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Lo que no me gusta de ella

Gustavo Gómez

Lo que no me gusta de ella Foto: Thinkstock

El periodista Gustavo Gómez nos relató cuáles son las cosas que no le gustan de ellas. De hecho, cree que es una de esas columnas que los hombres debería no escribir. O deberían escribirla, pero jamás publicarla.

El exceso de sinceridad nunca conduce a nada bueno en la relaciónde pareja… y el comienzo del problema es hablar de “relación de pareja”, como si lo que uno siente por una mujer y la manera en que lo vive pudiera ser etiquetado, pudiera ser clasificado con esas tres palabras que sólo se ven bien en boca de Lucía Náder. Y, ni eso, porque Lucíano me parece tan sincera. Digo que es rectay digo que es honesta, pero digo también que tiene un rollo aprendido hace 30 años que suena —como el de casi todas las expertas en hombres y mujeres— gastadito.Y digo que ella va a mandar una carta a la directora de FUCSIA defendiendo su tarea y sentando una posición muy firme sobre su labor en el campo de la sexualidad responsablede la pareja (¡ah frase verraca!).

Tiene derecho. Digo yo, que voy a decir lo que no me gusta de “ella”, que como habrán podido adivinar no es Lucía Náder. Al grano: No me gusta que “ella” converse con mi secretaria, y afiancen una amistad ‘sincera’y ‘desinteresada’ en la que fluye la información, de manera que tres minutos despuésde que salgo a almorzar “ella” sabe a dónde fui, con quién fui y qué voy a pedir.

No me gusta que “ella” intente convencerme de lo importante y significativo que es almorzar junto a su familia, yo incluido, todos los domingos.

No me gusta que “ella” aparezca en la oficina sin avisar. No me gusta que “ella” se ría absolutamentede todo y con un volumen casi teatral, diríamos potrazainezco.

No me gusta que “ella” insista en que es una lobera eso de que a nuestro primer hijo le pongamos el nombre de mi papá, que es el hombre que más quiero en el mundo.

No me gusta que “ella”, de compras, siempre se pruebe los zapatos que desde un principio sabe que no le gustan y que nunca compraría.

No me gusta que “ella” baile 23 minutos seguidos con otra persona. No me gusta que “ella”almuerce larguito con ese exnovio con el que duró tres años saliendo. No me gusta que “ella” me cuente que almorzó con ese ex novio con el que duró tres años saliendo.

No me gusta que “ella”interrumpa cuando le cuento lo que me pasó en el trabajo para preguntarme si quiero o no aguacate en la ensalada.

No me gusta que “ella”, mientras vemos en el noticiero un informe sobre Mancuso, comente: “¡Por lo menos este tipo tiene bien puestos los pantalones!”.

No me gusta que “ella”sólo sea capaz de regalarme algo el día de mi cumpleaños y que por su cabeza nunca haya pasado la idea de pagar una cuenta.

No me gusta que “ella” no sepa tutear.

No me gusta que “ella” desconfíe enfermizamente de mi mejor amigo y confíe locamente en su mejor amiga.

No me gusta que “ella” me diga “buñuelito”delante de la gente.

No me gusta “ella” me deje el carro sin gasolina.

No me gusta que “ella” no entienda la mitad de lo que dicen en La Luciérnaga.

No me gusta que “ella” pise poco la cocina.

No me gusta que “ella” le grite a la mujer que contrató para que pise la cocina por“ella”.

No me gusta que “ella” me desorganice el periódico.

No me gusta que “ella”, apenas nos subimos al carro, se devuelva porque se le quedó algo.

No me gusta que “ella” use cadenita en un tobillo.

No me gusta que “ella” sólo quiera ir a restaurantes de comida italiana.

No me gusta que “ella” no haya visto nunca los episodios I, II y III de Star Wars. O que se haya dormido viéndolos.

No me gusta que “ella” vea el programa de Jotamario Valencia y que, en cambio, no sepa quien es Jotamario Arbeláez.

No me gusta que “ella” me pregunte una y otra vez si los colores de la ropa que se está poniendo combinan.

No me gusta que “ella” quiera ver entre7:00 y 8:30 p.m. canales de cable especialmente aburridos como Discovery Health, Gourmet.Com y Casa Club.

Todo eso no me gusta de “ella” y, por ello(¿por ello o por ella?), debo confesar que no pude pedirle que nos casáramos. Enc ambio, sí, me casé contigo Ligeia, que eres perfecta e irrepetible. Y que nunca en la vida me harías estas cosas.

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