Con búsquedas que crecieron más del 100% según datos de Airbnb, el Carnaval de Barranquilla reafirma su lugar como una de las celebraciones culturales más vibrantes —y globales— de Latinoamérica.
“En Barranquilla se baila hasta caminando”, dicen por ahí. Y cuando llega febrero, la frase deja de ser metáfora para convertirse en realidad. La ciudad se transforma en un escenario vivo donde la música, el color y la tradición invaden calles, balcones y esquinas, atrayendo no solo a colombianos, sino a viajeros de todo el mundo.
De acuerdo con datos de Airbnb, las búsquedas de estancias para las fechas del Carnaval crecieron más del 100%, confirmando que esta celebración —declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO— trasciende lo local para consolidarse como un fenómeno cultural de alcance global.
El Carnaval de Barranquilla se ha convertido en un punto de encuentro multicultural. Según la plataforma, los viajeros internacionales más interesados en asistir provienen de Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá y Países Bajos. En el panorama nacional, ciudades como Bogotá, Medellín, Cartagena y Cali lideran las búsquedas, demostrando que el Carnaval es un plan que une regiones y estilos de celebración.
La tendencia también revela cómo se vive la experiencia: casi el 40% de las reservas corresponden a viajes en dúo, seguidas por grupos de tres a cinco personas. Porque el Carnaval, más que un espectáculo, es un ritual colectivo. Se comparte en la verbena del barrio, en una cumbia improvisada, en el ritmo del mapalé que irrumpe en cualquier esquina. Esa mezcla entre tradición organizada y espontaneidad caribeña es parte de su magia.
La agenda arranca el jueves con eventos como Baila la Calle y la Noche del Río. El viernes llega la Coronación de los Reyes del Carnaval y el sábado, la emblemática Batalla de Flores desfila por la Vía 40 con carrozas y comparsas que celebran la identidad del Atlántico.
El domingo continúa con la Gran Parada de Tradición y el Festival de Letanías, mientras que el lunes es el turno de la Gran Parada de Comparsas. El martes, el Desfile y Entierro de Joselito simboliza el cierre de la fiesta… hasta el próximo año.
La Alcaldía de Barranquilla espera cerca de 780.000 asistentes, dinamizando sectores como el transporte, el comercio y las experiencias culturales en toda la región Caribe.
A propósito de la temporada de carnavales en Latinoamérica, Airbnb anunció también una experiencia Original para vivir el Carnaval de Río de Janeiro junto a la actriz brasileña Paolla Oliveira, Reina del emblemático Cordão da Bola Preta, uno de los blocos más tradicionales de Brasil. Durante dos días, los participantes podrán acceder a actividades tras bambalinas y al desfile, sumergiéndose en la energía de la mayor fiesta callejera del mundo.
Porque si algo confirma el auge del Carnaval de Barranquilla es que las tradiciones, cuando se viven con autenticidad, cruzan fronteras.
Y en febrero, el Caribe colombiano late más fuerte que nunca.