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Objetos con corazón Objetos con corazón

Carolina Restrepo es diseñadora, tiene 30 años, es paisa, está casada con un belga y vive desde hace tres años en Lima, ciudad a la que llegó por amor.


Por: Revista Fucsia

Jean Edouard, su novio en ese momento, era un funcionario de la CTB, Cooperación Técnica Belga, y como las cosas del corazón tienen su lógica, la decisión fue trasladarse a esta capital.  Hoy, con la claridad, la fuerza y la capacidad de soñar que da el amor, ella, animada por él, es ahora una joven empresaria que bajo la marca Purocorazón ha llevado productos que suman su talento para diseñar con las tradiciones y las técnicas artesanales de las comunidades indígenas de Perú que habitan zonas como Ayacucho, Huancayo, Pucallpa, Cusco y Ventanilla, hasta los mercados peruano, colombiano, venezolano, español, japonés, italiano y francés.

Todo empezó con una máquina de coser que su mamá le regaló y que llevó a Lima. A su llegada, y buscando qué hacer laboralmente, Carolina decidió producir faldas y carteras que inicialmente vendió a sus amigas. En esa época también encontró el nombre de su marca. Fue fácil, la idea era reflejar lo que estaban viviendo como pareja en ese momento, sentían que era un tiempo mágico en el que el corazón mandaba y decidía el camino. Entonces, apareció Purocorazón, como un homenaje a esos sentimientos. La marca sería una especie de insignia.

Con una empresa naciente y su trabajo como diseñadora, se abrió el paso a otras búsquedas.
 
“Cuando llegué, conocí en Ayacucho un proyecto de la CTB dirigido a las víctimas de la violencia familiar. Identifiqué varios grupos de personas bordadoras, tejedoras y con muchas habilidades más que eran beneficiarias del programa. Me sentí conectada y decidí hacer algo con estos grupos e involucrarlas en mi proceso de diseño. Con el paso del tiempo, encontré personas y habilidades increíbles que se han vuelto esenciales en los diseños de Purocorazón. Además, aparte de la marca, también creamos un proyecto que se llama ‘Comparte Corazón’, que busca beneficiar a estos grupos con los que trabajamos, por ejemplo, el año pasado hicimos unas camisetas con cuyas utilidades compramos máquinas industriales para el grupo de Ventanilla”.

Mientras Carolina viaja buscando cada día nuevos mercados, su más reciente colección se centró en carteras y billeteras. Algunos de estos productos son ediciones limitadas que se venden en Europa y Japón para las temporadas otoño–invierno y primavera–verano, mientras que para los otros mercados se producen permanentemente diseños nuevos.

De la reciente Colección Invierno 2008–2009 presentada en enero en el Bread&Butter en Barcelona y en el Showroom en París en febrero y denominada ‘Todos queremos un corazón’, sobresale el uso de materiales como la lana de ovino y la sintética, así como el cuero de res y de llama.

De la niña que quería ser grande, queda hoy una mujer decida que busca no perder su espíritu de niña, pero, además, lecciones acumuladas con el tiempo y maduradas por el amor, ese que profesa por Jean–Edouard, pero también por los hombres y mujeres que logra involucrar en sus proyectos y quienes tienen una voluntad a prueba de todo por salir adelante.

 

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