Moda

“De Hato Viejo para el mundo”, dijo la tejedora Flor Natividad Sierra sobre el desfile de Colombiamoda 2022

Karen García, 24/8/2022

Flor nos contó la verdadera razón de por qué tuvo que enfocarse en la elaboración de prendas artesanales para continuar con su vida y seguir adelante luego de ser diagnosticada con una enfermedad que no tiene cura

“Con el proyecto ‘Historias hechas a mano’ lo que buscamos es hacer mostrar las historias invisibles e invaluables. Es decir, contar esas historias personales de las mujeres artesanas. Se trata de descubrir quién es el autor real de las prendas, cómo llevan a cabo el proceso de elaboración y dar el protagonismo necesario a la población artesanal y a las comunidades vulnerables que crean y diseñan”, nos contó el diseñador que inauguró la pasarela de Colombiamoda 2022, Juan Pablo Socarrás.

Teniendo en cuenta que cuando Socarrás habla de la población vulnerable se refiere a adultos mayores, jóvenes emprendedores, reinsertados, víctimas de la violencia y personas con discapacidad. En el Valle de Ubaté se encuentra una comunidad de mujeres tejedoras con múltiples historias por contar.

Una de ellas es la historia de Flor Natividad Sierra, una mujer de 37 años de edad que vive junto a sus padres y hermana en la vereda de Hato Viejo en Sutatausa, Cundinamarca. Su historia de vida inicia a muy temprana edad cuidando las ovejas y aprendiendo a cortar la lana en el campo.

“Siempre me gustó todo lo relacionado con la artesanía, pero fue el tejido lo que me cautivó. Conozco todo el proceso muy bien. Mi mamita me enseñó. Sin embargo, cuando me uní a la comunidad de tejedoras con la profe Luz descubrí que tenía muchos errores porque lo que me enseñaron venía de otras épocas. Así que tuve que iniciar de nuevo”, dijo Flor sobre su proceso como tejedora.

Según la artesana, tiene experiencia en la puntada invisible, le gusta hacer guantes, medias en lana, ruanas, sacos, entre otros productos. No obstante, su vida se vio afectada por una dolorosa enfermedad. Flor fue diagnosticada con artritis, que es la degeneración de una o más articulaciones de su cuerpo que suele empeorar con la edad.

“Ya no puedo hacer las cosas que hacía antes. Fue también lo que me hizo concentrarme en el tejido. Me dijeron: “usted tiene artritis y tiene que ‘hacerse a la idea’ de que nunca más podrá hacer lo que hacía”. Fue muy duro porque yo venía de hacer oficio pesado en el campo. Ahora, tengo un problema en la cadera que no me deja caminar bien, mis manos no funcionan como antes, tengo el dedo meñique torcido y otros padecimientos a causa de mi enfermedad. Concentrarme en tejer me ayuda a sanar mi alma”, dijo la artesana sobre su situación de vida.

De hecho, no puede tejer igual que las demás. Medir el tiempo para ella es complejo porque depende de su cuerpo, a veces puede avanzar, pero otras veces no lo logra, aún así la tejedora hace su mejor esfuerzo por trabajar e intenta salir adelante con su malestar físico, al igual que otras mujeres que también se refugian en la tejeduría para distraerse de sus complejas situaciones de vida.

Flor hizo parte de uno de los vestidos de la colección inaugural de Colombiamoda 2022. En el proyecto de ‘Historias hechas a mano’, surgió el reto de manejar hilo delgado, diferente a la lana que acostumbra a usar y que es más gruesa para tejer. Como tenían poco tiempo se ingeniaron hacer la prenda por partes.

Particularmente, Flor no tuvo la oportunidad de ver el vestido terminado, apenas si vio las fotos y los videos de la colección, de hecho, al igual que muchos espectadores que quedaron sorprendidos porque no pudieron ver el reciclaje en las prendas, a la artesana también le ocurrió que no pudo reconocer su trabajo y es que, cuando la colección fue expuesta con las modelos fue ahí donde verdaderamente tomó forma.

“Yo soy una persona llena de detalles. Creo que esa es la clave de la disciplina y el éxito de mi vida. Para mí es muy importante oír al otro. Para mí el detalle de los espacios y lograr que todo funcione es vital. Como siempre lo he dicho, no sé si sea buen diseñador, pero de lo que sí estoy seguro es que soy un excelente contador de historias”, reveló Juan Pablo.

También, señaló: “cada colección que hago está hecha por una mujer que se levanta muy temprano a urdir, a tejer, a hacer de cada prenda un elemento que haga que la gente se enamore y sienta un efecto WOW. Cuando sacó un producto tu lo deseas. En el desfile las personas me preguntaban ¿Dónde está el reciclaje? El primer vestido era una armadura dorada hecha con anillos de lata de Coca-Cola. Pero no lo notaron porque buscamos ser detallistas con cada cosa que hacemos”.

Flor participará en el festival de Tejilarte Cundinamarca el próximo 27 y 28 de agosto junto a sus compañeras con la elaboración de un saco que se estructura con los colores que representan la minería: azul, gris, negro y que fue elaborado con lana de oveja. Además, espera seguir participando en el proyecto porque tiene muchas ganas de emplear el reciclaje en sus diseños.

*En alianza con Coca-Cola Latinoamérica.

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