Lanzamiento
Stanley 1913 y Karol G lanzan edición especial del Quencher para festivales musicales
La collab celebra el estilo y la influencia global de Karol G, en la antesala de su histórico debut como headliner en el Coachella 2026.

A lo largo de los últimos años, Karol G ha construido una presencia sólida en la industria de la moda a través de colaboraciones que reflejan su identidad estética y su alcance global. Con Diesel, lanzó una colección cápsula codiseñada junto a su director creativo, inspirada en su álbum Tropicoqueta, donde mezcló denim, swimwear y accesorios bajo un concepto de libertad creativa y orgullo latino . Más recientemente, su alianza con Reebok la posicionó como embajadora global y rostro de la nueva etapa de Classics, incluyendo una colección que reinterpreta siluetas icónicas desde su estilo personal . A esto se suma su colaboración previa con Crocs, donde llevó su universo visual a un producto masivo, conectando con una audiencia más joven a través de diseños llamativos y coleccionables.
Ahora, llega la collab con Stanley 1913 que no solo responde a una tendencia, sino que la amplifica: la fusión entre rendimiento y expresión personal. Y es que en los últimos años, objetos cotidianos como los termos han dejado de ser exclusivamente funcionales para integrarse al universo del estilo de vida. Hoy, forman parte del lenguaje estético de una generación que prioriza el diseño en cada detalle, desde la ropa hasta los accesorios que acompañan la rutina diaria.

La alianza llega en un momento clave para la artista, cuya influencia trasciende la música. Con una carrera marcada por récords —incluido un premio Grammy Awards y múltiples Latin Grammy Awards—, Karol G se consolida como una figura global que redefine el alcance de la cultura latina. Su próxima participación como headliner en Coachella 2026 refuerza ese posicionamiento, convirtiéndola en un referente no solo musical, sino también estético.
La colección reinterpreta el icónico Quencher bajo una narrativa visual inspirada en el universo de Tropicoqueta. Colores tropicales, acabados iridiscentes y detalles llamativos construyen una propuesta que dialoga directamente con la energía de los festivales.
Esta colaboración también refleja un cambio más amplio en la industria: la forma en que la cultura pop redefine categorías tradicionales. Productos antes asociados únicamente con la funcionalidad ahora incorporan storytelling, identidad y aspiracionalidad. En este escenario, el consumidor no solo busca utilidad, sino también conexión emocional y coherencia estética, elementos que este tipo de alianzas logran articular con claridad.
La propuesta se extiende más allá del producto con activaciones físicas que aterrizan la experiencia en el territorio. En Medellín, ciudad natal de la artista, la marca llevará a cabo espacios inmersivos que traducen el universo creativo de la colección en experiencias sensoriales, reforzando el vínculo entre música, diseño y comunidad.




