Sexo

‘Beso de Singapur’, la nueva práctica sexual que seguro no conocías

Revista FUCSIA, 16/3/2022

Tú y tu pareja disfrutarán de un pequeño giro en la cama.

Fruta banano toronja
Studio shot of a banana and grapefruit in a suggestive position against a pink background - Foto: Adene Sanchez / Getty Images

Con las redes sociales y el Internet a veces parece no tener fin la lista de destrezas sexuales que estaban ‘empolvadas’ y no sabías o que son relativamente nuevas. Este es el caso del ‘Beso de Singapur’, una habilidad que, según las leyendas, se remite a unos 3000 años en el país del que toma su nombre y, supuestamente, es por una mujer que sabía cómo sentir y dar placer con movimientos dentro de su vagina.

Lo que sí se sabe es que esta destreza tiene un origen tántrico, cuyos primeros rastros se pueden ver documentados en el Kamasutra y también en países asiáticos como Japón y Tailandia. Pero, ¿en qué consiste? Pues es simplemente realizar fuertes contracciones con las paredes de la vagina mientras está siendo penetrada.

Cómo realizar correctamente el ‘beso’

Como te explicamos, el ‘Beso de Singapur’ consiste en contraer repetidamente la vagina mientras el pene está allí. Lo que producen este tipo de movimientos es un majase en el miembro del hombre y una sensación de succión. Sin embargo, realizarlo también produce más placer en la mujer.

Esta no es una práctica difícil de realizar, pero para que se haga como es, la mujer debe tener fortalecidos los músculos de la vagina llamados pubocoxígeos. Todos los músculos pueden ser ejercitados, incluyendo los de nuestros genitales. Para esto, hay que recurrir a los ejercicios Kegel.

Hazlo como te sientas más cómoda. No obstante, se recomienda realizarlo sentada. Imagina que estás orinando y lo único que debes hacer es intentar cortar ese flujo de líquido. Aprieta, mantenlo así unos segundos y suelta.

El portal Men’sHealth recomienda hacer 20 repeticiones tres veces al día. Los hombres también pueden realizarlo de la misma manera. Esto no solo ayuda a disfrutar en la cama, sino que también previene la incontinencia en el futuro.

Una vez fortalecida, empieza. No importa la pose, pero se recomienda que el hombre esté en la parte superior, como en ‘Misionero’, y que, por un momento, se quede quieto. Ahí, la mujer empieza a contraer la vagina como si estuviera haciendo los ejercicios Kegel.

Aquí puede haber variaciones. Mientras contraes, puedes hacer movimientos con tu pelvis, puede haber una penetración más profunda y repetida. Depende de lo que vayas sintiendo junto a tu pareja y cómo se comuniquen.

Las ganancias van más allá del placer

El fortalecimiento de estos músculos, para ambos sexos, no solo ayuda a prevenir la incontinencia, sino que también facilita la producción de orgasmos y la lubricación. Además, influye en el tiempo de eyaculación o disfunción eréctil.

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