Repasamos los mejores looks de los premios más importantes de la música.
Los Premios Grammy 2026 volvieron a consolidarse como la cita clave del calendario musical. Los Ángeles fue nuevamente el escenario de una ceremonia que reunió a las figuras más influyentes de la industria global, con Trevor Noah retomando su papel como anfitrión por sexto año consecutivo.
Más allá de los premios y las presentaciones en vivo, la gala confirmó que la moda sigue siendo parte esencial del espectáculo. La alfombra roja se transformó en un escaparate de estilos contrastados: propuestas elegantes, apuestas arriesgadas y guiños a las tendencias que marcarán el año.
Sabrina Carpenter se posicionó entre las grandes protagonistas de la alfombra roja al elegir un deslumbrante diseño de Valentino. El vestido, concebido como una auténtica pieza joya, destacaba por su escote corazón, delicados tirantes y mangas cortas translúcidas, mientras que la falda de tul, construida en capas de volantes, sumaba ligereza, movimiento y un aire romántico de refinada elegancia.
Olivia Dean, quien se llevó uno de los premios de la velada, apostó por un impactante diseño de Chanel que acompañó con joyas de Cartier. Se trató de un vestido bicolor de tirantes delicados, con un cuerpo negro cubierto de lentejuelas y sutiles plumas marcando la cintura, que se abría hacia una falda amplia y elegante, ideal para brillar en la alfombra roja.
Karol G apostó por un diseño de Paolo Sebastian en tono gris plateado, trabajado en delicado encaje. El vestido, ceñido al cuerpo, se desplegaba en la parte posterior en una cola adornada con flecos que evocaban la silueta y el movimiento de un mantón de Manila, aportando dramatismo y elegancia a su paso por la alfombra roja.
Lady Gaga volvió a hacer de la extravagancia su sello con un vestido negro de Matières Fécales que no pasó desapercibido. La pieza, completamente cubierta de plumas, presentaba un cuello alto que enmarcaba el rostro y una silueta ceñida que se prolongaba en una cola larga y envolvente, sumando un dramatismo absoluto que dialoga de forma natural con el ADN artístico de la cantante.
Hailey Bieber asistió a la gala junto a Justin Bieber luciendo un diseño de Alaïa que apostó por la sencillez bien entendida. Un vestido palabra de honor con sutiles transparencias, ceñido a la silueta y rematado por una falda de caída recta con una discreta cola, que confirmó que el minimalismo también puede ser profundamente elegante.