Del maquillaje inclusivo al skincare emocional, las marcas creadas por celebridades están transformando la conversación sobre belleza en Colombia.
La belleza ya no se trata únicamente de cubrir imperfecciones. La conversación global alrededor de la industria ha cambiado radicalmente en los últimos años y hoy conceptos como bienestar, autocuidado, skincare y salud de la piel ocupan el centro de las rutinas de consumo. En medio de esa transformación, las celebridades han dejado de ser simplemente embajadoras de productos para convertirse en empresarias capaces de redefinir las tendencias del mercado global.
Marcas creadas por figuras como Rihanna, Shakira o Ariana Grande ya no funcionan únicamente como extensiones de su imagen pública. Hoy representan algunos de los negocios más influyentes de la industria beauty, impulsando nuevas conversaciones sobre inclusión, autenticidad y bienestar. Y en Colombia, ese fenómeno ya se refleja de manera directa en el retail.
Espacios especializados como Beauty F de Falabella se han convertido en vitrinas donde conviven algunas de las marcas más virales y deseadas del momento, acercando al consumidor colombiano a tendencias globales que dominan plataformas como TikTok e Instagram. Entre ellas sobresale Fenty Beauty, la marca creada por Rihanna que revolucionó la industria al ampliar los tonos de maquillaje disponibles y posicionar la diversidad como parte fundamental de la conversación estética contemporánea.
Pero el fenómeno no se limita a las estrellas internacionales. También empiezan a ganar fuerza las propuestas desarrolladas por celebridades latinoamericanas. Isima, la línea de cuidado capilar de Shakira, ha llamado la atención por sus fórmulas enfocadas en hidratación, reparación y definición de rizos. Mientras tanto, Coraje, la marca de belleza de Lina Tejeiro, logró posicionarse entre audiencias jóvenes gracias a productos virales y altamente comentados en redes sociales, especialmente por su enfoque práctico y cotidiano del maquillaje.
Las cifras respaldan esa transformación. De acuerdo con el reporte Beauty & Wellness Trends 2026 de Boots, el 80 % de los consumidores prioriza actualmente rutinas preventivas enfocadas en salud y cuidado constante de la piel, dejando atrás el enfoque tradicional basado exclusivamente en maquillaje correctivo.
Ese cambio también ayuda a explicar el auge del skincare coreano. Según datos de Grand View Research, el mercado global de K-beauty superó los US$118.000 millones en 2025 y podría alcanzar más de US$252.000 millones hacia 2033. El crecimiento está impulsado principalmente por consumidores interesados en hidratación profunda, fortalecimiento de la barrera cutánea y bienestar integral.
El resultado es un consumidor mucho más informado y exigente, capaz de combinar productos dermatológicos, lujo y opciones accesibles dentro de una misma rutina. La prioridad ya no está únicamente en la promesa publicitaria, sino en la eficacia, los ingredientes y la autenticidad de las marcas.
Entre los productos y marcas que actualmente lideran la conversación digital destacan Fenty Beauty, por su enfoque inclusivo; Isima, por capitalizar la conversación alrededor del cuidado capilar; Coraje, gracias a su viralidad en TikTok; y The Ordinary, que continúa consolidándose como una de las marcas favoritas del skincare por sus fórmulas minimalistas y enfoque dermatológico.
Lejos de tratarse de una tendencia pasajera, el auge del skincare, la belleza coreana y las marcas de celebridades refleja una nueva forma de entender la belleza. Una visión mucho más conectada con bienestar, identidad y autocuidado.