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Hubert de Givenchy, adiós al último couturier

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Hubert de Givenchy, adiós al último couturier Fotos: AFP/ Getty / Nur Phoyo

Miguel Böhmer, artista visual colombiano que trabajó en la casa de modas del recientemente fallecido diseñador, habló con FUCSIA sobre él y su legado.

“Hubert de Givenchy fue uno de los pilares de la alta costura francesa del Siglo XX. Su estilo es la evocación de una elegancia desaparecida”. Así describe el artista visual colombiano Miguel Böhmer al creador de la casa francesa, donde trabajó en 2005 luego de que Riccardo Tisci fuera nombrado su director creativo. “Fui incorporado al equipo comercial con el objetivo de reposicionar la marca en el mercado de lujo”, recuerda el caleño radicado en Francia, quien además trabajó en firmas como Chloé, Yves Saint Laurent y Céline antes de dedicarse por completo al arte.       

Aunque no conoció personalmente a su fundador, pues se retiró del mundo de la moda en 1995, después de haberle vendido su sello al conglomerado LVMH (1988), Böhmer cuenta que si bien vivía rodeado por la rígida formalidad de las obligaciones sociales, era un hombre muy accesible y relajado. “Una de las principales características de Piscis, su signo zodiacal”, agrega.

1. La alta costura para novias fue también un sello de la casa Givenchy; Kim Kardashian se casó con un diseño de la firma.

Hubert de Givenchy nació en Beauvais, Oise, al norte de Francia, el 21 de febrero de 1927. Hijo menor del marqués Lucien Taffin de Givenchy y su esposa Béatrice “Sissi” Badin, fue criado por su madre y su abuela materna, Marguerite Dieterle Badin, luego de la muerte temprana de su padre. Decidió estudiar Bellas Artes en París, aunque se esperaba que fuera abogado, y sus primeros pasos en la moda los dio en las firmas de Lucien Lelong, Robert Piguet, Jacques Fath y Elsa Schiaparelli, hasta que abrió su propia casa de modas a comienzos de los años cincuenta.

En 1952 presentó su primera colección. Tenía 24 años y a su primera musa: Bettina Graziani, modelo y relacionista pública francesa para quien diseñó la blusa Bettina, confeccionada con tela de camisa masculina, de cuello abierto y mangas adornadas con bordado inglés. A ella le siguieron otras más famosas como Jacqueline Kennedy, Grace Kelly y la célebre Audrey Hepburn, que, sin querer, se convirtió en su más importante maniquí. “Su ropa es la única con la que me siento yo misma. Es más que un diseñador; es un creador de personalidad”, afirmó alguna vez la actriz.

2- Sin lugar a dudas, la gran musa y amiga íntima de Hubert de Givenchy fue la actriz Audrey Hepburn, a quien inmortalizó en Desayuno en Tiffany‘s con una versión inolvidable del pequeño vestido negro. La vistió también para recibir el premio Óscar y para innumerables editoriales de moda

Givenchy no solo la vistió dentro y fuera del plató. Le creó prendas que luego se convertirían en referentes para otros diseñadores de la época y posteriores, entre estas el vestido negro que usó en la película Desayuno en Tiffany’s. “El pequeño vestido negro es lo más difícil de realizar, porque debes mantenerlo simple”, dijo en algún momento el diseñador sobre su creación. También fue autor del vestido saco.

Para el artista visual Miguel Böhmer, el legado más grande que dejó el modisto francés es que introdujo con gran libertad la noción de comodidad en la moda a finales de los años cincuenta y mediados de los sesenta, creando con gran simplicidad un estilo que oscilaba entre la fantasía y el clasicismo. Crítico en silencio de sus predecesores (Galliano, McQueen, Julien McDonald y Riccardo Tisci), el diseñador manifestó en una entrevista para la revista Vanity Fair que le aterraba la pobreza de los tejidos de nuestra época: “Después de Yves Saint Laurent ya nada fue lo mismo. La gente esperaba sus colecciones. Era un guía para todos los creadores. Ahora las colecciones tienen un poco de aquí, un poco de allá, pero ya no hay elegancia. Los tiempos han cambiado”.   

3. Jackie Kennedy se robó el corazón de los franceses vistiendo los diseños del couturier durante sus visitas oficiales a París, para luego convertirlo en un privilegiado de su guardarropa

De la firma y del propio creador, Böhmer aprendió que crear es una palabra clave. “Crear siempre buscando la belleza en cada instante: ya sea un vestido, una atmósfera o un jardín”, concluyó. Pese a que el diseñador dejó de guiar los destinos de la que fue su firma hace muchos años, su partida deja un profundo hueco en el mundo de la moda. “Francia pierde a un maestro de la elegancia, la creación, la invención. Un maestro de su cultura y embajador de un espíritu de libertad y audacia. Es gracias a este tipo de artistas que nuestro país brilla en el mundo. La figura de Givenchy perdurará mucho tiempo", dijo en un comunicado divulgado por el Elíseo el presidente francés Emmanuel Macron.

 4. Elizabeth Taylor figuró entre las seguidoras del diseñador francés. En la foto, paseando junto a Richard Burton en el sur de Francia, enfundada en un caftán

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