Recorrimos la ciudad para descubrir tres experiencias que conectaron la cultura urbana de J Balvin, el universo artístico de Bvlgari y el talento colombiano de Raúl Peñaranda a través de las Ray-Ban Meta.
Durante la Semana de la Moda de Nueva York, recorrimos la ciudad para descubrir tres experiencias que conectaron la cultura urbana, el arte y el diseño con una mirada colombiana. Desde la colaboración de J Balvin y Vélez en SoHo, pasando por la instalación artística de Bvlgari en High Line, hasta la pasarela de Raúl Peñaranda, cada encuentro reveló una forma distinta de entender la creatividad y el lujo contemporáneo.
Acompañamos este recorrido con las Ray-Ban Meta, Gracias a su cámara integrada, permiten capturar fotos y videos desde una perspectiva en primera persona, mientras que sus altavoces abiertos y micrófonos facilitan escuchar música, atender llamadas e interactuar con el entorno sin dejar de estar presentes.
En medio del movimiento de la Semana de la Moda, llegamos a SoHo para conocer Artisan Gang in The City, la colaboración entre J Balvin y Vélez que llevó una interpretación contemporánea de la identidad colombiana al corazón de Nueva York.
Cuero, bordados, tejidos y referencias al arriero antioqueño dieron forma a una propuesta que conecta la tradición artesanal con el lenguaje urbano del artista. La experiencia, que también incluyó espacios de personalización y grabado láser, convirtió la tienda temporal en un punto de encuentro entre moda, música y cultura colombiana. Registramos los detalles de esta visita con nuestras gafas Ray-Ban, una compañía para recorrer la ciudad y capturar algunos de sus momentos más interesantes.
Durante la semana de NYFW, Bvlgari presentó en Nueva York auruBOROS – Urban Memory and Collective Dream, una instalación artística que llevó el emblemático motivo de la serpiente a una escala monumental. Ubicada en el entorno de High Line, la obra del colectivo berlinés Plastique Fantastique exploró el encuentro entre arquitectura, arte y paisaje urbano.
La presentación hizo parte de Serpenti Infinito, el proyecto de la casa italiana que reinterpreta uno de sus símbolos más reconocibles a través de diferentes expresiones artísticas. Una experiencia en la que la alta joyería salió de sus vitrinas para dialogar con la ciudad y que también nos permitió descubrir otra faceta del lujo contemporáneo.
La presencia colombiana también tuvo un lugar destacado en la pasarela de Raúl Peñaranda, quien presentó Aroma, una colección Primavera-Verano 2027 inspirada en los recuerdos, las raíces y las sensaciones que nos conectan con el hogar.
La propuesta reunió sus diseños femeninos con el debut de su primera línea masculina, confeccionada con tejidos naturales y una mirada que combina comodidad y elegancia. El aroma del café, la memoria familiar y el lugar de origen fueron parte del universo conceptual de una presentación que reafirmó la presencia del diseñador en el calendario neoyorquino.
Tres experiencias distintas que muestran cómo la Semana de la Moda de Nueva York va más allá de las pasarelas: es también un espacio donde convergen la cultura, el arte, el lujo y las historias que conectan a Colombia con el mundo.