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La generación millennial es la que más sufre de ansiedad

Fucsia.co

 La generación millennial es la que más sufre de ansiedad Cómo lidiar con la ansiedad. (Foto vía Getty)

Lo malo: más que cualquier otra. Lo bueno: no lo escondemos.

Desde Selena Gómez a Emma Stone o Miley Cyrus, muchas celebrities han salido a la luz pública hablando fuerte y claro de un problema que les complicaba la vida: la ansiedad. Y sorprendentemente (o ni tanto), la mayoría de sus fans se sintieron identificados. ¿Será que ahora hay más personas que la padecen que antes o es que hemos empezado a darle visibilidad? Lo cierto es que la ansiedad en la generación millenial ha alcanzado su máximo exponente y aquí te contamos por qué.

Es cierto. La ansiedad parece ser el común denominador entre toda una generación, tanto que ha sido declarada como la de mayores niveles reportados en la historia según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA por sus siglas en inglés). Además, según la Universidad de Berkeley solo el cincuenta y un por ciento de los millennials tienen herramientas suficientes para manejar la ansiedad. Y las mujeres son un sesenta por ciento más propensas que los hombres a padecer ansiedad en algún momento de su vida.

Pero ¿por qué los millennials tienen más ansiedad que otras generaciones?
Como en casi todas las cosas de la vida no hay una única explicación para este fenómeno, sino que se trata de una combinación de factores. Algunos de ellos son:

El desastre de la perfección

Un estudio de la APA determinó que la mayoría de los millennials experimentan lo que se denomina "perfeccionismo multidimensional", es decir: presión por alcanzar metas cada vez más altas, medidas con estándares cada vez más altos también. Y como si fuera poco, los expertos también descubrieron que también tenemos y sentimos la presión de la evaluación de nuestros iguales (amigos, conocidos...), y de la gente que nos rodea. Es decir, si antes estábamos sometidos al escrutinio directo de treinta o cuarenta personas, ahora con las redes sociales e Internet la cifra se eleva exponencialmente, y con ella la ansiedad que genera la evaluación de los demás. Lo que inevitablemente nos lleva al segundo factor...

Las redes sociales

Los propios cerebros detrás de nuestras redes sociales favoritas se han pronunciado en su contra. Para Justin Rosenstein, el ingeniero que creó el botón de "Like" de Facebook "Snapchat es como la heroína", por lo que él mismo se ha prohibido el acceso a estas aplicaciones sociales. Lo cierto es que la necesidad de ser aprobado por los demás, el valor de los likes, el número de seguidores, la obligación de contestar (y rápido) se convierten rápidamente en un peso que claramente se puede traducir en altos niveles de ansiedad.

Nos prometen que podemos “comernos el mundo”, pero en pocas ocasiones se cumple

La publicidad, la sociedad, todo el mundo coincidía en que “los millennials llegarían a donde quisieran”, pero la realidad ha sido muy distinta. Esto es algo que nos pasa a la mayoría, pues aunque hicimos todo lo que “teníamos” que hacer (estudiar una carrera, hacer un posgrado, prácticas, aprender inglés y otros idiomas)...y “cumplimos con nuestra parte del trato”, no logramos alcanzar la realización laboral que se nos prometió. Y por más que entendemos que no todo depende de nosotros, esa sensación de frustración profesional genera maletas y (¡lo adivinaste!): ansiedad.

Súmale además que directamente ligado con el punto anterior se encuentra la imposibilidad de tener casa propia, tienen menos sexo que las generaciones anteriores, beben café por encima de sus posibilidades y duermen poco o nada.

Entonces ¿qué podemos hacer ante las primeras señales de sufrir de ansiedad? Hay dos formas de lidiar con ello: a nivel mental y a nivel físico.

A nivel mental:

¿Es objetivo y real esto que estoy pensando y que me causa ansiedad? Muchas veces nos hundimos en los pensamientos que se nos pasan por la cabeza, y no todos son tan reales a fin de cuentas. Cuestionarlos y ajustarlos a la realidad, a esos datos objetivos que sí que tenemos ayuda a minimizar la ansiedad.

Divide las tareas en subpuntos que puedas ir haciendo y concluyendo, esto hará que no parezcan tan inalcanzables y que por tanto no te sientas incapaz de abordarlas.

Pregúntate si eso que tanto temes que suceda, ¿de verdad puede pasar? ¿Cuáles son las consecuencias reales que puede tener? ¿Qué puedes hacer si ocurre? Lo más probable es que te estés imaginando el peor escenario posible, pero no es necesariamente el más probable. Así que si planeas una estrategia para enfrentar lo que sea que te tiene angustiada y ansiosa te ayuda a sentir que tienes cierto control sobre la situación.

No lo evites, ya estamos muy grandes para creer que podemos barrerlo debajo del tapete y deshacernos de nuestros problemas como sucedía en las películas. Lo cierto es que cuando evitamos algo (ya sea un pensamiento o una conducta) estamos haciendo que la respuesta negativa que genera en nosotros sea cada vez más potente. Afrontar las cosas, aunque no nos salgan “bien” o como esperábamos, siempre va a ser positivo.

Prioriza y establece una agenda "racional" y realista. Eso sí, hazlo por la mañana, a primera hora nunca de noche, cuando ya estamos en la cama, sino olvídate de dormir. Anota las tareas para el día, pero siendo realista: incluir un montón de cosas que de entrada sabemos que no vamos a poder hacer lo único que hará es agobiarnos y hacernos sentir que no somos capaces. Prioricemos: qué es lo verdaderamente urgente, cuándo podemos hacer lo demás…

Primero tú, segundo todo lo demás. Dedica un rato todos los días para hacer alguna actividad que te resulte agradable. Esto favorece que estemos más relajados, fortalece la autoestima y nos pone de mejor humor. Ya sea colorear mandalas y hacer manualidades o cualquier cosa que implique actividad y no sea pasiva como por ejemplo ver televisión.



A nivel físico:

Haz ejercicio: corre, inscríbete a una clase de zumba, de boxeo, o de pilates, lo que sea que te guste y con lo que te sientas bien y capaz de realizar. El ejercicio físico es muy beneficioso pues en el proceso libera seratonina la cual baja los niveles de ansiedad. 

Animate a hacer yoga, que más allá de las creencias y de los aspectos “místicos” que el yoga pueda tener, en realidad se trata de una actividad física que nos puede ayudar a luchar contra la ansiedad pues ocupa nuestro cerebro con movimientos y posturas y dejamos de lado las preocupaciones, todo mientras nos ejercitamos también.

¿Qué pasa cuando no somos capaces de manejar la ansiedad? En caso de que nos sintamos superados, si no tenemos herramientas necesarias para abordar la situación o no sepamos cómo hacerlo, lo mejor es acudir a un profesional.

Y tú, ¿te identificas? Si no estás segura de ser una millennial descubrelo con este test.

Pero si estás segura de serlo descubre más acerca de tu generación:

-Esta es la generación a la cual se le dificulta más perder peso

-Antes de los 30 debes haber ahorrado esta cantidad de dinero

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