A pocos minutos de Orlando, este destino propone una nueva manera de hospedarse: más personal, más cómoda y más libre.
Despertar en vacaciones no siempre tiene que parecerse a un hotel. Puede ser mejor. Puede sentirse como casa, pero con piscina privada, cine, habitaciones temáticas y la libertad de vivir el viaje a tu propio ritmo. En Kissimmee, ese escenario no es una fantasía: es la razón por la que miles de familias eligen este destino como punto de partida para sus vacaciones en Florida.
Ubicada en el corazón del estado y a solo 25 minutos del Aeropuerto Internacional de Orlando (MCO), Kissimmee se ha consolidado como la Capital Mundial de las Casas Vacacionales. Con más de 30.000 propiedades diseñadas para familias, grupos de amigos y viajeros de todas las edades, este destino propone una forma distinta de hospedarse.
Para los viajeros colombianos —cada vez más interesados en experiencias hechas a la medida—, las casas vacacionales representan un cambio de paradigma. Desde casas acogedoras hasta impresionantes propiedades de 10 o 15 habitaciones, muchas incluyen piscina privada, jacuzzi, terrazas con BBQ, salones de juegos, cine en casa e incluso habitaciones temáticas inspiradas en universos como Harry Potter, Barbie o Toy Story. Un detalle que convierte el descanso en parte del entretenimiento.
La ubicación es otro de sus grandes diferenciales. Kissimmee permite estar a pocos minutos de íconos como Walt Disney World, Universal Orlando Resort y LEGOLAND Florida Resort, optimizando traslados y facilitando algo invaluable después de un día intenso: volver a descansar de verdad.
Para grupos grandes, esta modalidad también tiene sentido práctico. Dividir el costo entre varios viajeros suele ser más conveniente que reservar múltiples habitaciones de hotel, sin renunciar a la comodidad: cada habitación cuenta con baño privado. A eso se suma un nivel de seguridad alto, con condominios cerrados, vigilancia 24/7 y sistemas de acceso mediante códigos personalizados.
El descanso real se completa con un detalle que marca la diferencia: la piscina privada. Después de largas caminatas y filas en los parques, poder cerrar el día con un chapuzón nocturno o un momento de jacuzzi se convierte en un pequeño lujo cotidiano. Y si el viaje celebra algo especial, las experiencias pueden personalizarse aún más con servicios como chef privado, decoración temática, entrega de mercado o alquiler de vehículos.
Viajar con niños —o por estancias largas— también es más fácil cuando todo está a la mano. Cocinas completamente equipadas, lavadora y secadora permiten mayor flexibilidad en horarios y un ahorro significativo. A esto se suman amenidades tipo resort en muchos condominios: piscinas con toboganes, gimnasios, canchas deportivas y campos de golf que equilibran privacidad con servicios de alto nivel.
Y cuando no hay ganas de salir, la casa misma se convierte en destino. Salas de cine privadas, mesas de billar, videojuegos, karaoke, boleras y hasta espacios de realidad virtual hacen que el entretenimiento no termine al cerrar la puerta. Kissimmee, además, va mucho más allá de los parques: ofrece naturaleza, compras, actividades al aire libre y un clima cálido durante todo el año que invita a disfrutar sin prisas.