenamiento de fuerza contribuye a mantener la función muscular y la densidad ósea, mientras que la actividad física regular también beneficia la salud cardiovascular, el sueño y el bienestar mental. Si quieres sentirte progresivamente más fuerte, levantar más peso o desarrollar músculo, esta debería ser tu prioridad.

Si buscas postura, movilidad y fuerza controlada, ser una Pilates girl es tu destino

Pilates pone el foco en el control del movimiento, la postura, la respiración, el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad. El NHS lo describe precisamente como una forma de ejercicio orientada a trabajar estos aspectos.

Puede ser una buena elección si pasas muchas horas sentada, quieres mejorar tu conciencia corporal o prefieres un entrenamiento de bajo impacto en el que puedas concentrarte especialmente en cómo ejecutas cada movimiento.

También puede funcionar como complemento de otros deportes. Si corres, haces ciclismo o entrenas fuerza, incluir Pilates puede aportar trabajo de movilidad, equilibrio y control corporal que no siempre recibe tanta atención durante otros entrenamientos.

Si necesitas moverte y bajar revoluciones, las posturas de yoga te esperan

El yoga combina movimiento, posturas y respiración, y puede trabajar fuerza, flexibilidad y equilibrio. Algunas prácticas son físicamente exigentes, mientras que otras están mucho más orientadas a la movilidad y la relajación.

Por eso importa mucho qué tipo de yoga eliges. Una clase dinámica no tiene la misma intensidad que una práctica restaurativa. Si buscas mejorar tu flexibilidad, trabajar el equilibrio o incorporar un momento de mayor calma a tu rutina, puede ser una alternativa especialmente interesante.

Eso sí, no conviene asumir que una clase de yoga reemplaza automáticamente todo el ejercicio que necesitas. Algunas modalidades no alcanzan una intensidad suficiente para cumplir por sí solas con las recomendaciones de actividad aeróbica semanal.

Así, en resumen, si tu prioridad es ganar fuerza y desarrollar músculo, apuesta por el entrenamiento de fuerza. Si buscas mejorar la postura, la movilidad, el equilibrio y el control corporal, Pilates puede encajar mejor. Si, por el contrario, deseas trabajar la flexibilidad, el equilibrio y la respiración y sumar una práctica que también pueda ayudarte a desconectarte, prueba el yoga.

Pero lo mejor de todo es que no tienes que escoger una sola para siempre. De hecho, combinar actividades puede ser una estrategia más completa. Una semana podría incluir dos sesiones de fuerza, una de Pilates o yoga y actividad aeróbica como caminar, correr, bailar, nadar o montar bicicleta, dependiendo de tus objetivos y condición física. La OMS recomienda precisamente combinar actividad aeróbica con fortalecimiento muscular.

La mejor disciplina no es necesariamente la que promete transformar tu cuerpo más rápido, sino aquella que puedes practicar de manera constante y que responde a lo que realmente quieres conseguir. Porque incluso el entrenamiento perfecto pierde bastante de su perfección cuando lo abandonas después de tres semanas, así que escoge no solo lo que más necesites sino lo que más vayas a disfrutar.

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